Presupuestos: la historia del cirujano que espera el Ofertón

Este miércoles el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, ha comenzado el debate de lo que es el primer examen parlamentario del proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2017, la ley más importante de la legislatura, cuyo primer paso es el correspondiente debate en el Congreso de las siete enmiendas a la totalidad que exigen la devolución de las cuentas al Gobierno.

Este jueves continuará el debate, mientras en el Ministerio de Hacienda se trabaja ya en los Presupuestos de 2018 que, una vez restablecida la normalidad en el PSOE por las primarias (si se consigue) y, celebrado el Congreso del partido, la vida política entraría en una cierta normalidad, tras el bloqueo institucional y los casos de corrupción que han empezado a juzgarse y, en el que, por lo menos en uno de ellos, el de la primera parte de Gürtel, tiene que comparecer, como testigo el presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Se espera que el Gobierno pase el primer corte este jueves de las enmiendas a la totalidad presentadas por el PSOE, Podemos, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), PDeCAT, Compromís, EH Bildu y Nueva Canarias, con los votos de Ciudadanos, Partido Popular y, en principio, Partido Nacionalista Vasco, que sigue negociando hasta última hora lo que tiene que devolver a Hacienda, según el cupo, que ronda entre 800 y mil millones de Euros. Es decir: un empate de 150 votos. Si a la tercera votación, prosigue el empate, el Gobierno puede seguir el trámite parlamentario de la Ley.

Bastante atado su compromiso con el PNV, después de que el PP haya apoyado los Presupuestos del Gobierno vasco, antes de que comenzase el debate se hacían públicas las que según el Ejecutivo vasco aportarán 15 años de paz fiscal al País Vasco, ya que suponen una rebaja en más de 500 millones anuales en la aportación del Ejecutivo regional al Estado, de manera que la Administración central compensará a Euskadi con 1.400 millones de los 1.600 que le reclamaba la Lehendakaritza por las discrepancias desde 2007 en el cálculo del cupo. La clave ahora está en convencer al representante de Nueva Canarias, que retire la enmienda a la totalidad y acepte un acuerdo para llegar a los 176 votos. Ahora todo depende de un hombre y de un ofertón.

El hombre de Nueva Canarias es un cirujano de 60 años, a quien le gusta abrir y operar, y que pretende conseguir del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro y del Presidente del Gobierno, un Ofertón para su circunscripción como diputado de Nueva Canarias. Una oferta que no pueda rechazar. Se trata de Pedro Quevedo, que tiene el voto decisivo para todo.

Ya preparando el terreno y con compromisos con Coalición Canaria, aliado del Ejecutivo, junto con Ciudadanos, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro (UPN), la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha reunido con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo (Coalición Canaria), para cerrar un acuerdo sobre el Régimen Económico Fiscal (REF) de las islas. Quevedo ha considerado que sus propuestas irán “más allá” de las de Coalición Canaria y serán, en todo caso “complementarias”. Es lo que en Nueva Canarias llaman el “Ofertón”, que por ahora, no se atreven a concretar por si, como en el juego de las siete y media, o se pasan o no llegan. Quevedo se ha reunido ya hace semanas con Montoro y su estrategia pasa por pedir más que Coalición Canaria y complementar lo que se le ha ofrecido a CN.

Quevedo, un antiguo cirujano nacido en Caracas, pero formado profesionalmente en la Universidad de La Laguna, ha presentado su propia enmienda a la totalidad, pero al final la puede retirar en el último momento y, en ese caso, la retirada, así como la votación final para conseguir los 176 apoyos de la Cámara, contaría con el visto bueno del PSOE, el partido con el que se presentó Nueva Canarias a las elecciones Generales.

Toda será situación le dará alguna estabilidad al gobierno de Rajoy en su peor momento cuando el escándalo de la Comunidad de Madrid le ha hecho un daño terrible, cuando PSOE y Ciudadanos insisten en su comparecencia en una Comisión de Investigación sobre la financiación ilegal del PP y, cuando Pablo Iglesias sigue adelante con la presentación de una moción de censura.