Puigdemont quiere ser investido a distancia la próxima semana

La coordinadora general del PDeCat Marta Pascal  (una persona de la total confianza de Artur Mas), se ha  sometido, de nuevo a los deseos de Puigdemont, con el que mantiene un pulso desde su huida a Bruselas y, ha vuelto a sacar el nombre del ex Presidente, como posible candidato a la investidura, una historia que deja al  “Día de la Marmota” reducida a  una historia normal y corriente.

De este modo, mientras la Mesa del Parlamento votaba este Martes la petición del exilado en Bruselas Toni Comin, de votar por delegación igual que se  votó, en su momento eso mismo para Puigdemont, sin que el Gobierno central ni los partidos no independentistas recurriesen  al Tribunal Constitucional, la máxima responsable del PDeCat volvía a ceder ante el expresidente mostrándose partidaria de una elección telemática del candidato desde Berlín, a pesar de la expresa prohibición del Reglamento del Parlament que exige la presencia física del candidato y la defensa de su programa ante la Cámara.

La dirigente ha propuesto un cambio en el Reglamento que regula ese aspecto de la investidura, y actuar igual que se hizo el pasado 7 de Septiembre el Parlament aprobó la Ley de Referéndum, desobedeciendo al Tribunal Constitucional, a la Ley de Consejo  de Garantías Estatutarias  y a los informes de los letrados de la Cámara. En esta ocasión,  los letrados también se pronunciarán en contra pero el independentismo tiene mayoría,  sin contar con la CUP, al sobrepasar en un voto (66 contra 65) a los partidos constitucionalistas, aunque los antisistema partidarios de investir a Puigdemont como sea, votarían, también, a favor.

Es decir, que van a intentar, por todos los medios, investir a Puigdemont contando con los votos por delegación del propio Puigdemont, y de  Comin, Rull, Romeva, Jordi Sanchez y Jordi Turull. Por vía de urgencia y en lectura única igual que hicieron en Septiembre, cambiarán  la semana que viene la Ley de Presidencia y del Govern para que Puigdemont pueda gobernar esa misma semana desde Berlín, con un  status especial para los consellers que podrán ejercer su labor de Gobierno desde cualquier lugar, sin que sea necesaria su presencia física en la Cámara o en el edificio de la Generalista.

Solamente, como última solución, dejarían que él, desde Berlín, decidiese quien sería el candidato. Hoy Marta Pascal ha insinuado que podría ser un Alcalde, dando como verosímil el nombre de Marc Solsona, alcalde de Mollerusa del  PDeCat y que, a la vez el expresidente lo incluyó en su lista como diputado de JXCatalunya, lista que hizo al margen del PDeCat e imponiendo su criterio, y “sus nombres”.

Aunque en la reunión de la Mesa del Parlament de este Martes Ciudadanos, Socialistas y Populares, se han opuesto a esa delegación de voto, no parece que ni esos partidos, ni el Gobierno, recurran al Tribunal Constitucional, como no lo hicieron en el caso de Puigdemont. Juristas expertos se extrañan de que no se haya presentado recursos ante el TC,  ya que no son parlamentarios de pleno derecho, porque no juraron ni  prometieron el cargo de manera presencial, como establece el Reglamento de la Cámara, ni en la constituciónn del Parlament  el pasado 17 de enero, ni en alguna otro pleno posterior, al estar huido de la Justicia  y con orden de detención.

El Gobierno no ha explicado por qué no ha recurrido, ni ha hecho que recurra el partido que le sostiene, ante el Constitucional, creyendo que eso contribuiría a un retraso una investidura y a agotar el plazo del 22 de Mayo, para unas nuevas elecciones. Lo sorprendente es que a última hora de la tarde, en rueda de prensa en la Moncloa, el Presidente del Gobierno ha declarado que “el Gobierno estudiará acciones legales ante la delegación de voto de Comín“. Algo que no hizo con Puigdemont que ya ha ejercido en un Plano esa delegación de voto.