El verano y el efecto invernadero llegan al Parlamento

 

Este miércoles a las seis y 24 minutos de la mañana, ha dado comienzo el verano. Un verano que durará oficialmente 93 días, hasta el inicio  del Otoño, el 22 de Septiembre, aunque en realidad, con unas temperaturas desproporcionadas parece que el verano, debido, según los expertos al cambio climático, se ha adelantado mucho más de lo previsto, con lo que Incluso, la estación se puede prolongar. Hoy, según los expertos, el cambio climático lo invade todo, especialmente la política, después del boicot de Donald Trump al histórico Acuerdo de París. Pero también el efecto invernadero, con el aumento de las temperaturas, tiene  su consiguiente efecto en el clima hasta unos extremos de catástrofe. Por ejemplo: la  temperatura media en España podría aumentar hasta 5ºC para el año 2050 al ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero, según el último informe elaborado por expertos de Naciones Unidas.

En España, en el desarrollo de la vida política se percibió ya los efectos del cambio climático, y de la llegada adelantada del verano, la víspera, el martes, con el debate sobre el número dos de Interior Enrique Nieto, secretario de Estado de Seguridad, bajo sospecha de haber advertido al hermano de Ignacio González, de que la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil, en la  llamada “Operación Lezo”, uno de los casos de corrupción política más escandalosos, que tiene como centro la Comunidad de Madrid, en tiempos de la Presidencia de Ignacio González.

La reprobación de Nieto presentada por el PSOE, y apoyada por Podemos y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), sigue a la del ministro de Justicia Rafael Catalá y a la del fiscal general del Estado, José Manuel Mazo, por injerencias en casos de corrupción que se están investigando. Tres golpes en la línea de flotación del Gobierno, agravados en la mañana de este miércoles con la petición de cese en el cargo, del ministro de Hacienda Cristóbal Montoro por parte de la nueva portavoz parlamentaria del PSOE, Margarita Robles, que ha calentado su estreno, con un cara a cara, con el Presidente del Gobierno, a raíz de la decisión del Tribunal Constitucional de declarar inconstitucional la polémica ley de Amnistía.

Margarita Robles ha pedido a Rajoy, que asuma responsabilidades por “su” amnistía fiscal, declarada inconstitucional, porque si no, no tendrá “fuerza moral” para pedir que se cumplan otras sentencias del Tribunal Constitucional (las que afectan, por ejemplo, al proceso independentista catalán). Robles ha apelado a la obligación de Rajoy como presidente y “hombre de derecho”, para que asuma la responsabilidad política por la sentencia del Constitucional, que el Gobierno interpreta como un simple fallo en la forma por haberla aprobado por decreto ley, cuando, lo más grave es, precisamente, el fondo, la feroz crítica que el Constitucional hace de una  Ley profundamente injusta y un engaño para el ciudadano.

Pero si la temperatura política había aumentado unos grados a pesar de lo temprano de la hora los termómetros, temblaron cuando el diputado Gabriel Rufián a propósito de las plazas de mossos que el Gobierno central ha recortado a 50, de las 500 previstas por los presupuestos catalanes llamó “miserable” al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Algo que sonó como un trueno de tormenta de verano y que se convirtió en verdadero problema cuando el señor Rufián se negó a retirar el insulto que por orden de la presidenta del Congreso Ana Pastor se borrara del acta de sesiones.

Por la tarde, con la temperatura disparada a 37 grados, el Congreso de los Diputados era un horno suavizado por el aire acondicionado. Montoro, atacado por todos los frentes intentaba defender lo indefendible: que la Amnistía no era Amnistía, sino un proceso de regularización fiscal y a que ese proceso se habían acogido más miembros del PSOE  que del PP. Podemos y PSOE pedían no sólo la reprobación de Montoro, pedían su dimisión, lo mismo que por la mañana le habían pedido al Presidente del Gobierno su cese