Maillo busca desesperadamente un candidato “limpio” para substituir a Cifuentes

El Partido Popular busca desesperadamente un candidato que esté limpio y de eso se va a encargar Génova y más concretamente el numero dos del partido Martínez Maillo, uno de los miembros del aparato del partido más críticos hacia Cristina Cifuentes. Cifuentes, que ha aguantado durante 35 días el escándalo del Máster de la Universidad Juan Carlos I, presentaba este mediodía la dimisión de su cargo tras la aparición de un video en el que aparecía siendo registrada tras el supuesto robo de dos botes de crema antiage en un Supermercado de Eroski, situado al lado mismo de la Asamblea de Madrid, donde Cifuentes, entonces hace siete años, era vicepresidenta.

Hoy mismo se ha hecho cargo de la Comunidad la mano derecha de Cifuentes, el consejero de Presidencia Ángel Garrido que tiene un historial limpio pero que Génova duda sobre su candidatura por la cercanía con Cifuentes. Y hoy mismo el vicesecretario de Ciudadanos José Manuel Villegas, se ha reunido con Martinez Maillo para repetirle que Ciudadanos quiere un candidato que esté libre de cualquier caso de corrupción y que Rivera no tiene la menor intención de votar una posible moción de censura, a pesar de los llamamientos que, en este sentido, ha hecho el secretario general del PSOE Pedro Sánchez.

De este modo, Mariano Rajoy no ha tenido que pedirle personalmente la dimisión después de haberla apoyado. Para eso ha utilizado a la secretaria general Dolores de Cospedal que se trasladó a primera horas de la mañana a la sede de la Comunidad, en la Puerta del Sol, mientras el se dedicaba a cerrar los últimos flecos de los Presupuestos generales del Estado. Esta mañana la Presidenta de la Comunidad de Madrid, la mujer que pretendía librar de corrupción la Comunidad, enfrentándose con sus antecesores, Esperanza Aguirre e Ignacio González y, denunciando la corrupción en el Canal Isabel II, presentaba la dimisión de su cargo tras la aparición del citado video grabado además cuando en 2011 cuando se estaba tratando médicamente por especialistas, como cleptómana, algo que ha dejado traslucir en su declaración de despedida al hablar en dos ocasiones de “error involuntario, de “manera involuntaria” y” sin ser consciente de ello”

La cleptomanía de Cifuentes era desde hace años una leyenda urbana en el mundo político y eran conocedores de ella, muchos miembros del partido en Madrid, antes de ser nombrada Delegada del Gobierno en la Comunidad. El vídeo, que ha producido un notable escándalo, y difusión en las redes sociales, publicado por el digital OK Diario, recoge su arresto por parte de los guardias de seguridad del establecimiento perteneciente al grupo Eroski que la custodiaron hasta la llegada de dos agentes de la Policía Nacional.

Lo que, por el momento, no había conseguido el escándalo del máster de la Universidad Juan Carlos I, regalado por el catedrático Arias Conde, a través de un chiringuito que ha facturado cientos de miles de euros al margen de la Universidad, en lo que es un auténtico nido de corrupción e intercambio de favores, ni las presiones de Ciudadanos amenazando con sumarse a la moción de censura presentada por el líder de la oposición Ángel Gabilondo, lo ha conseguido un vídeo que alguien tenía guardado desde hace siete años, y que Cifuentes creía desaparecido.

¿Fuego amigo? ¿Fuego enemigo? ¿Casualidad ¿Pura investigación ?  ¿Venganza? ¿Ajuste de cuentas? Nunca lo sabremos. Al final, el robo en un supermercado de dos cremas antiage marca Olay, valoradas en 42 euros, ha sido el último clavo del ataúd que han venido construyendo, paso a paso, sus enemigos políticos, para enterrarla definitivamente.

Hay que recordar que durante meses Cifuentes ha estado espiada por detectives cuando era Delegada del Gobierno, hasta el punto que llegaron a instalar una cámara oculta a la entrada de su domicilio y que durante los últimos meses el ex secretario general del PP madrileño Francisco Granados le ha acusado de haber sido la amante de Ignacio González, ha aparecido el escándalo del máster, mal afrontado por ella y por su directora de Comunicación y al que debió renunciar inmediatamente y, como último episodio, el de hoy, con las bochornosas imágenes del registro tras la sustracción de dos botes de crema en un supermercado situado cerca de la Asamblea madrileña en Vallecas.

Por eso tiene parte de razón cuando al anunciar su dimisión este mediodía, dando la cara además, habla de que ha sido perseguida por tierra, mar y aire, espiada y objeto de una persecución personal por muchas denuncias que ha hecho y por las que, ha dicho, ha sido extorsionada. Eran muchos los agraviados…, entre ellos “Compañeros de partido”, los más peligrosos de los enemigos que puede tener un político…..