La teoría del Pato y la negativa de Torra a hacerse un chequeo

Este Miércoles la mayoría de los presos independentistas catalanes procesados por rebelión, sedición  y malversación de fondos públicos, estarán ya en las prisiones catalanas de Lledoners en Santa Joan de Vilatorrada, Barcelona (Oriol Junqueras, Raúl Romeva, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart) y en Puig de les Basses, Gerona, Carme Forcadell  y Dolor Bassa. El traslado se ha producido por decisión de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior y en el que no ha intervenido para nada el juez Llarena que, simplemente, ha sido informado de la medida. Una medida que venían reclamando los familiares y los independentistas, prácticamente desde sus ingresos en prisión, aunque ahoraTorra se lamenta que los presos dependan del Govern catalán y de sus instituciones penitenciarias.

Como era de esperar, el traslado ha abierto un gran debate sobre si eso es parte del precio pagado a los partidos independentista por sumarse a la moción de censura o, si se trata,  por el contrario, de un gesto de cara al difícil encuentro del lunes 9 de Julio en la Moncloa entre el Presidente del Gobierno y el de la Generalitat Quim Torra que, desde la llegada de Sánchez a la Presidencia se ha dedicado a sembrar el camino del diálogo con todo tipo de obstáculos y provocaciones,  insistiendo exclusivamente en la República, en  ir a un nuevo 1-O,  y si es preciso, al contrario de lo que defiende Esquerra, recuperando la vía unilateral, que es lo que ha provocado el gran conflicto  y la intervención del Supremo por rebelión y sedición.

La osadía de Torra (que sigue sin hacerse un chequeo médico como exigiría su nuevo cargo, y a la vista de sus declaraciones y escritos)  ha llegado hasta la ruptura de relaciones con la Corona, cuando él es el representante del Estado en Cataluña, haciendo el ridículo y enfrentándose públicamente en Washington con el embajador de España y realizando todo tipo de declaraciones en contra de la legalidad vigente en lo que parece, y lo ha adelantado el ministro de Asuntos Exteriores Josep Borrell, todo un plan para que ese encuentro del lunes fracase, ya que el valido de Puigdemont, no tiene el mínimo interés en llegar a ningún acuerdo. Esa, precisamente, es la consigna que ha recibido de su jefe, desde Alemania, que ya tiene coche oficial, chófer, escoltas y  secretarias…”No creo que Torra -sostiene Borrell- quiera llegar a ningún tipo de acuerdo. Solo habla de la República”.

Desde el Gobierno se insiste en que no se ha pagado ningún precio y que el traslado de presos no tiene nada que ver con la entrevista del día 9, aunque según el razonamiento del pato, si estamos ante un ave acuática, que tiene plumas, vuela y dice cua-cua, no hay ninguna duda de que estamos ante un pato. Pero no, no estamos ante un pato es la doctrina oficial que  pasa por no  ver, no oír las provocaciones y, por lo tanto, no responder a ellas, e incluso ignorarlas, Es decir no ver, no oír, y no hablar. Porque, además, con el transcurso de los días, Esquerra se ha ido separando del bloque de la censura, ha bloqueado los nombramientos de la Radio Televisión Pública y amenaza con entorpecer la ya difícil legislatura si no se incluye la celebración de un Referéndum en Cataluña, en el encuentro del lunes. Para evitar males mayores la vicepresidenta Carmen Calvo ha asegurado hoy que se permitirá que Torra plantee el tema del Referéndum y el derecho de autodeterminación.

Para empezar a hablar haría falta reconocer sin temor que el ave que hace cua-cua y que revolotea sobre la política española, es un pato (y a partir de ahí, muchos ciudadanos que quieren una solución para Cataluña, comenzará  a entender todo) y, tener garantías, desde el punto de vista médico, de que el señor Torra, está capacitado para emprender ese camino de diálogo que, hasta ahora, ha hecho todo lo posible por dinamitar.