Puigdemont avisa a Sánchez desde Berlín y desde el Parlamento 

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha enviado un mensaje, que es la vez un aviso, al Gobierno español desde Berlín, en lo que ha sido la primera rueda de prensa en territorio alemán desde su detención y ha afirmado que  el inicio de la solución de lo que es el problema catalán pasa  por “los que están en prisión y los exiliados puedan volver a casa”, y una “lectura abierta de la Carta Magna en la que quepa la consulta catalana”.

Con esa rueda de prensa Puigdemont se despedía de Alemania para anunciar su regreso a Bruselas, a Waterloo, a la sede de la República catalana en el exilio (ver Republica.com  Puigdemont Bonaparte vuelve a Waterloo) y sede, también, del Consell de la República cuya misión inmediata es, según Puigdemont, “aprobar medidas en la línea de lo que aprobó el pueblo en Octubre”. La vuelta a Waterloo será con todos los honores. Le dará la bienvenida el actual Presidente de la Generalitat Quim Torra, acompañado de varios consejeros y diputados catalanes. El programa incluye una acción de protesta a las cuatro de la tarde para denunciar la detención en España de antiguos consejeros catalanes. Tras eso, habrá un concierto.

La llegada a Bruselas se produce después de que el expresidente haya tomado el control del PDeCat, haya forzado la dimisión de la secretaria general del partido Marta Pascal, la inspiradora del acuerdo del partido para la censura contra Rajoy que propició la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa y haya diseñado la operación de integración del partido en la Crida de la República, una especia de Movimiento Nacional catalán con el que pretende presentarse de nuevo a las elecciones que, en principio pueden ser en Octubre, fecha que maneja el propio Quim Torra.

Con el control del partido y sobre todo, con el grupo parlamentario y su vicepresidenta Míriam Nogueras, Puigdemont, la misma que recién elegida manifestaba que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tendrá a partir de ahora “más difícil” contar con el apoyo del partido en el Congreso. Y así ha sido. Esta mañana el PDeCat se ha dividido al votar la candidatura de Rosa María Mateo como administradora única de RTVE,  y cuatro diputados, al frente de los cuales estaba la Vicepresidenta, ni siquiera han aparecido en la votación. Era el primer aviso que el partido, controlado totalmente por Puigdemont enviaba al Gobierno, para demostrar que desde el pasado fin de semana, con el Congreso, había cambiado radicalmente la situación. La propuesta no ha salido y se espera que el Viernes, cuando se produzca la segunda votación en la que sólo se exige mayoría relativa (186 votos) el PDeCat vote a favor. Aunque el, hasta ahora portavoz Carles Campuzano, no ha querido confirmar nada.

Campuzano ha vuelto a lanzar el mensaje que tanto preocupa en Moncloa sobre la inestabilidad del Gobierno  y ha recordado que, la estabilidad del Ejecutivo de Sánchez depende de que el diálogo político dé resultados y,  como Puigdemont, ha vuelto a referirse a los dirigentes independentistas que están en prisión y pendiente de juicio, sobre los que el Gobierno en estos momentos, tiene muy poca capacidad de maniobra.

Pero la verdadera prueba, despejada la incógnita de RTVE. Será el Techo de gasto, primer paso para los Presupuestos de 2019, al que se opone Podemos por ser insuficiente (un aumento de un 4,4 %) y probablemente el PDeCat con el argumento de que si va a ser vetado en el Senado por el Partido Popular, como primera muestra de oposición importante de la nueva dirección popular, no merece la pena votar a favor.