Cataluña en manos de “Anubis” y de los dos Jordis

Los Mossos d’Esquadra no cerrarán los colegios de votación para el Referéndum del próximo domingo, si ese cierre puede producir incidentes de orden público, según decisión adoptada en la Junta de Seguridad celebrada este mediodía en el Palacio de Pedralbes, presidida por el presidente de la Generalitat Carles Puigdemont. La decisión hecha pública por el consejero de Interior Joaquin Forn (el que viene diciendo que los incidentes los pueden provocar la Policía y la Guardia Civil) ha intentado ser matizada con una frase de compromiso: “No negamos, ni obviamos lo que ha dicho una magistrada, pero queremos dejar claro que lo importante es la salvaguarda de la convivencia ciudadana”, cuando la única salvaguardia de la convivencia ciudadana, es el estricto cumplimiento de la Ley.

El argumento utilizado por el señor Forn es el que podría utilizar un cirujano al operar y negarse a hacerlo porque puede haber peligro de muerte, o el bombero que no quiere actuar porque es muy posible el derrumbe de un edificio en llamas. El  argumento, por si mismo, puede servir de excusa para que los manifestantes intenten por todos los medios evitar el cierre de los colegios electorales, como sea. Por eso a partir de las doce de esta noche de jueves todo estará en manos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, con el inicio de la segunda parte de la “Operación Anubis“, nombre que los servicios operativos de las fuerzas desplazadas a Cataluña, han puesto al objetivo de impedir la celebración del Referéndum de independencia de Cataluña. La primera parte de la “Operación Anubis”  se llevó a cabo hace más de una semana, con el registro de varias consejerías del Govern catalán, y la detención de 14 personas, que según las investigaciones de la Guardia Civil, formaban  el núcleo duro de la organización del Referéndum.

Se desconoce el porqué del nombre con el que los servicios operativos han bautizado su intervención en Cataluña. “Anubis” era el Dios de la muerte del antiguo Egipto, maestro de las necrópolis y patrón de embalsamadores, representado como un gran cánido negro acostado sobre su estómago, probablemente un chacal o un perro salvaje, o como un hombre con cabeza de perro. El nombre antiguo de Anubis, significa chacal. Inicialmente fue el dios de los muertos aunque fue relegado, posteriormente, por Osiris.

De este modo, a partir de ahora, todo lo que pueda pasar en Cataluña va a quedar en manos de las fuerzas de orden público, de la “Operación Anubis” y de los dos Jordis, los dos investigados por posible delito de sedición, castigado hasta por diez años de prisión. Uno, Jordi Sanches (Barcelona 1964) es licenciado en Ciencias políticas, ha puesto las bases de lo que es hoy la enseñanza en Cataluña, que ha provocado que las calles empiecen a ocuparla  jóvenes de los Institutos, ha formado parte de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, y maneja con mano de hierro la Asamblea Nacional de Cataluña  (ANC), la principal correa movilizadora del independentismo. El otro, Jordi  Cuixart  (Santa Perpetua de Moguda, Barcelona 1975), hijo de madre murciana y padre catalán, es miembro del Centro Metalúrgico de Cataluña, fundador de la fundación de empresarios FemCat, siempre ha trabajado en proyectos independentistas, y es el alma de Ómnium Cultural otro de los colectivos capaces de controlar las calles de Cataluña.

Los dos son artífices, sobre todo, del éxito de las Diadas, de su organización perfecta. Son capaces de movilizar masas de gentes en momentos de tensión, dando además, a la movilización aire de fiesta y, en estos momentos son, más que los partidos políticos, más incluso que los antisistema de la CUP a los que están muy ligados, los que en momentos claves pueden controlar la calle, y estimularla teniendo en cuenta de que el peligro añadido, desde este fin de semana,  hasta pasado el domingo 1 de Octubre, está en los movimientos antisistema que se están movilizando para estar en Barcelona el domingo. Estos movimientos, anarquistas en su mayoría, siempre han tenido mucha fuerza en Cataluña, hasta el punto que, en alguna ocasión hubo que suspender alguna Cumbre Europea por miedo a ellos y a los miles de ácratas, que desde las principales europeas, habían anunciado su llegada a la ciudad Condal.

Hay un tercer Jordi (Jordi Pujol i Solei, Barcelona 1930)  23 años Presidente de la Generalitat, considerado, todavía por muchos catalanes, el moderno Padre de la Patria catalana, que está desaparecido en estos días históricos, escondido para ocultar la vergüenza de estar procesado e investigado por uno de los  mayores robos de la historia de Cataluña. Un robo a base de comisiones y mordidas, en el que ha participado su esposa, Marta Ferrusola y sus   hijos.  En el informe oficial de la investigación de 102 páginas, la Policía cree que la dinámica de ocultación de dinero por parte de la familia Pujol se encuadra en un delito de organización criminal, ya que actuaba “como un grupo organizado que venía desarrollando una actividad presuntamente ilícita” liderado por el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.

PD. Lo presenten como lo presenten la actitud que ha adoptado el Consejero de Interior Forn y los mandos de los Mossos d´Esquadra se llama Rebelión y a la hora de escribir esta crónica no hay la mínima reacción del Gobierno.