La prensa internacional culpa a Rajoy del desastre catalán

Mientras los partidos y los dirigentes políticos siguen valorando el mensaje de Nochebuena del Jefe del Estado en el que pidió que no se vuelva al enfrentamiento en la nueva etapa que se ha abierto con las elecciones del 21 de diciembre (ver republica.com 21D: El Rey pide no volver al, enfrentamiento), medios internacionales han creído ver diferencias entre la cerrazón del presidente del Gobierno Mariano Rajoy y la postura del Rey que parece apostar por reformas, cuando, además, está a punto de cumplirse, en 2018, el cuarenta aniversario de la aprobación de la Constitución.

Es la tesis que defiende el periódico conservador francés Le Figaro que da cuenta de que el Rey pronunció un discurso que, aunque seguía siendo firme sobre el respeto a las instituciones españolas, daba la impresón de retroceder un poco con relación al que ofreció́ el 3 de octubre.” Esta vez – señala- ha invitado a los partidos catalanes a trabajar para recuperar la estabilidad, la serenidad y el respeto mutuo, en la sociedad catalana, tan diversa y plural como sea” .

Por parte de Madrid, añade, no ha habido ningúńn indicio de flexibilización, sino todo lo contrario: “al negarse a reunirse con los representantes del bloque independentistas, Mariano Rajoy se incapacita a sí mismo para proponer una solución en Cataluña y opta por la política de empeorar las cosas, con lo que el Rey daba la impresión de avalar totalmente su estrategia de firmeza con su discurso navideño parecí́a comenzar a distanciarse de la rigidez del presidente del gobierno español.”

Todas las críticas que estos días aparecen en la prensa internacional se centran precisamente en el presidente del Gobierno español que desde que asumiera el cargo hace seis años, dice el New York Times, ha hecho lo posible por permanecer al margen de la creciente amenaza del independentismo en Cataluña. “No se enfrentó a los líderes catalanes hasta que estos declararon la independencia unilateralmente en octubre, obligándole a intervenir la región. Hasta entonces, Rajoy parecía esperar que el problema desaparecería algún día, junto con la crisis económica que había contribuido a alimentar el movimiento. Pero tras las elecciones del jueves está claro que el movimiento independentista no va a desaparecer, ha venido para quedarse”.

Para quedarse porque, según la Agencia Bloomberg, las elecciones no han solucionado nada y ambas partes tienen que repensar su situación aunque la votacióńn fue un revés para el primer ministro español. “Es un error decir que Rajoy se equivocó al convocar una elección. Habiendo desmantelado un gobierno que vulneró la ley en Cataluña, no tenía muchas opciones. Su error fue dejar que el impasse llegara a este punto. La negativa a encontrar un compromiso, en ambos lados, es lo que debe cambiar”.

“El triple fracaso de Mariano Rajoy” es el balance que hace Le Figaro sobre la triple bofetada que el Gobierno ha recibido al abrir las urnas catalanas. “Para empezar, el bloque independentista renueva su mayoŕa. Los secesionistas ganan las elecciones convocadas por Rajoy que tenían como objetivo resolver la crisis de Estado provocada por el desafío separatista. Luego, su formación llega última. El partido llegado en cabeza es el mayor rival del PP en España: Ciudadanos con sus propuestas liberales sobre las cuestiones iconómicas y sociales y su programa jacobino en política territorial”.

El medio más comprensivo es Financial Times. Define a Rajoy, como alguien de “naturaleza cauta” que hizo una apuesta calculada. Confió en que unas elecciones anticipadas despojarían a los nacionalistas de su ligera mayoría en el parlamento. Pero no lo ha hecho. Y lo que es peor, su Partido Popular ha recibido una bofetada de los votantes, quedando en séptima posición… Pero las perspectivas para el movimiento son como poco tenebrosas. Los tres partidos independentistas están profundamente divididos. Y las autoridades centrales españolas deberían restablecer el autogobierno de Cataluña con arreglo a la Constitución de 1978, siempre que se respete el orden público. “Esto debería ir acompañado del compromiso de modificar la Constitución española y actualizar el estatuto de autonomía de Cataluña. Madrid ha dejado claro que la estrategia fuera de la Constitución utilizada por Puigdemont lleva a un callejón sin salida. Ahora le toca a Rajoy abrir una nueva vía, por el bien de Cataluña y del resto de España”.

De todas formas, lo más sorprendente, es que en un auténtico ejercicio de antiperiodismo, el triunfo espectacular de Inés Arrimada, pasa casi desapercibido para muchos medios internacionales incapaces de valorar que, por primera vez, un partido constitucionalista ha ganado las elecciones en territorio enemigo…