La parodia de investidura de un presidente imposible

En una ceremonia exprés, preparada y mal cocinada en unas pocas horas, por el presidente del Parlamento catalán Roger Torrent, a pesar de la oposición de los partidos constitucionalistas, con el objetivo, casi único, de romper la agenda del magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, con el intento de investidura del ex consejero de Presidencia con Puigdemont, Jordi Turull

Este viernes Llarena, según adelantó horas antes de que se anunciase la investidura- exprés, puede procesar a Jordi Turull, y a otros seis imputados (el propio Turrull, la ex presidenta del Parlament Carme Forcadell, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y los ex consellers, Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa) Todos ellos diputados en el Parlament de Cataluña e, investigados también todos, por delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, en la causa del ilegal referéndum del 1-O. Anuncio de Llarena que ponía en marcha, deprisa y corriendo, en consultas telefónicas con los grupos políticos, esta tarde de jueves, una parodia de investidura, de la que se han abstenido a la hora de votar, los cuatro diputados anticapitalistas y antisistema de la CUP (Candidatura de Unidad Popular).

El señor Turull, uno de los implicados en la financiación ilegal de la desaparecida Convergencia Democrática de Cataluña (reconvertida por los escándalos económicos en el PDeCat ), ha sido la tercera opción política manejada por Carles Puigdemont, para ocupar la Presidencia de la Generalitat. El ex presidente Puigdemont ha visto cómo se venía abajo su propia candidatura, por su estado de fugado de la Justicia, y la de Jordi Sánchez, su número dos, que decidía abandonar la política y renunciar a su escaño, y ha podido ver desde su exilio, lo que ha sido una parodia de investidura, con un independentismo dividido, enfrentado, sin programa y, en una situación de Sálvese quien pueda y, sobre todo, como puedas.

Porque si lo que ha dicho el candidato Turull, este jueves, en el Parlamento catalán, puede considerarse un discurso de investidura, que venga Albert Boadella, el presidente de Tabarnia, que se ha presentado este jueves, ante la residencia de Puigdemont en Waterloo, como experto sicológico en problemas regionales,….. y lo vea. Un discurso deslavazado, sin hilo conductor, victimista como buen nacionalista y tratando de quedar bien con quienes han empezado a olvidarse de esa imposible Republica catalana de la que todos renuncian cuando están ante la justicia.

Casi todas sus propuestas de lo que debía ser un programa de gobierno ha sonado a hueco, a falso, a improvisado. Desde sus referencias a la Sanidad, a la Educación o al futuro de una Cataluña que según el candidato solo quiere paz y diálogo, diálogo, diálogo. En este caso diálogo entre un presidente que puede ser procesado en las próximas horas por Rebelde, Sedicioso y malversador, y el presidente de un Gobierno que es la cuarta potencia económica de Europa. Ni una sola referencia a la Republica ni por supuesto al “proceso” ni a la independencia….

Rechazada su candidatura por la abstención de los Diputados de la CUP Turull tendrá que comparecer en las próximas horas ante el juez Pablo Llarena al que explicara su papel trascendental en el referéndum del 1-O, según la Guardia Civil que le sitúa en el ‘Comité estratégico’ que organizó todo el entramado para lograr la independencia y le atribuye la participación en al menos seis reuniones claves. La Guardia Civil atribuye a Turull un papel “extraordinariamente relevante” en el diseño del ‘procés’ para la independencia y considera probado un gasto de al menos 701.511 euros para el referéndum ilegal del pasado uno de octubre a través de la Consejería que dirigía el que este jueves se ha presentado como candidato a presidir la Generalitat.

Dado que Turull está en estos momentos en libertad provisional no hay que descartar que una vez comunicado su procesamiento, el candidato a ser investido presidente vuelva a ingresar en prisión.