Las sanciones económicas a Venezuela no son el camino

Este jueves se produce el primer gran desafío de la oposición venezolana, articulada en la MUD (Movimiento de Unidad  Democrática), con la convocatoria de una huelga “cívico nacional ” de 24 horas como parte de una “ofensiva final” para terminar con los planes de Maduro de convocar una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución elaborada por el expresidente Hugo Chaves y permanecer en el poder sin respetar, siquiera, las normas elaboradas por el comandante que encabezó, en su momento, la Revolución Bolivariana.

Esa “ofensiva final”, iniciada tras el indudable triunfo del pasado domingo de la consulta, apoyada por la ONU,  la OEA y la mayoría de los países latinoamericanos y europeos, para exigir la paralización de la Constituyente, supone un paso decisivo de la oposición, ya que de los más de siete  millones de participantes el 98% se manifestó en contra de los planes del ‘madurismo’. Basándose en ese apoyo, la MUD, además de la huelga general, ha convocado a la Asamblea Nacional, a la elección de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, ante el intento del actual de dar un ‘golpe de estado’ despojando de competencias a la Asamblea Nacional y frenado, a ultima hora, por Nicolás Maduro ante las masivas protestas y las presiones internacionales. El otro paso de esa “ofensiva final”, es la formación de un Gobierno de Transición  Nacional que  ponga final a esos 107 días de protesta que han ocasionado ya 96 muertos, la mayoría de ellos jóvenes.

El primer efecto del referéndum simbólico organizado por la MUD ha sido devolver la voz a la comunidad internacional. El gobierno alemán de Angela Merkel, la Unión Europea , representada por Federica Mogherini, y la OEA  (Organización de  Estados Americanos), dirigida por Luis Almagro, han pedido al presidente Maduro que tomara nota de que un número importante de electores venezolanos está en contra de su propuesta de una nueva Asamblea Constituyente .

Y, en cambio, está a favor de la formación de un gobierno de transición y a libres elecciones generales para resolver la crisis institucional y social en las cuales el país se debate desde hace meses. Al finalizar el consejo de Asuntos Exteriores de la UE,  Mogherini ha dicho que serían necesarios “gestos políticos” por parte del gobierno venezolano para una escalada de la crisis y una suspensión  del proceso de creación de la ‘Asamblea Constituyente’. Lo mismo ha hecho el gobierno alemán a través del portavoz del Ministerio de Exteriores, que el Secretario General de la OEA, y la misma Europa no excluye sanciones, sino que espera el desarrollo de los acontecimientos porque –aclara  Mogherini― “hasta el 31 de julio hay tiempo para relanzar las negociaciones” .

La realidad es que, por primera vez en muchos años, Venezuela y muchos venezolanos han recuperado la esperanza tras largos meses de desesperación. El referéndum del domingo contó con una participación excepcional. Cerca de 7 millones de venezolanos emitieron su voto contra el presidente Nicolás Maduro. El resultado no es vinculante, pero todo apunta a que Maduro no podrá hacer caso omiso de la voluntad del pueblo. “Hemos provocado un terremoto democrático, capaz de derribar muros y facilitar el cambio”, destaca el líder opositor Julio Borges.

La insatisfacción con el régimen de Maduro es amplia, según ha puesto de manifiesto la consulta llevada a cabo por la oposición, pero hay medios que se preguntan si el apoyo público desde el extranjero es lo que ahora mismo realmente ayuda a la oposición. La argumentación de Maduro contra sus adversarios es que son marionetas del extranjero. Es cierto que básicamente se refiere a Washington. Pero la diferenciación tampoco es un fuerte del sorprendente presidente. Si además aparece otro personaje parecido en muchas de sus  reacciones a él, el norteamericano Donald Trump,  y anuncia que si hay Constituyentes habrá sanciones económicas para Venezuela, es lo que faltaba, a menos que estas sanciones se limite a los altos jerarcas del régimen. Un pueblo que lucha por su libertad para, entre otras coas, salir de la hambruna,  resulta que como acción solidaria le castigan con más hambre y con más aislamiento. En esa siniestra política están la mayoría de los 28 países de la Unión Europea, salvo  Portugal

No parece que a pesar de la presión internacional Maduro tenga la intención de ceder y tiene reunido en sesión permanente al Consejo Nacional de defensa, dispuesto a mantener la Constituyente para cambiar la Constitución y echar de la Asamblea a la oposición, después  de haber ganado en más urnas… Se esperan días aciagos.