Se vuelve a hablar de moción de censura contra Mariano Rajoy

Veinticuatro horas después de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018 que le  garantizan al presidente del Gobierno Mariano Rajoy terminar la legislatura en 2020 e, incluso, adelantar las elecciones generales para que coincidan con las municipales para el año que viene, la sentencia sobre la primera época de la “Gürtel” en la que se condena al PP como “participe a título lucrativo”,  ha producido un auténtico terremoto en la vida política del país, hasta el punto que Ciudadanos ha anunciado que estudiará su colaboración con el Partido en el poder, Podemos ha pedido una moción de censura contra el Presidente del Gobierno y el PSOE ha convocado a su Comité  Federal para estudiar la situación y valorar una posible moción de censura como piden varias Federaciones del partido.

Al confirmarse en la sentencia que el PP ha manejado una Caja B  durante doce años, algo que negó Rajoy durante su comparecencia ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el año pasado, un auténtico terremoto político ha estallado este jueves en  el PP y en la Presidencia del Gobierno, al hacerse pública detalles de la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la primera parte del caso “Gürtel” (1999-2005) en la que, por primera vez en la historia de la democracia  española, se condena a un partido, el Partido Popular por lucrarse de los delitos de una trama de corrupción, con  lo que se viene abajo la tesis de Rajoy y de los máximos dirigentes del partido de que estábamos en el caso Gürtel de una trama contra el Partido Popular, cuando en realidad era  según la sentencia, una trama del PP.

En este sentido el tribunal condena a la formación política en uno de los peores momentos de su historia y en medio del escándalo de la detención del exministro Eduardo Zaplana por lavado de dinero, cohecho y delito fiscal, a devolver 245.492 euros, el dinero que se ahorró en las campañas electorales de las localidades madrileñas de Pozuelo de Alarcón y Majadahonda en el año 2003, por actos sufragados por la red, según considera probado la sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Este fallo es, como destacan hoy todos los medios informativos, la primera condena a un partido, y además a un partido en el poder, que indudablemente, acudía a las elecciones dopado con dinero procedente de la corrupción.

Las sentencias hechas públicas este jueves son para Francisco Correa, principal responsable de la trama, condenado a 51 años y Pablo Crespo, su número dos a 37 años y medio. La Audiencia absuelve a ocho de los acusados, entre ellos a Álvaro Pérez, e Impone una pena de 33 años de cárcel y más de 44 millones de multa a Luis Bárcenas, el ex tesorero del partido y 15 años a su mujer, Rosalía Iglesias. Guillermo Ortega, alcalde de Majadahonda, es condenado a 38 años de prisión, Alberto López Viejo, ex consejero de Esperanza Aguirre a 31 años, a Jesús Sepúlveda alcalde de Pozuelo,  a 14, y a su esposa Ana Mato, exministra de Sanidad  en el Gobierno Rajoy como partícipe a título lucrativo con lo que tendrá que pagar 27.857,53 euros por beneficiarse con viajes y financiación de  eventos familiares por parte de la Gürtel.

La sentencia, según fuentes judiciales, se habría retrasado a la espera de la redacción del Voto particular del magistrado Ángel Hurtado en desacuerdo con parte de la sentencia, especialmente con todo lo que se refiere a la condena al Partido Popular, y se produce horas después de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado que, en teoría, da margen a Rajoy para gobernar hasta las elecciones Generales de 2020. La sentencia se habría retrasado para no hacerla coincidir con la decisiva votación de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso de los Diputados, gracias, sobre todo, a Ciudadanos y Partido Nacionalista Vasco.

La alegría de ayer con la aprobación de los Presupuestos, se ha convertido en terror hoy,  al hacerse pública la noticia de las condenas especialmente la de la esposa de Luis Bárcenas. El ex tesorero ha venido amenazando con contar  cosas que hasta ahora ha callado y hacer públicos documentos que guarda celosamente en un almacén fuera de Madrid. En este sentido el terror se ha instalado en Génova, no sólo por la actitud de Bárcenas sino por la posibilidad de que prospere una moción de censura.