La Noche de San Juan, la política de Sánchez y los viejos rencores

Con el llamado fuego purificador de la noche de San Juan, con el que se ha quemado todo lo malo del año en lo que, oficialmente, es el solsticio de verano, y, el final de un curso y el comienzo de otro, hemos amanecido un día de San Juan lleno de buenos y malos presagios, de buenas, malas y contradictorias noticias, tras un invierno largo y lleno de sustos. La lectura, este domingo, de los periódicos dan una idea de confusión, novedad y sorpresa que, en cierto modo, van a marcar todo el año.

Y es que el año realmente ha empezado con un cambio de ciclo con una moción de censura que ha desplazado al PP del poder y ha enviado al registro de Santa Pola a Mariano Rajoy, al tiempo que se producía la retirada desordenada del expresidente, el misterio de dejarse ganar la moción de censura por parte de Pedro Sánchez porque no había nada preparado ante esa opción y, la convocatoria precipitada e improvisada a la búsqueda de un sucesor que parecía que podía ser el gallego Núñez Feijoo pero que no encontró en Rajoy el menor signo de apoyo.

Este domingo, después de las hogueras, el periódico “La Vanguardia” publica los primeros resultados en Cataluña de la llegada de Sánchez a la Moncloa y asegura que el PSC seria el partido más votado en las generales (algo que, junto con un triunfo en Andalucía, siempre se ha producido, cuando el PSOE conquistaba La Moncloa) y Esquerra Republicana de Catalunya, las catalanas, aunque el soberanismo repetiría la misma mayoría absoluta que en el actual Parlamento. A nivel nacional la misma empresa GAD3 daba en ABC,  la semana pasada la señal de alerta de que el PSOE se había colocado como primera fuerza política con más de seis puntos por encima de las ultimas generales y que el  PP aguantaba, con lo que se reforzaba el que se considera bipartidismo desaparecido.

De esas dos encuestas se deduce que el nuevo presidente Pedro Sánchez está intentado recuperar el voto perdido, el de izquierda y el de centro izquierda (gran parte del cual se había ido a Ciudadanos y Podemos) y, de ahí, el sesgo de su actual política. Ese sesgo de Centro-izquierda lo ha acentuado aún más, en la entrevista que le ha concedido a la nueva directora de “El Pais”, Soledad Gallego-Diaz, encargada de reorientar el periódico madrileño tras un paréntesis critico desde el punto de vista profesional y económico. En esa entrevista, Sánchez pone el acento en la reforma que piensa llevar a cabo, partiendo de la base que preside un gobierno en minoría de 85 diputados.

Su programa pasa por una apertura de un diálogo con Cataluña convencido de que estamos ante un problema que durará años, planes contra la explotación laboral y la pobreza infantil, cambios parciales en la reforma laboral, conversión, tras el traslado de los restos de Franco, del Valle de los Caídos en un centro de reconciliación y de Memoria, derogación de la ‘Ley Mordaza’ y aprobación de una Ley de regulación de la Eutanasia. Lo más urgente es afrontar la reforma de la Radio Televisión Pública para lo que ya ha aprobado un Decreto Ley, ante la falta de acuerdo con Ciudadanos y PP.  En el tema europeo intento de que funcione un eje Paris-Madrid-Berlín (su primer viaje fue a Paris para entrevistarse con Macron) y si es posible Lisboa y, afrontar con realismo el problema de la inmigración, ante el crecimiento del euroescepticismo y la xenofobia en muchos países de la UE.

Pero también, en la Noche de San Juan han salido a relucir viejos rencores que no han terminado de quemarse y que van a seguir vivos todo este año, especialmente en el PP. Sobre viejas ascuas José María Aznar, ha vuelto a advertir que o hay renovación en el PP o dejará de ser partido de Gobierno. Y, desde el aparato del partido, la secretaría general ha vuelto a recordar que la responsable de la política que se ha hecho en Cataluña es Soraya Saenz de Santamaría, la mala de ‘Juego de Tronos’.