El grave incidente provocación de Torra replantea la entrevista del día 9

El grave incidente provocado en la tarde del miércoles (madrugada en España) por el presidente de la Generalitat Quim Torra en Washington, en un acto celebrado en el Museo Nacional de Historia Afroamericana relacionado con el Folklore Festival, en el que la cultura catalana aparece como invitada, boicoteando el discurso del embajador de España en Estados Unidos, el ex Ministro Pedro Morenés, con gritos de “libertad” para Cataluña, para después abandonar el edificio, seguido de un centenar de asistentes que cantaban “El Segadors”, replantea seriamente el encuentro que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez tiene con el presidente de la Generalitat el próximo 9 de julio y que el señor Torra (que ha anunciado que rompe con la Corona) quiere boicotear por todos los medios. Si a esto añadimos los incidentes que van a volver a producirse en Gerona este jueves por la presencia del Rey, estamos ante un clima que hace imposible cualquier encuentro por muy buena voluntad que se muestre.

Los lamentables incidentes propios de una asamblea de facultad y no de un acto oficial en un país extranjero, donde la delegación catalana estaba como invitada, se produjeron tras la intervención del señor Torra que colocó todo los tópicos sobre la represión política en España, sobre los presos políticos, sobre la falta de libertad y sobre la independencia de Cataluña (la Generalitat, hasta ahora, no ha querido difundir el discurso del Presidente). Las acusaciones, e incluso los insultos de Torra (muy normal en sus intervenciones públicas y en todos sus escritos) tuvieron que ser contestados por el embajador del Reino de España en Washington Pedro Moranes, que intentó desmontar todos esos lugares comunes distribuidos por los separatistas, que han hecho, según reconocía el ministro Borrell en el Financiar Times, resurgir la leyenda negra de España.

El ministro Borrell ve muy difícil que pueda llegarse a un acuerdo con Cataluña, entre otras razones porque el Govern que preside Quim Torra no quiere llegar a ningún acuerdo. El ministro sostiene que “la historia ha demonizado injustamente a España, centrándose en la intolerancia religiosa del país, la represión política y la inquisición española. Y todo eso ha sido resucitado por el independentismo”. Borrell pretende acabar con esa leyenda negra de España: Las críticas constantes que denuncian que España es un país retrógrado y autoritario. Para el responsable de Exteriores esta “leyenda negra” se ha ido forjando desde la crisis independentista de Cataluña del año pasado, tras perder la batalla de la comunicación, por lo que cree que una de las cosas más importantes es dar la cara para rebatir esas tesis.

Eso es, reciamente, lo que esta madrugada intentó hacer el embajador Morenés (que por cierto está en la lista de las posibles renovaciones de embajadas) ante un auditorio que no le dejó hablar y que impidió que desarrollase sus argumentos contra el independentismo y en defensa de la posición española. Torra abandonó la sala ostensiblemente, para manifestarse fuera a las puertas del edificio, y, además, exigir la renuncia del embajador. Desde Madrid la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo no solo ha apoyado al señor Morenés sino que ha dicho que manifestaciones como las de Torra desprestigian a la democracia española.

Para corroborar el interés que un sector del independentismo tiene en esa entrevista de julio el PDeCat ha pedido la comparecencia urgente en el Parlamento del ministro de Asuntos Exteriores Josep Borrell y del embajador Morenés… Lo ha dicho ya Borrell: “Quim Torra no quiere llegar a ningún acuerdo… él está con lo suyo”.