Situación límite: a partir del viernes puede pasar cualquier cosa

A poco más de veinticuatro horas del inicio del debate de la moción de censura de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, contra Mariano Rajo, tras la grave sentencia del “caso Gürtel”, todo puede pasar, según los datos que a última hora de este Martes están encima de la mesa, mientras el candidato socialista ha iniciado los primeros contactos contrarreloj, ante la prisa que se ha dado la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para la votación de la moción de censura y cerrar un paréntesis que el Presidente del Gobierno quiere cerrar cuanto antes, e iniciar su ofensiva particular en un intento, insiste en Moncloa de resistir e intentar terminar la legislatura, un auténtico disparate.

Sánchez, que ha recibido el correspondiente aval del Comité Federal del partido para que intente la censura con el único condicionante, repetido por la andaluza Susana Díaz, de que no adquiera ningún tipo de compromiso político con partidos independentistas. Con estos supuestos, el propio Sánchez se ha puesto en contacto con Pablo Iglesias, con el Presidente del PNV  Andoni Oruizar y con la secretaria general del PDeCat Marta Pasca, portavoz, al tiempo que en el Congreso de los Diputados, José Luis Abalos, se ha reunido con distintos representantes parlamentarios, de Esquerra Republicana de Cataluña, del PDeCat, de Podemos y de Compromis. A todos, el planteamiento que se les ha  hecho ha sido  claro:  Rajoy Si, o Rajoy No, ante una situación que Pedro Sánchez y su  entorno, considera insostenible, después de la gravedad de la sentencia Gürtel, en la que se habla de la Caja B del Partido, de la  financiación ilegal de las campañas electorales y de la condena a “título lucrativo“ del propio partido, al tiempo que se pone en duda las declaraciones en la Audiencia Nacional del Presidente del Gobierno el año pasado.

A la vista de los primeros contactos puede concluirse que, al final, todo va a depender de los cinco votos del Partido Nacionalista Vasco, después de que hace menos de una semana el PNV decidiese salvar al Soldado Rajoy, un soldado herido por la corrupción, con la aprobación de sus Presupuestos, los Presupuestos Generales del Estado, que asegura a Rajoy su mandato hasta las elecciones Generales de 2020 (Ver republica.com “El PNV vuelve a salvar al herido soldado Rajoy”) . Ya el PP ha advertido, con mayoría absoluta en el Senado, que puede volverse atrás en las concesiones millonarias prometidas a los nacionalistas vascos (más de 500 millones de euros) y en los pactos sobre las pensiones, pacto que ya ha puesto en duda que se pueda cumplir, hasta la misma Comisión Europea.

Ya Europa ha empezado a poner el grito en el cielo por la inestabilidad política no solo en Italia, sino también por el efecto contagio en España, que empezó a sentirse el Viernes y ha continuado Lunes y hoy Martes en los mercados de la deuda de los dos principales países de la periferia de la eurozona, a medida que los inversores se deshacían de sus bonos soberanos italianos y españoles. Pese a su rescate bancario de 2012, España sigue estando en una situación fiscal mucho menos precaria que la de Italia, gracias a haber sido capaz de reducir enormemente su déficit presupuestario y recortar su deuda pública en los últimos años.

Pero esta repentina inestabilidad política, según viene insistiendo Financial Times que podría desembocar en la celebración de elecciones anticipadas, se produce en un momento delicado en el que empieza a mermar el optimismo de los inversores hacia la eurozona. La bolsa hoy ha registrado el mínimo del año, y se ha disparado la prima de riesgo, aunque es cierto que casi todas las bolsas europeas han sido arrastradas por el efecto italiano. Es decir que después de la censura es muy posible que siga produciéndose estos efectos sobre el mercado de bonos, y sobre la Bolsa. El Ibex 35 ha cerrado el día con un descenso del 2,49% en 9.521,3 puntos, al tiempo que la prima de riesgo de España, Italia y Portugal se han disparado. El diferencial con la deuda alemana ha superado los 300 puntos básicos en el caso de Italia. El de España ha batido los 140 puntos y el portugués se ha situado por encima de los 200 puntos.

A estas alturas, puede pasar de todo: que no salga la moción de censura por la oposición del PNV, empeñado en seguir salvando, por encima de todo, al soldado Rajoy, que tantos servicios les ha prestado; que Rajoy se empeñe en agotar la legislatura aunque Ciudadanos le paralice cualquier posibilidad de poder gobernar, tras la ruptura de los pactos que ha anunciado Rivera que, a última hora, Sánchez sea capaz de establecer una fecha de disolución de las Cámaras y la celebración de elecciones, que le convenga a Ciudadanos o… la última sorpresa: que triunfe una segunda moción de censura que ha anunciado Pablo Iglesias con un único punto: adelanto electoral. Pero pase lo que pase, y teniendo en cuenta todos los juicios que quedan por celebrar y sentencias que aún faltan por salir, la situación es ingobernable, con una crisis en Cataluña que tiende a agravarse por días sin que haya la mínima sensibilidad para hacerle frente, y con una crisis en Europa provocada por Italia que afecta a todos los mercados.