Cataluña : Habrá investidura en plena semana de Pasión

Este miércoles 21 de marzo se cumplen tres meses de la celebración de las elecciones autonómicas catalanas, convocadas por el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, aprobada por el Senado, para la intervención de la Autonomía por parte del Gobierno central.

La intervención del Gobierno central se produjo el 27 de octubre, tras la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), por parte del presidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Una declaración no reconocida por ningún país del mundo, a pesar de todos los intentos del Gobierno de Generalitat de dirigirse a numerosos organismos internacionales y utilizar dinero público para “comprar a observadores internacionales” que “legitimaran el Referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017”. Posteriormente, tras la ocupación de numerosos papeles y documentación por parte de la policía, y de una lista de pagos de la consejería de Asuntos Exteriores, que dirigía Raúl Romeva.

Toda esta documentación echa por tierra la tesis de quienes, investigados por delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, han venido defendiendo que esa Declaración de Independencia (DUI) fue puramente simbólica. Un argumento jurídico utilizado para ser puestos en libertad provisional, algo que han conseguido la mayoría de los que están siendo investigados por el juez Pablo Llarena, excepto los Jordi (Jordi Sánchez, ex presidente de la Asamblea Nacional de Cataluña y Jordi Coixart, presidente de Ómnium Cultural), el consejero de Interior Joaquin Forn, que en su momento renunció a la política y al escaño, que estaría, en estos momentos, siendo tratado de tuberculosis ( algo que tanto él como su abogado, han ocultado hasta ahora), y el presidente de Esquerra Republicana de Cataluña y ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras.

Este martes todo el interés informativo ha estado centrado en la vista del recurso de apelación ante el Supremo del señor Forn, recurso en el que el fiscal general del Estado ha impuesto su criterio sobre la fiscalía de Sala, para que se solicitara la libertad provisional, y el de Jordi Sánchez, designado por el señor Puigdemont como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Sorprendentemente y, probablemente convencido de que no sería autorizado a presentarse como candidato a distancia, el señor Sanchez ha anunciado ante el Tribunal en la vista de la apelación, que tiene intención de renunciar a su escaño, que se retirará de la política, que volverá a su puesto de profesor y que, desde ahora, piensa dedicarse a su familia.

Algo que probablemente no le servirá para ser puesto en libertad provisional bajo fianza, convencido como parece estar el juez Llarena de que hay bastantes posibilidades de “reiteración delictiva” del ex presidente de la Asamblea Nacional de Cataluña, una de las principales organismos de agitación, manejado por el independentismo y por la propia Generalitat.

Descartada la candidatura de Sànchez al dejar el escaño, todo indica que la opción C (descartada la A de Puigdemont y la B del número dos de JXC ) será la de Jordi Turull, alguien al que tampoco votarán los anti sistemas de la CUP por ser, según su portavoz, Riera, una opción autonomista con lo que se abre la posibilidad de que tengan que abandonar también sus escaños dos de los fugados de Bruselas: el propio Puigdemont y el ex consejero de Sanidad Comin, que se ha resistido durante meses a abandonar un escaño que es de lo que pensaba vivir.

De todas formas, en las próximas horas, el presidente del Parlament, Gerard Torrent, dará una fecha concreta para una tercera y definitiva fecha de investidura, que si no hay más sorpresas y dejan todos de jugar a ver quién es el que está dispuesto a hacer más el ridículo, coincidirá en plena Semana de Pasión para sufrimiento de una Cataluña harta de políticos que todavía no han explicado que es lo que quieren hacer con el poder…