Preocupación en la prensa internacional por Cataluña : “España en crisis”

El conseller de Presidencia y portavoz del Govern catalán Jordi Turull. ha dado un paso más horas después de presentarse la llamada “Ley de Transitoriedad “ que es una Ley de ruptura de Cataluña con España, anunciando que si el Gobierno recurre esa Ley ante el Tribunal Constitucional, no piensan obedecer porque, sostiene, el Constitucional. que es el encargado de interpretar la Constitución, está al servicio del Gobierno. Esa ruptura de las reglas del juego llega hasta incluso proponer que la aprobación de la Ley de Transitoriedad, junto con la del Referéndum, se apruebe por decreto ley, sin que pase por el Parlamernto catalán, algo a lo que se oponme la CUP que está presionando para que el día de la Diada del 11 de septiembre, con la gente en la calle, estén aprobadas las dos Leyes por el Parlamento, por lo que ha pedido que se olvide ese juego de astucia con el que viene funcionando la Generalitat, desde hace meses porque quedan solo 32 días para el Referéndum.

El anuncio de la Ley de ruptura de Cataluña con España es interpretado hoy por la prensa de todo el mundo como el anuncio de lo que es el primer paso para la independencia de Cataluña. La “Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República” que supone un auténtico golpe de estado, es acogida con curiosidad ante lo que haga el Gobierno español, inquietud, y en algunos casos, con un cierto alarmismo, como el que manifiesta el periódico británico Daily Express cuyos titulares son de por sí significativo: “España en crisis: Cataluña promete celebrar el Referéndum sobre la independencia en contra de los deseos del Presidente”. “España podría estar al borde del colapso después de que los políticos catalanes prometan celebrar una votación sobre la independencia”.

Según el periódico británico que leen gran parte de muchos de los turistas que visitan nuestro país, “los partidos separatistas, que controlan la asamblea regional en Cataluña, están planeando celebrar un referéndum sobre la independencia el 1 de octubre. La disputa sobre la votación propuesta, a la que se opone el gobierno central, desapareció́ brevemente tras el atentado terrorista del Daesh en la región. El gobierno conservador del presidente Mariano Rajoy ha prometido llevar cualquier reto secesionista a los tribunales. El Tribunal Constitucional español ya ha parado otros intentos de acelerar las preparaciones para el controvertido referéndum.”

“Los independentistas catalanes vuelven a la carga”, titula el francés Les Echos, que transmite más normalidad, en tanto en Madrid, siguen encogiéndose de hombros y esa ley de conexión ha sido elaborada en secreto desde hace meses en Barcelona, y se considera tan solo una quimera. “En cuanto se vote, se interpondrá contra ella un recurso ante el Tribunal Constitucional y será inmediatamente suspendida” Pero si Mariano Rajoy parece confiar ante todo en una maquinaria legal perfectamente engranada que impide cualquier secesión unilateral de un territorio del reino de España, en Barcelona, el presidente Carles Puigdemont cuenta con las movilizaciones ciudadanas. “Los últimos sondeos indican que el entusiasmo secesionista se está́ desinflando y la gran fiesta del día de Cataluña, que se celebra el 11 de septiembre, será la gran prueba para comprobar las movilizaciones”.

El alemán Die Tageszeitung advierte que, “quien crea que la constante negación de ese derecho a votar podría forzar a los catalanes a ceder, se equivoca”. Cuanto más testaruda sea la actitud de Madrid, más determinada será́ la actuación de Barcelona. Una abrumadora mayoría de los catalanes quieren un Referéndum de ese tipo, con independencia de qué votarían finalmente. Por eso, solo podrá́ haber una solución al conflicto si Madrid alcanza un acuerdo con Barcelona sobre un referéndum, como tuvo lugar en Escocia o hace ya años en Quebec. “Ahí́, recuerda el periódico, los separatistas perdieron, y se sometieron al veredicto de los votantes. Pero cuanto más tarde reconozca Madrid que no hay forma de evitar una votación, peor será́ para la unidad de España. La empecinada política de Madrid genera más y más separatistas“,

En fin, el presidente Puigdemont no quiere oír hablar de la suspensión del Referéndum y ha declarado al Financial Times que eso sería dejar que ganaran los terroristas. “La vuelta a la normalidad es una derrota para los terroristas”. “Todo el mundo está́ convencido de que es el momento de decidir sobre la independencia y esta es la votación definitiva. Es el momento de acabar con este proceso. Estoy convencido de que habrá́ suficientes votos para mostrar al mundo que es lo que quieren los catalanes”. Para los nacionalistas catalanes, haber superado la prueba del terrorismo es, precisamente, “una señal adicional, según Le Monde de la necesidad de separarse de Madrid para tratar “de igual a igual con España”. Nadie sabe, ni en Madrid ni en Barcelona, lo que deparan las próximas semanas para la unidad de España. No sería imposible que los electores catalanes finalmente demuestren ser más sensatos que sus dirigentes.