Emergencia humanitaria en el Sur, por la llegada masiva de inmigrantes

Mientras aumenta progresivamente  y por días, los migrantes que son rescatados en el Mediterráneo procedente de Marruecos  (más de 1.450 el pasado fin de semana en aguas del Estrecho y del mar de Alborán, así como en  las costas murcianas), el preocupante tema de la inmigración, que es el más conflictivo en estos momentos en la Unión Europea, es la principal arma de ataque que se está utilizando contra el Gobierno, por parte de la oposición del PP y de Ciudadanos al  convertirse, sin duda, en  el problema del verano.

Las declaraciones del nuevo líder del PP Pablo Casado, en las que ha mezclado datos reales con exageraciones evidentes y escasas matizaciones, le han colocado en una difícil situación política, muy similar a la de muchos dirigentes europeos que han hecho de su lucha contra la inmigración el principal argumento electoral y, han provocado preocupación en otros países como Francia, que intenta reconducir la política migratoria en un plan desesperado de defender el espacio Schengen, cada vez más criticado.

La tesis de Pablo Casado es que ha sido la postura del presidente del Gobierno Pedro Sánchez,  aceptando la llegada a España del “Aquarius” tras la negativa de Italia de no dejar que desembarcara en ningún puerto italiano, lo que ha provocado el llamado “efecto llamada”, algo que no responde a la realidad ya que antes de la llegada del “Aquarius” ya se habían disparado las cifras de entrada de inmigrantes y de pateras. Por su parte  la tesis del Gobierno es que el actual caos se ha producido por falta de previsión del anterior Ejecutivo.

En estos siete meses, las costas españolas han sido el destino de poco mas de 21.000 migrantes llegados en pateras principalmente a través del Estrecho de Gibraltar y del Mar de Alborán, el 38% de los inmigrantes que han alcanzado Europa, una cifra que es  tres veces mayor que la del mismo periodo que en 2017. Las estadísticas existentes indican que cada año las llegadas por la vía del Estrecho (especialmente en verano) se han ido duplicando hasta llegar a la cifra actual. En este mismo periodo de este año, 304 personas murieron o desaparecieron en el mar, más del doble  que el año pasado (124 muertos) según la Organización Internacional para las Migraciones  (OIM), el aumento de estas últimas semanas se debe al práctico cierre de la vía Libia y griega, a la mejora del tiempo y al comportamiento de las autoridades marroquíes que están utilizando a los migrantes como moneda de cambio para sus negociaciones con la Unión Europea, a pesar de que están recibiendo ya de Bruselas una ayuda anual de 17 millones de euros.

En el Partido Popular no dan cuenta de la fuente de las cifras de millones de inmigrantes que pueden llegar a Europa a través de España, cifra que manejó este fin de semana el nuevo líder del partido, Pablo Casado, con un discurso antiinmigración alarmista como si efectivamente estuviese decidido dar papeles a todos los que  llegan  a nuestro país. “Hay un millón de inmigrantes esperando en las costas libias que están planteándose una nueva ruta a través de España”, dijo el presidente del PP, quien se refirió a “estudios de ONG que dicen que hay 50 millones de inmigrantes africanos que están recabando dinero para poder hacer estas rutas en las que las mafias les cobran de 2.000 a 4.000 euros dejándoles en ataúdes flotantes”.

Lo único cierto es que se está viviendo, por falta de planificación y de recursos económicos que no se habían previsto, un auténtico caos, especialmente en la provincia de Cádiz, con la llegada de pateras e inmigrantes, hasta el punto que ante la “emergencia humanitaria” , se ha activado  3,5 millones de euros para 10.500 inmigrantes , en un centro de acogida en San Roque (Cádiz),  al tiempo que se ha pedido  ayuda a la UE.