El ridículo de un Pleno que no ha servido de nada y para nada…

Cuando la amenaza del terrorismo islamista radical nunca ha sido tan clara e inmediata para España, tras el vídeo del Estado islámico (Daesh) en el que, hace sólo cuatro días, dos yihadistas hablaban en castellano, con acento árabe, para proclamar que “Al Ándalus volverá a ser lo que fue, tierra de Califato” y que, después de aceptar “los sacrificios de nuestros hermanos de Barcelona”, se refería ” a los cristianos españoles” para que no olviden ” la sangre derramada de los musulmanes de la inquisición española”. “Vengaremos vuestra matanza, la que estáis haciendo ahora con el Estado Islámico -terminaba el video- y que Alá acepte los sacrificios de nuestros hermanos en Barcelona. Nuestra guerra con vosotros durará hasta el final del mundo”…

Cuando hace sólo dos días, que desde el Parlamento Catalán, se daba un paso decisivo presentando la llamada “Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República de Cataluña”, que es el inicio oficial de la independencia de Cataluña y su escisión de España, en la que se detalla toda la legislación que está ya elaborada para substituir la actual legalidad, por la legalidad de la futura Republica catalana, en el caso de que en el Referéndum del 1 de Octubre gane el “Sí”, en un auténtico desafío al Estado y a la legalidad que se deriva de la Constitución española …

Cuando se ha empezado a investigar qué es lo que ha fallado en Barcelona y en Cambrils para que se produzca uno de los mayores atentados islamistas en España, el primero que se produce en nuestro país desde el 11 de marzo de 2004, en el que no ha habido la mínima colaboración entre los Mossos, la Guardia Civil, la Policía Nacional y los servicios de información e Inteligencia encargados de la lucha contra el terrorismo, hasta el punto que se pudo evitar si se hubiera investigado bien, y de formar rápida coordinada….

En fin, si se hubiera valorado la situación en la que está la ciudadanía, que no es verdad que “no tenga miedo”, como se ha venido repitiendo en esa manifestación contra el terrorismo de Barcelona que da idea de la temperatura política de la situación. Ningún partido hubiera empezado el curso político con ese Pleno parlamentario en el que se ha pedido responsabilidades políticas al Presidente del Gobierno por el “caso Gürtel”, tras su comparecencia como testigo en la Audiencia Nacional el pasado 26 de julio. ¿Es que el PSOE, Podemos, Esquerra, Grupo Mixto y En Marea creían que Rajoy iba a decir lo contrario de lo que ha venido diciendo durante sus anteriores intervenciones sobre el tema (52 según recordó) o que iba a declarar lo que no había querido declarar en la Audiencia Nacional? ¿No eran conscientes que esa confesión que pretendían que hiciese y esa petición de responsabilidades, ni eran el momento para hacerlas ni estaba en el ambiente del país para plantearlas, ni Rajoy iba a hacerlas, aun siendo todavía la corrupción (sustituida por Rajoy por el término “ese tema”) la segunda preocupación del país. Daba la sensación del periodista que tenia hecha la crónica y, que de pronto, se produce la masacre de Barcelona y es incapaz de reaccionar a lo que está pasando.

Al final, cada uno habló de lo que le convenía, excepto Pablo Iglesias que planteó seis preguntas claves a las que el Presidente del Gobierno, por supuesto, no estaba dispuesto a contestar a pesar de que al salir, en los pasillos del Congreso, ante la insistencia de los periodistas, un incondicional como Rafael Hernando, insistió que las preguntas estaban ya “contestadas”. Ni contestó ni estaba dispuesto a contestar y cada uno con lo suyo. Albert Rivera, insistiendo en que era previsible lo que estaba pasando y que lo importante era la declaración que tendrá que hacer ante la Comisión de Investigación que ha planteado Ciudadanos y la Ley que presentaran este lunes de limitación de mandatos, y que impedirá que el señor Rajoy vuelva a presentarse de nuevo.

Joan Tarda dando vivas a la Republica independiente de Cataluña para terminar con la corrupción aunque no aclaraba si era de la que se estaba hablando en el Congreso o la del 3% y la del Clan Pujol .Y todos, o casi todos, especialmente la portavoz parlamentaria socialista Margarita Robles pidiendo la dimisión de Rajoy. Haciendo seguidismo como es natural de su jefe Pedro Sanchez, que pedía la dimisión del Presidente vía Twitter. Y fue a la que le cayó la del pulpo. La mayoría de los ataques del Presidente fue para ella y lo curioso es que lo tenía perfectamente preparado. Se desconoce si ese ataque respondía nada más que al ardor del debate, o significaba algo más relacionado con las actuales relaciones entre la Moncloa y Ferraz, después del apoyo de Sánchez a lo que pueda hacer Rajoy tras la importante Ley de ruptura de Cataluña con España presentada el pasado lunes.