La manifestación de Bruselas y la internacionalización del conflicto catalán

Cuarenta y cinco mil independentistas catalanes, entre los que se encontraban también muchos belgas flamencos de Gante, Flandes y Amberes, han ocupado este mediodía el Barrio Europeo de Bruselas, donde se encuentran la mayoría de las Instituciones comunitarias, para sensibilizar a Europa sobre el “procés” independentista de Cataluña,   al que ningún país europeo u organización internacional, han prestado el menor apoyo; para apoyar al expresidente Puigdemont que ha decidido quedarse en Bruselas tras la anulación de la euroorden, por parte del juez Pablo Llarena, al trascender que solamente podía producirse la extradición que se vio el pasado Lunes, por un delito de desobediencia o de malversación de caudales públicos (este último discutible) y para demostrar, en lo que es el corazón político y económico de Europa, que existe un problema político fundamental y que tiene que mediar en el mismo.

Bajo el lema Wake Up Europe  (Despierta Europa) decenas de miles de manifestantes, que han llegado a la capital comunitaria en avión (se han fletado ocho vuelos chárter y doscientos autobuses, y se han desplazado en coches particulares en el largo puente, una cantidad de vehículos incontrolables) decenas de miles de manifestantes, han solicitado también la libertad de lo que ellos sostienen que son “presos políticos”, cuando en realidad se trata de políticos que han violado todas las leyes y que se encuentran en prisión. En estos momentos, solo cuatro, entre ellos, los dos organizadores de todas las movilizaciones ciudadanas, los Presidentes de la Asamblea Nacional de Cataluña y de Ómnium Cultural, el exconsejero de Interior Forn  y el presidente de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) Oriol Junqueras, cabeza de lista del principal partido independentista. Según la última encuesta de El Periódico de Cataluña Puigdemont esta quitándole votos a Esquerra y sigue habiendo un empate técnico entre independentistas y constitucionalistas.

La concentración masiva de este Jueves ha servido para sensibilizar a las Instituciones europeas de que, existe un problema en uno de los países líderes de la Unión, que puede extenderse a otros países donde existen lo que llaman “naciones sin estado” como Escocia, Irlanda, Córcega o Baviera en Europa, y que puede producirse el llamado “efecto contagio, cuando Europa tiende, precisamente, a una pérdida progresiva de soberanía de los países que la integran. Los independentistas no pueden entender que ningún país haya reconocido a esa fantasmagórica “república catalana” de la que Puigdemont dice ser Presidente en el exilio y que el llamado “procés” que parece haber resucitado, pero esta vez sin plazos de actuación, haya sido ignorado e incluso ridiculizado.

Ridiculizados especialmente por algunas de las actuaciones del señor Puigdemont, como esa amenaza de convocar un Referéndum en Cataluña para salir de Europa, cuando, hasta ahora, la apuesta era salir de España, romper con España, y sin solución de continuidad, como si eso fuese posible, ingresar como un país más en la Unión Europea. El expresidente de la Generalitat, ha venido repitiendo que los catalanes deberían votar si quieren seguir perteneciendo a la Unión Europea, tras apuntar que “quizás no hay mucha gente que quiera formar parte” de una UE “insensible al atropello de los derechos humanos y democráticos de una parte del territorio”.

Este Jueves, al final de la concentración, una concentración que ha sorprendido en Bruselas y que ha superado las expectativas de los organizadores, el ex Presidente catalán, acompañado en esta ocasión por Artur Mas y por la representante de Esquerra, Marta Rovira, a la que han retirado de todo tipo de debates por su escasa preparación y capacidad de responder a sus contrincantes, ha vuelto a recordar la falta de sensibilidad de Europa con lo que está pasando en Cataluña cuando “Cataluña – ha dicho -, es la mejor cara de Europa“. Dirigiéndose directamente  al presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker, el mayor defensor de la unidad de España y de la Constitución española, que impide la celebración de cualquier Referéndum unilateral, ha vuelto a pedir una mediación europea.

“Es importante que Europa se dé cuenta de que aún puede jugar un papel” en la crisis catalana. El expresidente catalán le dijo a Juncker que “los que se manifiestan debajo de su despacho, no son criminales, son demócratas”, y preguntó al dirigente europeo si había visto alguna vez en Bruselas “una manifestación como esta de apoyo a unos criminales”, en alusión a los dirigentes independentistas.

De todas formas es cierto que la manifestación de este jueves ha sido lo que más ha contribuido a “internacionalizar” el conflicto catalán. A esa internacionalización puede contribuir la nueva vista que se producirá en los Tribunales de Bruselas sobre la extradición de Puigdemont, a pesar de que el juez del Supremo Llanera ha retirado de euroorden ante determinados informaciones que indicaban que podía ser extraditado por delitos menores que no tienen que ver con la rebelión.  En el Consejo de Ministros se ha decidido que para no “internacionalizar” más el dossier catalán, el ministro de Justicia Catalá que pretendía abrir un debate sobre la euroorden en una reunión de Ministros de Justicia, ha sido desautorizado y ha sido el portavoz del Gobierno Méndez Vigo, el encargado de comunicar que Catalá  va a hacer un balance positivo de estos años, y no va a plantear formalmente ninguna modificación”… Vivir para ver.