Pedro Sánchez- Ángela Merkel: 40 horas juntos en Doñana…

En la tarde de este domingo ha finalizado el fin de semana que la canciller alemán Ángela Merkel, acompañada de su marido el físico Joachim Sauer (nada acostumbrado a aparecer en público, quizás porque su apellido en alemán significa “huraño” o “malhumorado”) ha terminado su estancia en  el Coto de Doñana, invitada por el Presidente del Gobierno español. La canciller conoció al Presidente español en el primer viaje que hizo a Berlin el 26 de Junio, cuando peor se encontraba políticamente la canciller alemana, presionada por sus socios de gobierno de la Unión Social Cristiana (CSU) por el polémico tema de la emigración y a punto de ruptura de  la coalición de gobierno.

En esa primera entrevista el Presidente español se ofreció a contribuir en parte al problema de saturación de inmigrantes en el que esta Alemania aceptando el plan de Merkel de llegar a un acuerdo con 14 países (el primero sería España) para la rápida devolución de inmigrantes que intenten entrar en Alemania. En su pulso con el titular del Interior, Horst Seehofer, que ha estado a punto de terminar con el gobierno de coalición por la política migratoria , la canciller democristiana  recibía la ayuda del Presidente Sánchez. Y por eso, a partir de ayer sabado,  Alemania podrá́ devolver a España, en un plazo de 48 horas, a los inmigrantes que se registraron inicialmente en España y que, en principio, deberían seguir el procedimiento de asilo en la Península. España no pidió  nada a cambio, Segú́n un portavoz del Ministerio alemán del Interior.

Presentado por el Ministro del Interior alemán Seehofer como una importante operación para controlar los flujos  migratorios, la realidad es que no es para tanto ese acuerdo Madrid-Berlín, del que se hace eco toda la prensa alemana, no tiene mucha importancia practica de cara a ordenar el flujo de inmigrantes desde Marruecos hacia Europa. El ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, habló, en su momento, de treinta africanos afectados por una repatriación desde la Republica Federal. Pero ambas partes no ocultan que quieren trabajar en esta colaboracióń para reducir significativamente  el alcance de la inmigración ilegal.

Tradicionalmente, recuerda el Süddeutsche Zeitung, las relaciones entre los demócratas cristianos alemanes y los socialistas españoles han sido buenas desde que hace tres décadas el canciller Helmut Kohl brindó un gran apoyo al joven Presidente del Gobierno español Felipe González a nivel internacional. Ahora, a Merkel y Sánchez les une que ambos han estado bajo presión de la derecha debido a su política hacia los refugiados. El estado de ánimo en España, hasta ahora positivo después de la acogida del barco de rescate “Aquarius”, amenaza con cambiar a peor. La oposición del PP,  trata de ganar puntos apostando por el escepticismo frente a una política aperturista hacia los refugiados, en el peor momento político y cuando más inmigrantes están llegando de Marruecos en pateras y a veces, desesperadamente  en lanchas y embarcaciones de juguete que cruzan el Estrecho y el Mediterráneo.

Con la elección del Coto de  Doñana, como lugar del encuentro con Merkel, un lugar privilegiado reserva de la biosfera , y la mayor reserva natural de Europa, Sánchez también ha  querido emitir una señal que en política interior puede interpretarse en dos vertientes: No sólo se da el caso de que muy cerca de allí , en la misma  provincia de Cádiz , desembarcan la mayoría de los refugiados que vienen de África o de las ciudades fronterizas  de Ceuta y Melilla. Además, Andalucía es el bastión de Susana Díaz, su oponente interna, a la que derrotó en mayo de 2017 en las primarias para la secretaría general del partido.

La realidad es que hay un buen entendimiento entre Sánchez y Merkel , aunque se han conocido recientemente. Para profundizar es ese conocimiento, según fuentes de la Moncloa,  la canciller alemana que suele pasar sus vacaciones de Pascua en la Isla de la Gomera en el archipiélago de las Canarias, ha pasado el fin de semana (en realidad, cuarenta horas) acompañado de su esposo en el Coto en el Palacio de las Marismillas. Su esposo y su hijo, pasaron juntos, sin la presencia de canciller, parte de las vacaciones de julio,  en el Hotel Marlet, en Sulden, en el Tirol. Un establecimiento familiar de cuatro estrellas que cuenta con una amplia terraza para broncearse, un pequeño balneario con sauna finlandesa y piscina climatizada. Situado a 1.900 metros de altitud, el hotel se encuentra rodeado de cumbres alpinas y amplios bosques. Este fin de semana  ha servido para conocerse mejor al margen de que se haya hablado de temas bilaterales, del futuro de la Unión y, sobre todo, de la política migratoria que puede terminar con la UE. En el Coto, donde hay tiempo para todo porque no hay nada que hacer excepto contemplar la naturaleza, puede que  se haya reforzado una naciente amistad…