Rajoy aparca Cataluña y se centra en el Presupuesto

Ajeno casi a lo que está sucediendo en Cataluña y, confiando en que sea la Justicia la que vaya resolviendo los problemas puntuales que vayan surgiendo, sin valorar siquiera cuál es la mejor solución política en cada momento, Mariano Rajoy y su Gobierno en pleno martes santo se ha dedicado exclusivamente a los números. Y para eso, él y su Gobierno, se reunía en sesión extraordinaria para aprobar el Proyecto de Presupuesto para el año 2018, el problema que más preocupa al presidente Mariano Rajoy, en su intento desesperado por terminar la legislatura, tras las elecciones autonómicas y municipales de 2019.

Como si la grave situación de Cataluña no estuviese ligada a lo que está ocurriendo en Barcelona y en Alemania, donde se tiene que decidir el futuro de Puigdemont, encarcelado en la prisión de Neumunster, hasta que se decida su extradición, y sobre todo, a la vigencia del artículo 155 de la Constitución, gracias al cual está intervenida la Autonomía. Porque mientras esté en vigor esa intervención, Rajoy no podrá contar con el apoyo del PNV (Partido Nacionalista Vasco) a ese proyecto de Presupuestos que el Gobierno ha aprobado este martes y que ha presentado el ministro de Economía Román Escolano, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Como si ese Presupuesto fuera la tabla de salvación de toda su carrera política, durante las últimas semanas, el Gobierno y su Presidente, han venido anunciando diversas medidas presupuestarias con el objetivo de conseguir el respaldo de Ciudadanos, canarios y PNV y, con la vista puesta en las elecciones autonómicas y municipales del año que viene. La subida del sueldo de los funcionarios, la equiparación de sueldos de Policía  Nacional y Guardia civil con los sueldos de las policías autonómicos, y una subida superior al 0,25% como están exigiendo cientos de miles de pensionistas en las calles de todo el país, ya han levantado las alarmas en instituciones como el Banco de España, que teme un aumento del déficit marcado por Bruselas. El objetivo de déficit para este año es del 2,2%, es decir un ajuste de 9.000 millones de euros.

Sin embargo, el Gobierno confía en la recuperación de la economía y en una mejora de los ingresos tributarios, algo que ya se ha producido durante los últimos meses del año pasado, aunque no con la mejora prevista por el Ministro de Hacienda. Según el cuadro macroeconómico presentado por el ministro Escolano, se ha revisado al alza el crecimiento de la economía para este año al 2,7%, cuatro décimas más que las previsiones del Banco de España, lo que auguraba en octubre y en línea con las previsiones del Banco de España. El alivio de la crisis catalana tras la aplicación del artículo 155, según el Gobierno ha sido clave en este crecimiento.

En este cuadro el paro bajará del 15%, al 14,7%, al acabar el año en lo que sería el menor desempleo desde 2008 y se creará medio millón de empleos, en línea con los años anteriores. En concreto 475.000 nuevos puestos de trabajo que llevarán, según los cálculos del Ejecutivo, a cerrar el año con 19,47 millones de trabajadores. Desde el punto de vista electoral, las cuentas incluyen una subida del 2% de las pensiones viudedad y un impuesto negativo en el IRPF para las jubilaciones más bajas, aquellas que oscilan entre los 600 y 1.000 euros mensuales.

Con ligeros toques electorales hacia funcionarios, fuerzas de orden público y sectores más desfavorecidos de los pensionistas (viudas y pensionistas de pensiones mínimas) el Presupuesto aprobado este martes no parece que contente, sobre todo, a esos cientos de miles de pensionistas en lucha, que tienen al Gobierno entre la espada y la pared y que van a ser los protagonistas de esta primavera caliente, caliente… Una primavera en la que se va a mezclar todo y la calle, desde Cataluña al País Vasco, pasando por centenares de ciudades de toda España, va ser el escenario principal del malestar político y social del país.