Europa agradece al Gobierno español su comportamiento humanitario

Seis Ministerios, en coordinación con el Presidente del Gobierno y con la Comunidad Valenciana, siguen al minuto el viaje de casi 1500 Kilómetros del barco “Aquarius” y de dos buques  italianos, un barco de la Marina y un guardacostas, con 623 inmigrantes recogidos a la deriva cerca de Libia y que tienen  prevista su llegada al puerto de Valencia, este Domingo.

Abandonados a su suerte por las nuevas autoridades de extrema derecha y euroescépticas italianas que han cerrado todos sus puertos a los inmigrantes, el problema lo ha asumido España en un gesto de solidaridad que ha sido alabado unánimemente por la prensa de todos los países europeos. El nuevo Presidente español ha recibido elogios internacionales por su decisión de aceptar a los inmigrantes y proporcionales refugio “Sin embargo, el gesto de Pedro Sánchez – señala hoy The Times –  no significa que España vaya a embarcarse en una política de puertas abiertas. Sánchez y sus funcionarios han evitado críticas directas a italianos o malteses por negarse a aceptar a los refugiados. Acoger al Aquarius fue “una decisión personal y directa” de Pedro Sánchez, según Josep Borrell, ministro de Asuntos Exteriores”.

Que el presidente español Pedro Sánchez haya ofrecido un puerto seguro a 629 inmigrantes atrapados en el Mediterráneo supone un alivio principalmente “para las almas desesperadas a bordo del barco, pero también, cree Financial Times y no en menor grado, para Europa en su conjunto”. El salvavidas lanzado por Sánchez, después de que Italia denegase el acceso a puerto, puede considerarse una victoria a corto plazo para el Ministro italiano del Interior. “Y, lo que es más importante, la intervención española subraya – según FT – la necesidad de que todos los países europeos se involucren directa y equitativamente en el problema de la inmigración. Una única operación de rescate no constituye una estrategia”.

Al margen de las  críticas por el comportamiento inhumano, de las autoridades italianas que desgraciadamente responde a la idea de muchos europeos de cómo debe afrontarse el grave problema de la inmigración, la realidad es que la decisión de España y de su Gobierno de involucrarse directamente en la tragedia del buque “Aquarius” para que atraque en Valencia, ha sido acogida por Europa con alegría y agradecimiento al nuevo Gobierno español que, con decisión y solidaridad, se ha puesto al frente de la solución de un conflicto que resultaba lacerante para una Europa que ha empezado a olvidarse de lo que es la defensa de los derechos humanos.

Y no sólo es Italia o Malta, o los países del grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) los que piden que se limite todo lo posible el flujo de inmigrantes, sino que la Presidencia rotatoria de la UE estará garantizada a partir de julio por Austria, defensora de la mayor firmeza contra la inmigración, hasta el punto que Gobierno danés se ha sumado a su proyecto de crear centros de acogida para refugiados en países terceros. O la intolerable actitud de Theo Francken, el  secretario de Estado belga para Asilo e Inmigración, que preconiza que se encuentren los medios para devolver los barcos, no importa lo que diga la Convención Europea sobre Derechos Humanos. Por eso, la primera reacción de ayuda del Presidente español produjo una reacción tan positiva.

“Es nuestro deber ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer un puerto seguro a estas personas y cumplir así con las obligaciones del Derecho Internacional”. Justo después de mediodía del Lunes el presidente español Pedro Sánchez se alejó de la indiferencia de Europa anunciando por sorpresa la decisión de ofrecer a Aquarius, con su cargo de 629 personas, el atraque en Valencia, para desbloquear la situación de estancamiento causada por la negativa de Italia y de Malta y la falta de reacción y el silencio de Bruselas.

Y desde Bruselas el silencio de Pilatos sobre la crisis, se disolvía inmediatamente en un coro de elogios, con la bienvenida a la “auténtica solidaridad” de España. Es la imagen que reflejan, sobre todo, los periódicos italianos como Il Messaggero: “Un nuevo gesto simbólico del líder socialista, que encabeza un Gobierno minoritario y audazmente femenino – y ahora también human rights frendly – para demostrar que también en el terreno de la inmigración, ha habido un cambio de actitud”.

Con su rápida decisión, el líder del PSOE mató dos pájaros de un tiro. Una vez más, Pedro Sánchez se ha adelantado, recibiendo la gratitud de los socios reacios y también de Italia y de Malta, ha recuperado el papel protagonista de España en el proyecto europeo y se ha ganado a la izquierda.