Alemania empieza a reconocer que la sentencia Puigdemont es devastadora

Cuatro días después de la polémica sentencia del Tribunal Schleswig-Holstein sobre la extradición del expresidente de la Generalitat Puigdemont, aplaudida por la propia ministra de Justicia alemana y por el vice portavoz parlamentario del grupo socialdemócrata, el contencioso  catalán, la polémica en torno a  los “presos políticos” y, sobre todo, Carles  Puigdemont, siguen ocupando la actualidad informativa del país, que ha tardado más de setenta y dos horas en valorar las graves repercusiones que la decisión del Tribunal regional alemán puede tener para el futuro de la euroorden en la Unión Europea.

Dentro de una verdadera inflación informativa sobre España, Cataluña y el posible deterioro que se puede producir en las relaciones entre Madrid y Berlín por una sentencia discutible desde el punto de vista jurídico, destaca el titular del portal digital de la televisión pública alemana Deutsche Welle, que asegura que la decisión de la Corte Regional de Schleswig-Holstein sobre Carles Puigdemont “es un precedente devastador para Europa”, especialmente por la interpretación que se hace de la violencia y el delito de alta traición en Alemania, comparado con el de rebelión en España por el que se pide la extradición del expresidente de la Generalitat. El texto del portal, parece querer compensar al Gobierno y a los jueces españoles, de los comentarios por los que ha tenido que disculparse la Ministra de Justicia en llamada telefónica a su colega español Rafael Catalá.

“Queridos separatistas en todas partes de Alemania que, hasta ahora, habían estado escondidos: ¡atrévanse! ¡Tomen a Puigdemont como ejemplo!”, dice el comentario. “Una Baviera independiente, Hamburgo o algún otro estado siempre valdrá la pena. En cualquier caso, tienen poco que temer del poder judicial alemán. Y ustedes, los separatistas de otros países europeos, del Tirol del Sur, de Córcega o de cualquier otro lugar, ¡inténtenlo! Si las cosas van mal, solo tienes que llegar a Alemania. ¡Alemania es tu refugio seguro!”

La conclusión es que la consecuencia más devastadora de la sentencia es que destruye la confianza en la cooperación transfronteriza en Europa. España había solicitado la extradición de Puigdemont sobre la base de la orden de detención europea. Este instrumento es el resultado de años de negociaciones. En la orden de detención europea, el Estado requerido se tiene que investigar la legalidad de la solicitud. Sin embargo, esta cooperación solo puede funcionar mientras ”todos los Estados de la Unión Europea se reconozcan entre sí como Estados constitucionales. Los jueces alemanes han hecho tambalear esta confianza con su veredicto”.

La Unión Europea se basa, entre otras cosas, en la idea de que es una comunidad de democracias liberales con arreglo al Estado de derecho. En estos momentos, esta idea – dice el Frankfurter Allgemaine Zeitung – está siendo cuestionada seriamente en Alemania, a juzgar no solo por el veredicto del Tribunal Regional Superior de Schleswig-Holstein, sino también por la reacción de los políticos y los medios de comunicación, que niegan al Gobierno y al poder judicial español.

Competencia necesaria para formarse un juicio constitucionalmente apropiado sobre los separatistas. En lugar de centrarse en las reglas básicas de la orden de detención europea y en entregar a Puigdemont a España, el Tribunal Regional Superior ha llevado a cabo en un cortísimo plazo una valoración cualificada de los acontecimientos en torno al referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, algo que no se le había exigido y que excede de manera significativa sus competencias.

Según el periódico, la valoración de las violaciones de la Constitución y las leyes por parte de Puigdemont y su Gobierno debería dejarse en manos de los tribunales aspañoles. “La democracia liberal española permite no sólo que las personas (Puigdemont y otros) se presenten como candidatos a las elecciones, a pesar de que evaden la justicia huyendo al extranjero, sino que también les autoriza a aceptar sus mandatos desde la distancia e incluso a delegar sus votos en el Parlamento (¡cobrando encima sus dietas!). En Alemania, eso sería impensable. Por lo tanto, no hay duda de que los separatistas acusados están recibiendo en España el debido proceso judicial, acorde a los principios del Estado de derecho.

“Completamente nefasta – termina diciendo el FAZ -es la propuesta de un rol de mediación de la UE, o incluso de Alemania, en el conflicto entre el Gobierno español y los nacionalistas catalanes. A los nacionalistas catalanes no les interesa una mayor autonomía, sino la soberanía; es decir, la secesión de España y la formación de un Estado separado. En esto no puede ni debe mediar la Unión Europea, si lo que quiere es evitar una de las razones de su futuro declive”.