Ni Soraya ni Casado van a regenerar nada; sobre todo Soraya

Un video lleno de ironía  y, sobre todo mala leche, pero fiel reflejo de la realidad, ha calentado el llamada “Congreso” (por llamarlo algo) del PP de la próxima semana. Lleva por titulo “Cuéntame” y cuenta quiénes y cómo son los que han hundido al Partido Popular y que ahora son los que pretenden “regenerar” el partido. Empezando por Javier Arenas que aunque gane Casado intentará seguir mandando como viene haciéndolo desde el inicio de la transición, y, terminando por la propia Soraya que, efectivamente, ha sido la que, haciendo todos los esfuerzos de brillante Abogado del Estado, ha contribuido a terminar con el partido e, incluso, con el propio Estado si le dejan, por su inexplicable política sobre Cataluña.

El Congreso (por llamarlo algo) que apenas consumirá unas horas en dos medias jornadas y  convocado bajo el lema “El Futuro de España” colocado sobre una encina (han jubilado a la gaviota), consistirá en un discurso de despedida de Mariano Rajoy en el que no explicará las verdadera razones por las que decidió no dimitir y dar paso a unas nuevas elecciones y permitió el triunfo de la moción censura que, supondrá la recuperación del PSOE (las encuestas de este domingo así empiezan a indicarlo), pero que servirá para recibir el inevitable homenaje de quienes, huérfanos todavía de liderazgo, tienen que decidir entre la exvicepresidenta Santamaría, que es el continuismo, es el Rajoysmo y el actual vicesecretario de información Pablo Casado que, es, en parte, el Aznarismo de apariencia amable y la vuelta a los principios.

Ninguno de los dos, representan la regeneración que necesita un partido como el PP que ha gobernado España durante quince años y que, con Rajoy, llegó a tener una de las mayores cuotas de poder parlamentario, municipal, y autonómico, y que se viene abajo a partir de 2015 cuando se rompe el sistema del bipartidismo imperfecto con el que se ha gobernado el país durante más de treinta años. Esa ruptura se ha venido agravando con sucesivos casos de corrupción y, sobre todo con una sentencia sobre el “caso Gürtel” que salpica de pleno al señor Rajoy y que es la causa desencadenante de la moción de censura y de su salida del poder.

De eso tampoco hablará el señor Rajoy en la media jornada del “Congreso” el sábado día 21, porque lo importante es la media jornada del domingo 22, en la que, descartado ya cualquier tipo de debate por parte de la exvicepresidenta, que tiene horror a que se debata lo que ha pasado en Cataluña para llegar adonde hemos llegado, los 3.082 compromisarios, que dispondrán, eso si, de cabinas para depositar su voto de forma secreta, tendrán que elegir a quien será el Presidente de Partido. Aunque la candidata Santamaría solamente hable de la candidatura a la Presidencia del Gobierno, para lo que dice que es la que está mejor preparada y la que tiene más experiencia.

Por eso no quiere debate. No quiere que, en ningún momento, se ponga en duda su trayectoria como vicepresidenta con el mayor poder que nunca ha tenido un vicepresidente en este país. Ni siquiera, Alfonso Guerra que además no osó, conspirar contra su jefe Felipe González. Si gana Soraya es la continuación del Rajoysmo. Es el Rajoysmo activo y no desmadejado. Y es, también, una forma de ejercer el poder, de forma sectaria y, sobre todo, equivocada, cuyo ejemplo mas visible y desgarrador es Cataluña. Cuando Rajoy se desentiende del problema de Cataluña y se lo endosa a Santamaría,  ahí empieza la tragedia de la Abogada del Estado que quiere resolver todo a través de la Judicatura y no de la política. Porque ella no es política. Ella es, y en eso se debería haber mantenido, la asesora jurídica de Rajoy. Soraya, ni entiende de política, ni llegará a entender nunca. Para ello hay que tener unas cualidades de las que ella carece.