Un mes despues: El éxito de la aplicación del artículo 155

Un mes después de que el Gobierno aprobase el artículo 155 de la Constitución que permitió la intervención de la Autonomía de Cataluña, el 80% de los catalanes se muestran partidarios de restablecer la convivencia entre todos, según la encuesta realizada por Metroscopia para ‘El País’, en la que se hace una retrato de la situación de la comunidad, a una semana de que empiece oficialmente la campaña electoral, el día 5 de diciembre, en vísperas del largo puente de la Constitución.

Ese deseo de restablecer la convivencia entre catalanes es la mejor lectura que puede hacerse de la aplicación del artículo 155. Y, sobre todo, un dato revelador: después de todo lo que ha llovido, sólo el 24% de los encuestados quieren seguir con la estrategia rupturista del llamado “proceso” que, al final, ha originado la aplicación del artículo 155. Algo que iba a provocar, decían, una autentica revolución en Cataluña y grandes movilizaciones diarias para pedir la libertad de los miembros del Gobierno de la Generalitat destituiditos por el presidente Rajoy, cuando lo que ha provocado, para sorpresa de los más pesimistas, es la vuelta a la normalidad,

Estas dos reacciones colectivas, serían la principal lectura que habría que hacer de los efectos de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, presentado por el ex presidente Puigdemont, desde su refugio en Bruselas, donde cada día que pasa, parece perder el sentido de la realidad como aquellos antifranquistas exiliados que desde 1940, aseguraban que el dictador Francisco Franco estaba a punto de caer. Como ejemplo de esta actitud, el que sigue presentándose como presidente de la Republica catalana en el exilio, ha pretendido vender en Europa que el artículo 155 es un ” Golpe de estado ” por parte del Gobierno español y de su presidente Mariano Rajoy, aunque la realidad es que Rajoy se ha venido resistiendo a la aplicación de ese artículo que, solía decir, porque se sabe cómo empieza pero que no se sabe cómo podía terminar.

Mientras un Puigdemont cada vez más radicalizado está intentando vender en Europa la cruel represión que se ha abierto en Cataluña con ese golpe de Estado, planificado en la Moncloa, con el concurso del PSOE. Y de Ciudadanos, el partido que primero insistió en que la única salida si había Declaración de Independencia, era la convocatoria urgente de nuevas elecciones, algo que solo podía hacer el Presidente del Gobierno, tras la intervención de la Autonomía, previa aprobación por el Senado, la totalidad del Govern ha traicionado a Puigdemont e insisten una y otra vez que ellos aceptan el artículo 155.

Un mes después de la entrada en vigor de la intervención del Gobierno y de la toma del poder en las Instituciones catalanas, y de la entrada en prisión de la totalidad del Gobierno de la Generalitat, excepto la el consejero Vila, que dimitió antes de la Declaración de Independencia, y quienes han acompañado a Puigdemont a Bruselas, la normalidad es absoluta. Tan absoluta que hasta los golpistas que actuaron contra la Constitución, y contra los dictámenes del Tribunal Constitucional, han aceptado el artículo 155. Nada que ver con ese dramático golpe de estado que un Puigdemont, cada vez más alejado de la realidad, que ha provocado, según el, una represión feroz y, la aparición incluso de “presos políticos”.