El Independentismo termina hasta con el Mobile World Congress

Primero terminaron con todas las posibilidades para que la Agencia Europea del Medicamento pudiera trasladarse de Londres a Barcelona; luego hicieron todo lo posible para que 3.208 empresas huyesen de Cataluña para instalarse en varias de las provincias españolas, especialmente en Madrid, siguieron con el turismo al que han hecho un daño que será difícil remediar y, ahora, con empeño y constancia, terminarán con el Mobile Word Congress ( MWC), que se inaugura este domingo en Barcelona, después de varias advertencias que ya han hecho, para un cambio de sede menos conflictiva.

Para ello, tanto la Alcaldesa de Barcelona Ada Colau como el Presidente del Parlamento catalán  Roger Torrent, así como los representantes de la Generalitat (que, sorprendentemente, todavía siguen en sus puestos) el secretario de telecomunicaciones Jordi Puigneró y el secretario general, del Departamento de Empresa Joan Arpegio, han decidido boicotear la presencia del Jefe del Estado, negándose a recibirlo oficialmente en el acto previo de la inauguración del MWC.

De este modo el Ayuntamiento de Barcelona, el Presidente del Parlament, (la máxima autoridad política en estos momentos en Cataluña), la Generalitat, a lo que también se ha sumado desde Bruselas el expresidente Puigdemont, le harán el boicot a Felipe VI como rechazo a su discurso tras el Referéndum ilegal del pasado 1 de octubre, en el que el Monarca no tuvo ninguna reacción a ese supuesto millar de heridos que se ha quedado establecido como lugar común y que no responde en absoluto a la realidad ya que no existe ninguna constancia oficial de esa cifra.

En su discurso, el primero desde su proclamación en 2014, el Jefe del Estado se dirigía a la Nación para lanzar un mensaje, como hiciera su padre tras el golpe de estado del 23F, en el que emplazó a los poderes del estado a “poner fin” a la deslealtad inadmisible a la Constitución en un momento de “máxima gravedad” por parte de quienes con su conducta irresponsable  pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España recordando que “es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las Instituciones”.

Con el boicot a la presencia del Jefe del Estado (el segundo en el plazo de seis meses, ya que la  manifestación contra los atentados yihadistas de agosto no se dirigieron contra  los terrorista, sino contra el Rey y contra el Gobierno) y el llamamiento a que sea recibido con cláxones, bocinazos y pitidos, crean un ambiente de enfrentamiento que no favorece en nada el futuro de uno de los acontecimientos mundiales de la telefonía móvil, y de la inteligencia artificial, conceptos que tienen poco que ver con ese mundo pequeñito y provinciano del independentismo y de un “Procés” que está reñido con el Progreso. Por eso, cada vez será más difícil que mientras sigan gobernando quienes anteponen sus locuras políticas al sentido común, Cataluña pueda progresar y terminarán con todo.

Con el turismo, con la estabilidad de las empresas, con el entendimiento y la armonía entre catalanes,  con el crecimiento económico y hasta con el Mobile Word Congress. En este sentido ya ha habido una advertencia grave del consejero delegado de la GSMA, empresa organizadora del Mobile World Congress, John Hoffman, que se ha visto obligado, a la vista de la situación en Cataluña a recordar  que para asegurar la continuidad en Barcelona en el siguiente ejercicio necesitan garantías de “estabilidad política y seguridad”. Hoffman lanzó este aviso hace meses con anticipación. Esta feria se la han disputado varias ciudades del mundo ya que tiene un impacto económico de alrededor de 500 millones de euros.