Puigdemont  se Rajoyniza: “Un melocotón no es un albaricoque”

Está uno una semana fuera (ver republica.com “Paraguay, una tierra de oportunidades“) y, aunque siga conectado con lo que pasa, se encuentra a la vuelta, con el suicidio de un banquero, y de su triste entierro del que han huido como la  peste todos los que le encumbraron y le veneraron; con la detención e ingreso en prisión de esa mafia del fútbol integrada por la familia Villar, padre e hijo, con  la que habrían colaborado cuarenta posibles imputados en lo que ha sido una de los mayores robos organizados utilizando además el futbol como instrumento; con los preparativos para la comparecencia en la Audiencia Nacional, este Miércoles, del presidente del Gobierno Mariano Rajoy, como testigo en la primera fase del “caso Gürtel” y… cómo no, con el contencioso catalán, cada vez más complicado, simplemente por la utilización de todos los  medios legales por parte del Gobierno para hacer frente al anunciado Referéndum del 1 de Octubre.

Cuenta Financial Times que el envite independentista, después de que el Gobierno haya amenazado con cortar la financiación a Cataluña salvo que la administración regional demuestre que no se están utilizando estos fondos para organizar el Referéndum secesionista, está llegando a “un punto de no retorno”.

Los fondos en cuestión proceden del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), una línea de crédito que el Gobierno creó en 2012 para prestar dinero a las regiones que, durante la crisis económica, no podían emitir deuda en los mercados financieros. Desde la creación del FLA, Cataluña ha recibido unos 63.000 millones de euros y tendría que recibir otros 3.600 millones este año.

Según las nuevas normas de supervisión, ya en vigor, cada semana los interventores de todos los ministerios y entidades públicas, con capacidad de gasto tendrán que certificar personalmente al ministro de Hacienda que no han presupuestado ni directa ni indirectamente fondos para la celebración del Referéndum.  Al margen de  la supervisión adicional, solicitar fondos al FLA es motivo de irritación y vergüenza para el gobierno catalán. Muchos catalanes -tanto los que defienden la secesión como los que se oponen a ella- creen que estos fondos les corresponden por derecho propio, dado que Madrid se queda con un porcentaje desproporcionado de su recaudación de impuestos.

Cuenta Le Figaro por boca del  Presidente de la Generalitat, que el Referéndum se celebrará Sí o Sí. “No renunciaremos al Referéndum, ni siquiera si el Tribunal Constitucional lo prohíbe. Nuestro compromiso con el pueblo y el parlamento catalán es claro: debemos resolver nuestras reivindicaciones en las urnas – dice Carles Puigdemont – y ninguna anulación ni amenaza podrá impedir que los catalanes decidan su futuro democráticamente”. Es más en un claro desafío al Presidente del Gobierno anuncia que si el Tribunal Constitucional le suspende de sus funciones, como cabe dentro de sus competencias, no aceptará la decisión. “Sólo el parlamento catalán puede suspenderme. Una inmensa mayoría del pueblo catalán quiere votar. Suspendiéndome, o echándome del despacho, Madrid no conseguirá anular esta voluntad. No hay poder lo suficientemente fuerte como para cerrar el gran colegio electoral en el que se convertirá Cataluña el 1 de octubre”.

En fin, cuenta De Staandard de Bélgica, que el Presidente de la Generalitat acusa al Gobierno central de utilizar la “guerra sucia para atenazar al nacionalismo catalán” “El dictador Franco falleció hace ya más de 42 años. Pero en el seno de la política española sigue habiendo sectores que flirtean con el franquismo. Intentan reprimir a los catalanes, como si se tratase de una enfermedad contagiosa. Quedan menos de 90 días para el referéndum del 1 de octubre. Los ciudadanos podrán expresarse” insiste  Puigdemont. “La diversidad de Cataluña es nuestra fuerza. Aproximadamente el 70% de los habitantes tienen raíces fuera de Cataluña. Todos los catalanes hablan español. El idioma no es un problema. El problema es el respeto de la identidad de los catalanes ¿Por qué hemos de hacer abstracción de nuestra identidad? Nosotros nunca lo exigiríamos a los demás. Yo tampoco soy anti-español, pero me siento catalán”.

Y termina su  razonamiento  con  un proceso de “rajoyzación”, contagiado de las comparaciones y expresiones que suele utilizar el Presidente español para desconcierto de todos. “Al igual que un melocotón es un melocotón y no un albaricoque. No es ni mejor, ni más inteligente, ni más bonito, sino distinto”. Aunque se le ilumina el rostro cuando le preguntan qué es lo que sucederá el  2 de Octubre: “Tras el referéndum reinará un ambiente de victoria. Será la primera vez que los catalanes podrán expresarse sobre su futuro. Si gana el “No”, convocaré inmediatamente nuevas elecciones para que otro gobierno cumpla la voluntad de la población. Si vence el “Sí” aceleraremos el camino hacia la independencia de Cataluña.