“Aventureros en fuga después de haber incendiado media España”

La totalidad del Govern del expresidente Puigdemont, así como la presidenta del Parlament, Carmen Forcadell, y los miembros de la Mesa, han recibido las correspondientes citaciones para comparecer dentro de unas horas, ante la Audiencia Nacional y en el Tribunal Supremo, investigados todos, de posibles delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos. El  único que no ha recibido la citación, porque se desconoce su domicilio (anoche después de despedir a los consejeros que volvieron a Barcelona desde Bruselas, abandonó el hotel de tres estrellas en el que se había instalado y, parece que se encontraría en Flandes, en un domicilio particular y lo que se sabe es que, en principio, no tiene intención de presentarse en la Audiencia Nacional, alegando que no ha recibido la citación de forma oficial, aunque la realidad es que en la caótica rueda de prensa del Lunes, afirmó que no volvería hasta que no tuviese garantías de que la justicia actuaría con absoluta independencia.

Mientras tanto, continúa la confusión sobre el “huido”, con la gran incomodidad que ha creado dentro del Gobierno belga y el escepticismo de los representantes en Bruselas de los miembros de la UE, conscientes de que lo que pretende el expresidente es internacionalizar el conflicto, y obligar a la UE a tomar partido por el conflicto que enfrenta a los separatistas catalanes con España,  algo que no ha conseguido durante todo el  proceso, que ha terminado por lo pronto en Bruselas con una rueda de prensa en la que el señor Puigdemont ha hecho, de nuevo, el ridículo, aunque ahora en cuatro lenguas (ingles, francés, catalán y español).

Parte de ese ridículo tiene reflejo en la prensa internacional, con especial incidencia en la belga que pone el acento, sobre todo, en el problema que le han creado al primer ministro belga, el liberal Charles  Michel que preside un Gobierno de coalición del que forman parte los nacionalistas flamencos, que son los que han hablado de la posibilidad de asilo al expresidente catalán. Según el portal Político ”la febril política de Barcelona está contagiando el resfriado a Bélgica, y la información de que el líder catalán destituido está en Bélgica a solicitar asilo es algo que  amenaza con alterar el delicado equilibrio político entre los nacionalistas flamencos y otros partidos en el Gobierno”. “La llegada de Puigdemont a Bélgica, -dice por su parte, el periódico belga De Standard  – coloca al primer ministro Michel en una situación delicada”. El principal periódico belga añade que si bien Puigdemont no será recibido por ningún miembro del Gobierno federal, su presencia suscita la impresión de que Bélgica vuelve a simpatizar con la causa catalana, mientras que Europa eligió claramente defender la postura de Madrid.

Cabe recordar que hace dos semanas, el primer ministro Michel tuvo que desactivar un problema diplomático con Madrid después de unas declaraciones en las que condenaba “toda forma de violencia en Cataluña”. España interpretó estas palabras como una crítica a los servicios de seguridad españoles. “Si Puigdemont decidiese solicitar asilo en Bélgica, -termina diciendo el diario- esta decisión podría provocar un incidente diplomático de mayor calado. Catherine De Bolle dejaría de contar con el apoyo de España como candidata belga para liderar Interpol y Bélgica se encontraría totalmente aislada en Europa. Esta perspectiva sería nefasta para el primer ministro Michel.”

Pero quizás los titulares de la gran prensa europea son lo que da una imagen exacta del clima político existente y de los desastres, que ahora en Bélgica y Bruselas, ha ocasionado el expresidente catalán. “El líder vuela  a Bruselas  en el primer día de trabajo del estado catalán independiente que supone un caos” (La libre Belgique) “¿Qué significa el juego al escondite de Puigdemont” (Frankfurter Allegemaine Zeitung) “La victoria de Rajoy: Puigdemont está en Bélgica (Le Monde) Puigdemont se infiltra en casa de los belgas” (Le Figaro) “Aventureros en fuga después de haber incendiado a media España  (La Repubblica) “Los secesionistas  traicionaron a los electores (La Stampa) “los primos secesionistas en la Bélgica que fue española  “la hazaña de Puigdemont coloca a Bélgica en una posición delicada (De Standard )…

En resumen: ironía, incomprensión del comportamiento de Puigdemont que ha huido dejando plantado a los suyos, y preocupación por los  efectos que su huida puede provocar en las relaciones bilaterales, en la política de la UE y en la complicada política belga.