El choque Cospedal-Soraya amenaza con ser el espectáculo del año

Cerrado este miércoles a las dos de la tarde, el plazo de presentación de candidaturas a la Presidencia del Partido Popular, ya parece inevitable que, al final, la batalla por la sucesión de Mariano Rajoy, se libre entre dos mujeres que han gozado del apoyo del ex presidente, que han mantenido durante años un pulso entre ellas y que, en algunos momentos, ese pulso ha llegado a convertirse en reproches y acusaciones, que han hecho casi imposible la convivencia entre las dos, aunque sus campos fueron, en su momento, muy bien definidos por el ex presidente: el partido era competencia de María Dolores de Cospedal y, el verdadero poder en el gobierno, era para la vicetodo, Soraya Sáenz de Santamaría.

Dentro de ese esquema, no es un secreto que la vice- todo no goza de mucha simpatía dentro del aparato y de la militancia del partido, ya que la consideran responsable de muchos de los fallos que se les ha venido adjudicando a Rajoy (entre ellos su responsabilidad en los planteamientos jurídicos sobre Cataluña adonde llegó a trasladar un despacho oficial prácticamente inactivo), y que ella ha tenido la habilidad de recubrirlo, con el manto jurídico de Abogado del Estado, algo que ha sido destacado en alguna ocasión en círculos reducidos por la otra abogada del Estado, Maria Dolores de Cospedal.

Cospedal siempre ha sospechado que los ataques y filtraciones a la prensa, sobre su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, han venido del circulo de Soraya, que ha manejado la información privilegiada del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) que, por primera vez en su historia, dejó de pertenecer a Defensa para pasar a la vicepresidencia del Gobierno, según sus intereses personales y políticos.Junto al CNI, también ha utilizado, en una primera etapa de su mandato el poder de la Televisión pública, hasta el punto de controlar la dirección de informativos.

Conocedora de esa situación de crítica interna hacia ella y sabiendo que la mayoría del poder provincial y local del partido está con la secretaria general, Soraya Santamaría, ha iniciado ya una ofensiva para ganarse ese poder y a los compromisarios que, al final, son los que, a la vista de los seis candidatos inscritos, serán decisivos ya que introducen un factor de sorpresa imprevisible. Es más, puede producirse el fenómeno de que la militancia apueste por el candidato que presente el programa más renovador, y los compromisarios, que al final, no dejan de representar al aparato, no le voten. Por eso, había un cierto consenso dentro del aparato del partido, impulsado por Cospedal en que el candidato, hasta cierto punto indiscutible, fuera el gallego Núñez Feijoo. Algún día se sabrá la verdad de esa renuncia anunciada entre lágrimas, cuando parecía que iba a dar el Sí, y, emocionado, anunció que tiraba la toalla…

La ofensiva la ha iniciado Soraya esta misma mañana con la sorpresa de Iñigo de la Serna, el ex ministro de Fomento y ex alcalde de Santander que, cuando todos esperaban que fuera el séptimo de los candidatos, se ha limitado a pronunciarse a favor de ella y de todo lo que ella representa. Junto a ella, también está Jose Antonio Alonso (Pais Vasco) y Roberto Bermúdez de Castro (Aragón) y pretende ganarse a Monago (Extremadura) y sondear en Galicia, algo que, según conocedores del partido, está destinado al fracaso. Su principal triunfo ha sido, con la ayuda de la Fatima Bañez (Huelva) ganarse a Juanma Moreno y conseguir apoyos en Málaga, Granada, Almería y Cádiz (ver republica.com La sucesión de Rajoy provoca en el PP el Gran Carajal). En esa ofensiva ha contado con los apoyos de ex Ministros como Álvaro Nadal, Báñez, de la Serna e Íñigo Méndez Vigo.

Por su parte, María Dolores de Cospedal, que ha intentado integrar a Pablo Casado sin valorar que el “affaire” de las convalidaciones en su carrera puede complicarse al conocerse que la universidad Juan Carlos ha informado a la jueza de que no hay actas del tribunal que supuestamente aceptó la convalidación de 18 asignaturas de Casado, su objetivo es ganarse a García Margallo, que solo se ha presentado, según ha declarado públicamente, para parar a la Vice-todo, con la que tiene un contencioso que supera las relaciones políticas ( otra vez la información y su manejo interesado).