El estrangulamiento de Gabriel y la prisión permanente revisable

El caso del secuestro y muerte del pequeño Gabriel Cruz, un caso que, tras la desaparición de Marta del Castillo, y la trágica muerte de Diana Quer, ha conmocionado al país, en unos momentos en que ha adquirido un claro cariz político con el debate que este Jueves tendrá lugar en el Congreso de los  Diputados sobre la cadena perpetua revisable, y el debate también, de si se debe legislar en caliente, o no.

Este jueves, en medio de una gran tensión política, está previsto que el Parlamento se pronuncie definitivamente sobre la pena perpetua revisable, ya que el PNV ha pedido su derogación, y dos partidos, Partido Popular y Ciudadanos han presentado dos enmiendas a la totalidad, que pretenden justamente lo contrario: ampliar los supuestos de aplicación de la prisión permanente revisable y endurecer las vías para acceder al tercer grado y a la consecución de permisos.

Ambos partidos se apoyan en esas encuestas que indican que ocho de cada diez españoles, es decir el 73,9% de los encuestados están a favor de mantener esa pena para delitos de especial gravedad como es el caso de Marta del Castillo, Diana Quer o este último de Gabriel Cruz. Igualmente se apoyan en esas dos millones y medio de firmas de españoles, recogidas en una campaña dirigida por los padres de Diana Quer, Mari Luz Cortés y Marta del Castillo.

El Congreso de los Diputados aprobó en 2015, con el apoyo del PP y el rechazo de la oposición, la reforma del Código Penal que introducía la pena de prisión permanente revisable, para casos de asesinatos agravados. Sin embargo en cuanto en las últimas elecciones generales perdieron la mayoría absoluta, la oposición se puso en marcha para derogar esta medida que divide a una opinión pública que contempla indignada casos como el de Diana Quer o el del pequeño Gabriel.

Las especiales circunstancias de la desaparición y muerte del niño Gabriel; la crueldad del caso y esa muerte por estrangulamiento según los primeros datos de la autopsia; el hecho mismo del comportamiento de la posible autora del posible secuestro y asesinato del pequeño, a la que la Guardia Civil detuvo este domingo, con el cadáver, en el maletero de su coche, mientras lo trasladaba de sitio, así como los datos estremecedores que empiezan a conocerse de la posible autora, han creado ya un clima de linchamiento al que ha reaccionado hasta la madre de Gabriel, que ha pedido públicamente que las reacciones ciudadanas se centren más en los momentos de solidaridad de estos días  que en la personalidad de la detenida.

Una personalidad controvertida que añade más elementos de tensión a la propia historia de la polémica Ana Julia Quezada que llegó a España de República Dominicana con 19 años con una hija pequeña de cuatro años que murió extrañamente al caer por una ventana en su primer domicilio en Burgos. Por otra parte, la forma de actuar de Ana Julia, sospechosamente activa (“descubrió oportunamente“ la camiseta seca del niño, mientras le pedía al padre de Gabriel que buscase por otro lado) y, en fin, la sangre fría de la supuesta asesina, que estuvo, siempre en primera fila en las labores de búsqueda y de protesta ) siempre, abrazando al padre de Gabriel con el que convive desde hace año y medio, han creado tal clima de tensión y expectación en torno al caso, que durante todo el día miles de personas concentradas en torno a la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, han estado exigiendo venganza y cadena perpetua para la detenida.