El  impacto de la declaración de Rajoy oscurecido por Cataluña

La comparecencia de Rajoy como testigo en el juicio de la primera fase del “escándalo Gürtel”  (ver republica.com  “Rajoy puesto a desconocer, desconoce hasta el color del dinero”) no ha terminado con el homenaje en forma de gran aplauso que se le dio en Génova a donde se trasladó después de su declaración judicial, para un acto de partido, ni con la petición de dimisión por parte de Pedro Sánchez o de moción de censura (dos sobreactuaciones fuera de lugar), sino que ha continuado este Jueves, con la petición  firmada por PSOE y Podemos, para que se reúna la  Diputación permanente del Congreso de los Diputados y convoque un Pleno extraordinario para debatir los casos de corrupción que  afectan al PP , especialmente Gürtel sobre el que  acaba de declarar  Rajoy.

Esa declaración figura hoy en las principales páginas de información de periódicos de todo el mundo, en muchos editoriales y en análisis que utilizan esa primera comparecencia de un Presidente del Gobierno de testigo  “en el mayor caso  de corrupción en España, según el periódico alemán Frankfurter Allegemaine Zeitung para hacer un balance general de esa plaga que parece haber invadido España y que otro periódico alemán DieTageszeitung califica de “gigantesca” ya según un estudio de varias universidades y de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia, desde los años noventa,  la corrupción ha costado en España  87.000 millones de euros anuales. The New York Times que no deja de reconocer los buenos datos de la economía española, recoge una nota a los inversores,  de Antonio Barroso, analista de Teneo Intelligence, una consultora de Londres, para destacar que la comparecencia de Rajoy en el juzgado generaría titulares no deseados pero  que “tendría poco impacto político en España, en parte porque la agenda ahora está dominada por la cuestión del separatismo catalán”.

Y es verdad: la presencia en la Audiencia Nacional del Presidente del Gobierno hubiera tenido mucho más eco si no estuviese por medio el contencioso catalán que en las últimas horas se ha radicalizado aun más, al aprobar el Parlament, la reforma del Reglamento de la Cámara que permitirá la aprobación de la Ley de Referéndum y las leyes de desconexión y transitoriedad en una sola sesión express, sin la admisión siquiera de enmiendas. Algo que el Consejo de Estado ya ha advertido que es claramente inconstitucional  por lo que, este Viernes el Consejo de Ministros elevará el correspondiente recurso al Tribunal Constitucional.

Algún medio como Les Echos dicen que cuesta entender cómo alguien que lleva veintisiete años en la cúpula del PP no tenga conocimiento de los circuitos de financiación de la organización. Los investigadores que trabajaron en la instrucción del caso, que se inició en 2007, dieron a conocer un sistema en el que las empresas pagaban comisiones a cambio de contratos públicos, a través de intermediarios que se cobraban su parte y entregaban el resto al tesorero del PP, Luis Bárcenas. Este apuntaba los movimientos de caja en un cuaderno y llevaba lo que calificó ante los jueces de “una contabilidad extra-contable” del partido. Parte de este tesoro de guerra acumulado abría servido, según los investigadores, para financiar las campañas electorales del PP. Otra parte habría ido a parar a Suiza, donde Bárcenas llegó a acumular hasta 48 millones de euros en cuentas ocultas. “Pero Mariano Rajoy lo ignoraba todo. No lo sabía o no lo recordaba”.

“Aunque es poco probable que la declaración de Rajoy como testigo cambie la cosas en la política nacional española, – dice The Wall Street Journal – sí complica los esfuerzos del Presidente por conseguir que la atención de los españoles se centre en el sólido crecimiento económico que ha registrado el país bajo su liderazgo, y no en las investigaciones de corrupción en curso que implican a miembros y ex miembros de su partido”. El Presidente del Gobierno español declara como testigo en un gran procedimiento judicial por corrupción -“o al menos hace ver que declara”- titula Frankfurter Randschau  en el sentido de que sus respuestas eran previsibles. “La pregunta era cuán creíble sería su actuación. Rajoy se permitió una relajada arrogancia, la actitud de un político que ya ha sobrevivido tormentas sus mayores”.

“Mariano Rajoy se ha convertido en el primer Presidente en activo que comparece como testigo en un juicio penal y fue cuestionado durante dos horas acerca de las acusaciones de corrupción  (el caso de los sobornos según The Times) que hablan de 100 millones de libras y que llevan acosando a su partido conservador, en el poder desde hace casi una década. Millones de personas vieron a Rajoy, de 62 años, cuando fue interrogado en un tribunal de San Fernando de Henares acerca de lo que él sabía de las denuncias de un fondo ilícito secreto del que miembros del Partido Popular (PP) recibieron supuestamente miles de euros.”

Pero, efectivamente, la gran preocupación nacional sigue centrada en esa ofensiva  independentista en Cataluña  que ha llegado a extremos de verdadera provocación y sin respetar las reglas mínimas de la democracia, establecidas en nuestro Estado de derecho.