Cataluña: Se tomarán las calles hasta el 1 de octubre

Con decenas de ciudades y pueblos de Cataluña tomados por manifestantes gritando que tienen que votar en el Referéndum del 1 de octubre y dando la bienvenida a todo el mundo con pancartas a la Republica de Cataluña, (“Welcome to Catalonia Republic”), el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comparecido en el Palacio de la Moncloa, tras una tensa jornada en la que, donde por primera vez se ha han registrado varias consejerías de la Generalitat y se ha producido catorce detenciones, para tranquilizar al país y dar garantías de que bajo ningún concepto se celebrara ningún tipo de Referéndum ilegal. En su intervención ha dicho que se reserva todas las medidas para poder actuar, le ha pedido al presidente de la Generalitat que renuncie al Referéndum para “evitar males mayores” y que cada ilegalidad tenga una respuesta firme y proporcionada.

Esa ha sido la fría respuesta presidencial al movimiento que se ha producido este miércoles en Barcelona con el registro de varias consejerías de la Generalitat, la detención de 14 personas que formaban parte del núcleo duro organizativo del Referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional y la salida de miles de ciudadanos a la calle. Todo eso constituye un punto de inflexión en la situación catalana que ya ha tenido consecuencias inmediatas con la ocupación pacífica de calles y plazas en Barcelona y en numerosos pueblos de Cataluña, reclamando el Referéndum y protestando por lo que dicen que es un “golpe de estado ” contra la Generalitat y las Instituciones catalanas. Un “golpe de estado” al que se quiere responder con movilizaciones que han comenzado este miércoles y que se mantendrán activas hasta el mismo 1 de octubre, día de un Referéndum para el que no hay papeletas, ni censo electoral, ni urnas.

El movimiento de este miércoles, ordenado a la Guardia Civil, no por el Gobierno, sino por el juez titular del Juzgado número 13 de Barcelona Juan Antonio Ramirez Sunyer, para que se procediese a la detención de una docena de personas de varias consejerías relacionadas con él ilegalizado Referéndum ha ordenado este miércoles a la Guardia Civil detener a una docena de personas, entre ellas varios altos cargos de la Generalitat. Es. El mismo juez que investiga una denuncia del partido político Vox sorteando la investigación del referéndum que ya está en manos del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) y sin consultar a la Fiscalía.

Este juez, de hecho, mantiene desde hace meses el secreto de sumario de la investigación. El caso se abrió a raíz de las controvertidas declaraciones del entonces senador de ERC, Santi Vidal, en las que en nombre del Govern se jactaba de estar preparando el 1-O, incluso con ilegalidades como disponer de datos fiscales de los ciudadanos. Vidal, que además estaba redactando la nueva Constitución catalana, tuvo que dimitir a raíz de la polémica y poco después, tras la denuncia de un ciudadano, se abrió la causa, que por orden de reparto cayó en el juzgado de instrucción 13.

La orden del juez este miércoles se ha cursado de oficio, es decir, sin pedir un informe a la Fiscalía para que el ministerio público valorara las detenciones y los registros. Fuentes de la Fiscalía General del Estado han explicado que a la Fiscalía de Barcelona el único documento del juez que le ha llegado es el auto en que el magistrado ordenaba a la Guardia Civil una docena de detenciones y nueve entradas y registros en consejerías de la Generalitat, entes dependientes del Govern y una nave industrial. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha ratificado que las actuaciones de hoy se han dado dentro de la investigación abierta por el juzgado de instrucción número 13, que estudia si se han producido los delitos de desobediencia, prevaricación y malversación.

Sorprendentemente, estas decisiones judiciales han sido presentadas por los independentistas y por muchos miembros de la propia Generalitat, como un “golpe de estado” (cuando el auténtico Golpe de estado se produjo con la ilegal aprobación en el Parlamento catalán de la Ley del Referéndum y la de ruptura con España los días 7 y 8 de septiembre), como un estado de excepción y una suspensión del autogobierno y como Puigdemont dixit, obedeciendo al traspaso de una línea roja que le separaba, hasta ahora, de regímenes totalitarios hasta convertirse ” en una vergüenza democrática”. Un paso más, también, en ese enfrentamiento que cada día que pasa, mas complica la situación (ver republica.com “Cada día más cerca de octubre de 1934”).