Guerra abierta entre Oriol Junqueras y Carles Puigdemont  

“Yo estoy en la cárcel. En Bruselas estaría en la calle. No es una opinión, es una constatación”. La respuesta del presidente de Esquerra Republicana  de Cataluña ( ERC), Oriol Junqueras, en una entrevista desde la cárcel de Estremeras al programa de Ana Rosa Quintana de Telecinco, indica, a unas horas del final de la campaña de las elecciones catalanas (el Miércoles es la jornada de reflexión) el grado de tensión existente dentro del bloque independentista que ya se puso de manifiesto en el debate de la Sexta el Domingo  (ver republica.com “También el debate apunta a una Cataluña ingobernable“).

Durante el debate de la Sexta , el  representante de Esquerra, Carlos Mundó que substituyó a Marta Rovira, la designada por Junqueras como candidata a la Presidencia de la Generalitat, fue retirada por su falta de comunicación y por el desastre que supuso su participación en el primer debate de Televisión Española, adelantó que ellos votarían solo la candidatura de Oriol Junqueras y que no estaban de acuerdo con la tesis de Puigdemont de que él tendrá que ser el investido Presidente, cesado por el Gobierno central por el artículo 155. Es decir, que sería la vuelta de él como último Presidente de la Generalitat y la vuelta, también, de todo su Govern. Creyéndose un nuevo Tarradellas, el huido Presidente, viene defendiendo su derecho a la Presidencia, abandonando a la mayoría de sus consellers, que ingresaron en prisión. Y en prisión continúa su vicepresidente Oriol Junqueras, el conseller de Interior,  Joaquin Forn y,  los Presidentes de la  Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y de Ómnium Cultural.

En lo que parece una estrategia de dejar claro quiénes han dado la cara y han asumido sus responsabilidades y los que han huido a Bruselas, Oriol Junqueras, ha hablado también para la emisora de la corporación catalana de Radio y Televisión,  para recordar que si se encuentra en prisión, junto con otros, es porque “hemos demostrado que damos la cara”, porque “no me escondo nunca de lo que hago y, porque soy consecuente con mis actos, decisiones, pensamientos, sentimientos y voluntad”. En esa entrevista en  RAC1, desde la cárcel de Estremera, Junqueras se ha referido claramente al expresidente de la Generalitat y candidato de JxCat, Carles Puigdemont, que optó, junto con tres  de sus consellers, por huir a Bélgica y no acudir a declarar ante la Audiencia Nacional tras la querella por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos presentada por la Fiscalía General del Estado. Esa fuga fue uno de los factores para el ingreso de todos en prisión.

Con estas declaraciones el Presidente de Esquerra, el mejor valorado en todas las encuestas que han ido apareciendo durante las últimas semanas, ha confirmado un vuelco total a su campaña al iniciar una guerra abierta con el fugitivo Carles Puigdemont, con el que ha tenido grandes diferencias, hasta el punto de llamarle  traidor cuando, con la mediación del lehendakari Urkullu ante la Moncloa, estuvo a punto de convocar elecciones, frenando el llamado “Procés”, para intentar parar la aplicación del artículo 155.

Obviando estas diferencias, el pasado 15 de noviembre  anunciaba desde su celda en Estremeras que su candidato era, también, el presidente legítimo Carles Puigdemont y todo el Govern destituido por Mariano Rajoy, al mismo tiempo que designaba a su número dos, Marta Rovira, como la verdadera presidenta en potencia. “Es hora de que una mujer se ponga al frente de este país”  escribía. “Una mujer que no se rinde nunca, determinada, sensata y audaz”. Para él, el “exilio” de Puigdemont era incompatible con su retorno a la escena política y, al encontrarse en la cárcel, tampoco él se presentaba como verdadero candidato.

Pero lo que no tenía previsto Junqueras era que  Puigdemont no sólo no reconociese su derrota, sino que prometiese   por videoconferencia durante los mítines, volver a Barcelona “aunque  me detengan” si era  elegido. Además se ha encontrado con que la campaña de su candidata  Marta Rovira, ha sido un fiasco. Rovira  ha sido  tal desastre que ha habido que retirarla de los debates. En el del Domingo fue substituido por el exconseller de Justicia Carlos Mundó que por lo menos se sabía el número de jóvenes en paro en Cataluña, todo un mundo para Rovira, a punto de ser investigada por el juez del Supremo Pablo Llaneras sobre su papel en el golpe de estado de la independencia según la agenda moleskine ocupada al hombre de confianza de Junqueras, Josep Maria Jové.

En vísperas del cierre de Campaña que Esquerra lo hará este Martes frente a la prisión de Estremeras, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha anunciado un expediente de sanción a Junqueras por haber aprovechado una de sus comunicaciones familiares o con su letrado, para lanzar mensajes políticos.