Jugada de Sánchez para relanzarse en Europa y en la izquierda

La llegada del ‘Aquarius’ esta mañana de domingo a Valencia acompañado de dos buques italianos, y con 629 migrantes de diferentes nacionalidades, procedentes de Libia ha sido el tema informativo de apertura de los principales telediarios europeos, especialmente italianos, belgas y alemanes, y portadas digitales de los diarios más importantes de Europa, que destacan la solidaridad española en unos momentos en que muchos de los países de la UE, han decidido cerrar las puertas de la inmigración e incluso los puertos de entrada, tras un desbordamiento de la situación especialmente en Italia, Grecia y Alemania, y el triunfo electoral en varios países de partidos euroescépticos y xenófobos.

La “Operación Esperanza del Mediterráneo”, en la que han participado más de tres mil personas, la mayoría de ellas voluntarios, se ha convertido en una de las operaciones de solidaridad más importantes de los últimos años que, además, ha estado asociada a una ciudad como Valencia, que se había convertido, en una época, en ejemplo de corrupción y despilfarro económico. Hoy, sin embargo, es puesta de ejemplo como ciudad refugio defensora de los derechos humanos en unos momentos en que no sólo se cierran las puertas a quienes huyen de los conflictos armados, sino que se ha llegado al extremo de poner en marcha una política en contra de su recogida en el Mediterráneo, a quienes huyen del continente africano y son salvados de morir ahogados por las ONGs, que están siendo tratadas, incluso, como delincuentes que colaboran, según muchos políticos europeos, con las mafias.

Son los casos de los tres bomberos sevillanos juzgados recientemente en Lesbos como traficantes de personas cuando realizaban labores humanitarias en uno de los barcos de una  ONG (Proem Aid) con la que suelen colaborar o la incautación del barco de Proactiva Open Arms, la única ONG española que rescata inmigrantes en el Mediterráneo acusado de favorecer la inmigración irregular solamente por rescatar a los migrantes. El barco de la ONG fue incautado el pasado mes de marzo tras atracar en el puerto de Pozzallo, en Sicilia, para desembarcar a 216 inmigrantes.

Desde Italia, donde se ha seguido la aventura del ‘Aquarius’ y su recorrido hasta España con creciente interés, los medios informativos destacan que el protagonista del caso del polémico barco es el nuevo presidente español Pedro Sánchez: el nuevo líder socialista español que, según los medios italianos, muy críticos con su gobierno, ha rescatado del mar y de la tormenta, aunque sólo sea diplomática, a 629 desesperados a la deriva y les ha abierto el puerto de Valencia.

Con esta decisión, señala ‘La Repubblica’, el joven primer ministro ha querido demostrar que tiene capacidad de iniciativa coherente con su discurso programático. Ciertamente, la orientación de la opinión pública podría cambiar, si casos como el del ‘Aquarius’ volviesen a presentarse otras muchas veces, pero el centro-izquierda ahora está enamorado de Sánchez, “el Trudeau del Sur de Europa” según los medios. Madrid, que en un recentísimo pasado, durante el gobierno de Rajoy, dicen los medios italianos, no tuvo ningún reparo en ordenar a la Guardia Civil que disparase contra los inmigrantes en los enclaves de Ceuta y Melilla, cambia de actitud, levanta la bandera de la acogida e intenta transformarla en un instrumento de campaña política en Europa.

El gobierno de Pedro Sánchez se plantea dos objetivos. El primero es el de responder a la emergencia humanitaria. El segundo, el de subrayar que la cuestión migratoria afecta a toda Europa. Tal y como explicó el nuevo ministro de Exteriores, Josep Borrell, España quiere presentar con ocasión del Consejo Europeo de finales de junio una propuesta de “armonización” de las políticas migratorias. Y Sánchez apunta a hacerse promotor de un frente del Mediterráneo que incluya a Francia, Italia y Grecia.

¿Lo conseguirá? En juego no está sólo la cuestión migratoria, sino también en ingentes intereses económicos. Lo que es cierto es que las ONGs son muy populares en España. Open Arms, que recientemente ha sido objeto de embargo por parte de las autoridades italianas y luego de liberación de un barco lleno de inmigrantes, está considerada como símbolo de Cataluña. Con motivo del caso ‘Aquarius’, el presidente del gobierno español recibió las felicitaciones de media Europa y, si ya en lo días pasados, con la presentación del gobierno más feminista y europeísta de la historia de España, había conseguido dar una imagen nueva de su partido socialista y del país, “es probable que con este gesto de altruismo -resume, el diario ‘La Repubblica’- consiga mejorar aún más su índice de popularidad” ya que según la tesis del periódico toda la “Operación Esperanza del Mediterráneo” seria “una jugada de Sánchez para relanzarse en Europa  y en la Izquierda”