La investidura de Puigdemont abre una grave crisis institucional

La investidura como Presidente de la Generalitat de Carles Puigdemont anunciada para el próximo Martes, según la propuesta del Presidente del Parlament catalán y la súbita intervención de la vicepresidenta del Gobierno y actual Presidenta de la Generalitat por delegación del Presidente del Gobierno Mariano Rajoy según el artículo 155 de la Constitución, ha originado una auténtica crisis institucional entre el Gobierno y el Consejo de Estado de consecuencias desconocidas.

La preocupación y el nerviosismo del Gobierno era tal, estos días,  ante la inminente investidura que la Vicepresidenta, en una inesperada comparecencia ante la prensa este mediodía, anunciaba que Puigdemont no podía ser investido y que, después de pedir unos informes al Consejo de Estado, se iba a solicitar al Tribunal Constitucional la suspensión de la sesión en aplicación del artículo 161 de la Constitución. La vicepresidenta ha querido dejar claro que Puigdemont no será investido y, para ello, ha anunciado que se suspenderá, en aplicación del artículo 161 de la Constitución, la sesión en la que se pretenda esa investidura de alguien sobre el que pesa una orden de detención y que está investigado por graves delitos, entre ellos el de Rebelión y sedición .

De esta forma, el Gobierno iniciaba este mediodía , sin ningún tipo de consulta previa o sondeo,  los trámites para impugnar la designación de Carles Puigdemont como candidato a presidir la Generalitat, con lo que la Vicepresidenta, daba por prohibida, de hecho, la sesión en la que al presidente del Parlament, propondrá  a Puigdemont, y le insta a proponer otro candidato: “Si él propone un candidato que pueda llevar a cabo la investidura, ningún problema…”. El Gobierno invocara ante el Tribunal Constitucional el apartado 2 del artículo de la Constitución que establece que Gobierno podrá impugnar ante el Tribunal Constitucional las disposiciones y resoluciones adoptadas por los órganos de las Comunidades Autónomas y que esa impugnación producirá la suspensión de la disposición o resolución recurrida. El Tribunal, en su caso, deberá ratificarla o levantarla en un plazo no superior a cinco meses.

La sorpresa y con ella, la crisis,  se ha producido, horas más tarde,  cuando el Consejo de Estado una vez recibida la petición del Gobierno, se oponía a la impugnación  ante el Tribunal Constitucional de  la candidatura a la investidura de Carles Puigdemont, en tanto el órgano consultivo del Gobierno manifiesta que no encuentra bases jurídicas para tomar esa decisión toda vez que no se ha producido ningún hecho que pueda justificar el recurso. El Consejo de Estado manifiesta que no se ha   producido ningún hecho que justifique la impugnación de la candidatura de Carles Puigdemont, que tiene una orden de detención del Tribunal Supremo, pero sobre el que no pesa ninguna decisión judicial firme que le impida presentarse como candidato o ser presidente de la Generalitat.

La decisión del Consejo ha producido un auténtico terremoto en el Gobierno y estupor en la vicepresidencia que se ve desautorizada como política y como abogado del Estado y abre una crisis de imprevisibles consecuencia . El independentismo  vuelve a hablar  de “Golpe de Estado” y el propio Puigdemont ha pedido la dimisión de Saenz de Santamaria en tanto el clima que rodea al Gobierno y, sobre todo a su Presidente y Vicepresidenta es de nervios, y de miedo a perder el control de la situación ante el comportamiento inesperado de  Puigdemont y de muchos de sus seguidores .

La  realidad es que,  como sostiene el periódico italiano La Repubblica  en una crónica con un tono  claramente irónico ( “Puigdemont reaparecerá como Harry Potter y Rajoy cierra las fronteras “) ha sido Juan Ignacio Zoido, el ministro del Interior, quien ha hecho público el escalofrío de miedo que atraviesa , en estos momentos, la Moncloa.  Zoido ha confirmado , con todo tipo de datos y detalles,  que se han reforzado con gran intensidad  todas las medidas de seguridad en las fronteras españolas para evitar que Puigdemont pueda entrar en España ” en un avión, en un barco o en el maletero de un coche” Se sabe , incluso, que están vigilando los colectores ante la posibilidad que , a través de ellos,  pueda acceder el Fugitivo, al Parlament, que es inviolable y que donde una  intervención policial supondría un factor más de escándalo internacional .

En las últimas horas, el ex presidente catalán parece haberse convencido de que el camino a recorrer ya no es el del nombramiento en su ausencia y en las últimas declaraciones ha insistido, especialmente, en su sorprendente viaje a Dinamarca y el anuncio frustrado de detención por una Euroorden que nunca llegó a pesar de ser anunciada por el Gobierno. Y también el Miércoles, tras entrevistarse en Bruselas con el Presidente del Parlament Gerard Torrent, cuando aseguró que trabaja para estar presente en la sesión de investidura, recordándole a Zoido que ” no es necesario reforzar la vigilancia en las fronteras”. Pero el escalofrío de miedo en la Moncloa, insiste el periódico italiano, perdura. Es más, en Twitter los partidarios de Puigdemont se han crecido: “Los hemos engañado con las urnas del Referéndum, los engañaremos de nuevo”.

La verdad es que la  ironía y la broma inspiran  muchos de los comentarios de la prensa internacional y las reacciones de un Fugitivo que tiene a todo un Gobierno en estado de alerta para que no les engañe como lo hizo a  finales de octubre de 2017, poco después de la declaración de independencia del Parlamento regional catalán, cuando  huyó de forma rocambolesca de Cataluña a Marsella, en la zona de los pies del asiento trasero de un coche particular. Desde allí voló en secreto a Bruselas. En noviembre se emitió una orden de arresto contra él que aún sigue vigente en España, donde se  enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión por rebelión, malversación de fondos públicos y desobediencia .