Rajoy puede dimitir para controlar la actual crisis

Decía este cronista hace unas horas (ver republica.com “Situación límite: a partir del Viernes puede pasar cualquier cosa…”) que estábamos en nuestro país en  una situación política crítica, que podía desembocar en unas elecciones anticipadas, en un Gobierno de Pedro Sánchez, en una dimisión de Rajoy, o incluso, en un nuevo triunfo de quien dentro de unas horas se enfrenta a su segunda moción de censura.

A estas alturas, insistía este cronista, puede que no salga la moción de censura y Ciudadanos le paralice a Rajoy, cualquier posibilidad de poder gobernar, tras la ruptura de los pactos que ya ha anunciado Rivera, y que a última hora, Sánchez sea capaz de establecer una fecha de disolución de las Cámaras y la celebración de elecciones, que le convenga a todos… o, las últimas dos sorpresas: que triunfe una segunda moción de censura sorpresa que ha anunciado Pablo Iglesias si fracasa Sánchez, con el  objetivo de disolver las Cámaras y convocar elecciones o, que dimita Mariano Rajoy cuando compruebe que puede ser censurado y desplazado del poder por Sánchez.

Lo que a nadie se le había ocurrido hasta este Miércoles, era la propuesta que hacía a primeras horas de la mañana de este Miércoles, Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, de substituir a Sánchez de candidato, por  Nicolás Redondo, Ramón Jáuregui o Javier Solana. De este modo, Rivera intentaba por todos los medios que el secretario general socialista, llegue a La Moncloa, antes que él. Su  prioridad  es que haya una convocatoria de elecciones cuanto antes, no que Sánchez sea presidente, cuando él es en estos momentos, el más beneficiado por las encuestas.

A estas alturas, este cronista sigue manteniendo la tesis, a pocas horas de que se inicie la moción de censura, de que puede pasar cualquier cosa. La censura el Martes se presentaba complicada hasta el punto que Sánchez advertía a los suyos de que había que estar preparado para un fracaso, el segundo tras la investidura de Sánchez frustrada por  Pablo Iglesias en Marzo de 2016. Algo que Iglesias (¡como siempre ayudando!) aprovechaba para recordar que un nuevo fracaso sería el fin del candidato… Olvidaba que él presentaba su propia moción calificada por Rajoy…

Hoy, el dirigente de Podemos que ha sido el político más activo en las conversaciones y contactos que ha habido durante todo el día con representantes de todos los partidos (Iglesias, según algunas fuentes se habría puesto en contacto, incluso con el expresidente Carles Puigdemont en Berlín)  ha dado por su cuenta un paso más,  proponiendo un gran gobierno de coalición con una base parlamentaria amplia, en el que se supone que entraría Podemos y parte de los partidos que le apoyan, cuando el candidato ni siquiera se ha referido de pasada a ese tema que fuera de España, dada la crítica situación europea por la crisis italiana, puede producir todo tipo de reticencias.

Lo  más novedoso, a pocas horas del inicio de los debates de la moción de censura, es que por primera vez se hable de una dimisión de Rajoy ante la posibilidad de que le abandone su aliado el PNV, y olvidando el apoyo prestado a los Presupuestos, decida sumarse a la censura, si como parece, el resto del independentismo (Esquerra Republicana de Cataluña, PDeCat, antigua Convergencia, y Bildu), ya le han dado el Sí a Sánchez. Este tirar la toalla es lo que más ha sorprendido en Europa, convencida de que es un paso que Rajoy jamás daría, después de haber conseguido la aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado que en teoría le da margen para permanecer en el poder hasta el final de la legislatura.

Pero todos han empezado a abandonarle, a pesar de que como dice hoy la edición del Financial Times alrededor del Presidente español  existe una leyenda de que es capaz de resistir todo, aunque en esta ocasión es difícil que pueda “aplazar su ocaso político”. Y es verdad que llevan pronosticando su fin desde hace quince años,  Rajoy sufrió en su día un accidente de helicóptero tras despegar desde una plaza de toros a las afueras de Madrid. La cola del vehículo se cayó a consecuencia del impacto. Rajoy solo se rompió un dedo. Este episodio de 2005 contribuye a la leyenda de que Rajoy es un político indestructible; odiado, ridiculizado y en decenas de ocasiones descartado como presidente, pero un hombre que, desafiando toda crítica, se ha mantenido en el poder. Este viernes, este político de 63 años se enfrentará a una última amenaza.

Con una cierta ironía  (“El avestruz Rajoy será expulsado pronto”)  el periódico  Libératión juega con esa leyenda de que el jefe del ejecutivo en el poder desde 2011, tiene como costumbre dejar que las situaciones  e echen a perder. Ahora podría verse atrapado por la condena de su partido en un asunto  por corrupción… y se irá.