Rajoy se niega a explicar y dar la cara en el desastre catalán

El presidente del Gobierno Mariano Rajoy. que se ha negado a hacer una valoración de las elecciones autonomícas catalanas, convocadas por él, el pasado 21 de diciembre, gracias a los poderes del articulo 155 por el cual el Gobierno central intervino la Generalitat el pasado 27 de octubre, sigue sin hacer una autocrítica de lo que ha pasado en Cataluña.

Con todo ese artículo en vigor, aplicado con una gran laxitud, los independentistas han conseguido, de nuevo, una mayoría absoluta para continuar con el “Procés”; un hundimiento del PP que no ha conseguido siquiera grupo parlamentario propio y una sonada victoria de Ciudadanos, a costa del voto Popular. Desde el punto de vista político y electoral: un auténtico desastre.

Un auténtico desastre. “Un desastre sin paliativos ” frase que, en su momento, utilizó el Rey Juan Carlos aplicada a la forma de gobernar de Carlos Arias, y filtrada al semanario Newsweek, poco antes de pedirle la dimisión como presidente del Gobierno y que Cambio 16 lo hizo público, cuando este cronista era su director, según recordaba recientemente, Fernando González Urbaneja, en una de sus crónicas publicadas oportunamente en Republica. Aquella crónica estuvo a punto de provocar el secuestro de la revista, parada a última hora por el ministro de Información Martín Gamero. El secuestro se produjo semanas más tarde por una portada del Rey bailando sobre los rascacielos de Nueva York, en el primer viaje del Rey Juan Carlos a Estados Unidos.

Si quienes pudieron pensar que este viernes, con ocasión de su tradicional rueda de prensa anual, en la que el jefe del Gobierno suele hacer un balance político y económico del año que está a punto de terminar, se iba a afrontar ese ” desastre” que han sido las elecciones catalanas se han vuelto a equivocar. Ni autocrítica de lo que pasó el 21 de diciembre, ni adelanto de cambios ni en el partido, ni en el Gobierno, ni por supuesto  planes para el futuro aunque eso sí, ninguna posibilidad de unas elecciones anticipadas a pesar de la posibilidad de que no tenga suficientes apoyo para la elaboración de los Presupuestos generales del Estado para 2018.

Es verdad que este año ha sido un año muy duro para el señor Rajoy, pero, también es verdad, que ha tenido que hacer frente a un desafío independentista que siempre pensó, apoyada por su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría que, hasta ahora tampoco ha dado la cara, a pesar de haberse convertido desde octubre en la verdadera presidenta de la Generalitat, que estábamos ante un souflé que tenía que bajar poco a poco

Sin querer entrar en esos temas para él sumamente escabrosos y que son los que en estos momentos ocupa todo el interés del partido y las críticas de sus principales dirigentes, el presidente ha reconocido que este 2017 ha sido extraordinariamente difícil, “con momentos de enorme tensión para todos”, por la declaración de independencia en Cataluña y que provocó la intervención del Gobierno de la Nación a través del 155 para restaurar la legalidad. Ha insistido, en que se ha vivido un año muy positivo en lo económico, que ha influido decisivamente en la recuperación económica del país. Según él, pese al desafío independentista, el balance general ha sido un año económicamente muy positivo.

En resumen: una rueda de prensa que ha servido de poco dada la situación de extrema gravedad que se está viviendo en Cataluña; dada la crisis en la que se encuentra el partido en el gobierno en Cataluña; dada la preocupación general dentro de las filas populares de que Ciudadanos se está comiendo al PP, y dada, sobre todo, la escasa eficacia que el articulo 155 ha tenido sobre el conflicto catalán… más complicada que hace dos o tres años.