Los líderes independentistas tiran la toalla…

En visperas de la comparecencia este Viernes ante el juez del  Supremo Pablo Llarena, del vicepresidente de la Generalitat,  Oriol Junqueras y siete de los conceller de la Generalitat,  para prestar una declaración que les puede conducir a la salida de prisión, por lo menos el tiempo que dure la campaña electoral que comienza el 5 de Diciembre, los sectores más duros del PP liderados por el candidato del Partido, Xavier Albiol, han Iniciado una campaña insistiendo, una y otra vez, que se han bajado los pantalones, consigna que ha sido repetida en declaraciones y en las redes sociales hasta la saciedad.

Más medida, aunque más triunfalista, ha sido la reacción del Presidente del Gobierno  Mariano Rajoy que aunque se ha vanagloriado de que la aplicación del artículo 155 ha contribuido a una pacificación de la situación catalana y a unas elecciones que todos han aceptado, ahora ha querido apuntarse el merito de haber sido uno de los que en Europa ha luchado contra el populismo ,cuyos resultados  comenzaron a ser frenados en las elecciones  de Junio del año pasado  y, en cierto modo con esa política de hacer frente al independentismo aplicando estrictamente la Constitución,

Mariano Rajoy, considera que la “firmeza” en defensa de esa Constitución ante el desafío independentista abierto en Catalunya está haciendo “recular” a aquellos que intentaron “destruir” una de “las naciones más antiguas”. ”Y ya estamos viendo cómo la firmeza en la defensa de la Constitución está haciendo recular a aquellos que soñaron en vano con destruir la unión de 500 años”, según señala en un  artículo publicado en la revista ‘Política Exterior’ bajo el título España, potencia europea abierta al mundo.

Esta reflexión del Presidente coincide con las últimas afirmaciones de dirigentes separatistas, negando y aparcando la vía unilateral y con la decisión de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y distintos exconsellers de la Generalitat procesados judicialmente, de acatar el artículo 155 de la Constitución que autorizó al Gobierno del PP a tomar las riendas de la Generalitat. Se piensa que también  utilizaran esta vía los dos Jordis, Jordi Sánchez Presidente de la Asamblea Nacional de Cataluña y Jordi Cruixat, Presidente de Ommium Cultural.

Efectivamente la llamada “vía Fordacell”  que fue la que permitió su puesta en libertad y su inclusión en la lista de las elecciones del 21 de Diciembre en la candidatura de Oriol Junqueras, fue el camino que encontró el magistrado Pablo Llarena para poner en libertad,  bajo fianza a la Presidenta del Parlamento y a los miembros de la Mesa. A cambio, todos venían a reconocer el artículo 155 de la Constitución por el que se intervino hace un mes a la Autonomía catalana  y a no emplear la vía unilateral en la lucha política en pro de la independencia. Y no es que sea mentira pero sí,  inoportuna.

El más reticente, a aceptar las condiciones impuestas  por la fiscalía, ha sido, hasta ahora, Oriol Junqueras. Junqueras, líder de Esquerra Republicana, partido que desde 1931 lucha por una Cataluña libre, era hasta hace poco, vicepresidente de la Generalitat rebelde y, parecía ser un hombre duro. Aunque el Presidente catalán, Carles Puigdemont se fugó de la justicia española a Bruselas, Junqueras, el día 2 de noviembre, se presentó ante el juez y,  junto con ocho miembros del gobierno, fue encarcelado él y sus compañeros. Uno podía tener la impresión de que estaba dispuesto a arriesgarse hasta una pena de 30 años de prisión por el asunto de su vida: la independencia de Cataluña. Pero cuatro semanas más tarde todo cambió cuando  nueve políticos prometieron al juez, Pablo Llarena, que en el futuro renunciarán a la vía unilateral independentista.

Todos  han presentado recursos contra la prisión preventiva en los  cuales los ex conceller no solo renuncian a la declaración de independencia unilateral y aceptan la imposición por parte del gobierno español del artículo 155 ( Calificado por Puigdemont de “Golpe ,de Estado del Gobierno español)  no renuncian a sus convicciones políticas, pero prometen que las sostendrán “por vías estrictamente políticas y democráticas” y que trabajarán “con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita a los electores decidir sobre el futuro político de Cataluña”. En realidad todos los líderes independentistas han tirado la toalla, excepto un tal Puigdemont que parece que, enfrentado con su partido, va por su cuenta…