Pensiones: la calle se calienta  y el PSOE llama al “levantamiento social”

Este Miércoles comparece en el Parlamento a petición propia, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy para informar sobre el futuro de las pensiones, aunque en realidad, esa comparecencia ha sido forzada por la oposición y, por las movilizaciones en la calle de cientos de miles de pensionistas, en un movimiento de protesta que no se conocía en el país desde  las protestas del 15 M, y que ha desbordado a los propios partidos políticos, a los sindicatos y, cómo no, al Gobierno, preocupado porque  la mayoría de los manifestantes, forman parte del entorno social del Partido Popular y, de sus votantes.

Desde hace semanas pensionistas de toda España han salido a la calle, ante la preocupación del Gobierno y la pasividad de la mayoría de los partidos que, por primera vez, han visto que un colectivo de cerca de nueve millones de ciudadanos (8.600.000), se ha dado cuenta de la fuerza que tiene y de lo que pueden mover. Ese colectivo, que es el que ha servido de colchón social en la grave crisis económica de millones de familias hipotecadas y sin trabajo, durante los momentos más graves de la crisis se encuentra, en estos momentos, con sus pensiones prácticamente congeladas.

Congeladas o con una subida ridícula de un 0,25%, (comunicada, pomposamente por carta por la ministra de Trabajo Fátima Báñez a todos los pensionistas), frente a un aumento del IPC del 1,5%, con lo que su poder de compra acaba perdiendo posiciones. Una pérdida que se consolida, aunque durante la mayor parte del año, los pensionistas no la hayan ido sufriendo y la empiecen a notar ahora, con el aumento de precios de servicios básicos y productos de primera necesitad.

Precisamente, la escasa subida de las pensiones se debe a que, desde 2014, las prestaciones suben anualmente un 0,25%. Es el resultado de aplicar el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP), que desvincula esas prestaciones de la evolución de la inflación. Por esta razón, con variaciones, toda la oposición ha pedido al Gobierno, que restaure la evolución de la cuantía anual de las pensiones de acuerdo con la inflación, es decir con la subida del IPC, y no con el crecimiento. Algo que, en principio, se debía de haber abordado ya en el Pacto de Toledo que, en estos momentos, está prácticamente bloqueado.

Hasta 2016 el Gobierno cubría el déficit de la Seguridad Social con el Fondo de Reserva (conocido popularmente como la ‘hucha de las pensiones’), pero después de sacar más de 60.000 millones de ese Fondo, esa hucha, está prácticamente agotada. En 2011 se llegaron a acumular más de 66.000 millones de ahorro y al cierre de 2017 solo quedaban menos de 8.100 millones. Ahora que apenas quedan ahorros, la Seguridad Social ha tenido que endeudarse en 15.000 millones de euros, con un préstamo concedido por el Tesoro, para poder seguir  pagando  las prestaciones.

Se ignora qué medidas va a anunciar el Presidente del Gobierno para desmovilizar la calle, ya que para dentro de unos días, el próximo Sábado 17 de Marzo, hay convocado una manifestación que los convocantes han calificado de histórica y para la que se han venido preparando en estas últimas semanas, con un éxito y unos apoyos en los que ellos mismos no creían. El propio Presidente  del Gobierno ya ha anunciado que el Pleno, aunque no sea monográfico, será uno de los más importantes del año.

A pesar de eso, no parece que el  Presidente del Gobierno vaya a proponer medidas efectivas o novedosas y todo lo que proponga lo hará dentro del Pacto de Toledo. Eso sí, hará un llamamiento a la oposición para que deje de “calentar la calle“. Adelantándose a esa petición, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que sigue ligando la subida de las pensiones al IPC, ha llamado al “levantamiento social” contra un Gobierno que, dice, ha utilizado “la crisis como excusa” para recortar derechos. En una reunión con el grupo parlamentario socialista, ha querido insistir en que “los  frutos de la recuperación tienen que redistribuirse. Si no llegan a la calle, la calle se moviliza”, ha señalado, poniendo como ejemplo las manifestaciones del 8 de marzo por la igualdad, y la que tendrá lugar el próximo sábado por las pensiones.