Lo que le costará a España la machada del Brexit

A las doce y media de este miércoles, el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk, ha recibido en Bruselas, de manos del embajador del Reino Unido en la UE Tim Barrow, la carta de divorcio por la cual, según el artículo 50 del Tratado de Lisboa, se inicia el proceso de separación del Reino Unido de la Unión Europea, un proceso largo y difícil, que puede durar dos años, y que supone el golpe más duro que ha sufrido la Unión, desde su fundación, hace ahora sesenta años.

España observa este divorcio con preocupación por el efecto que puede producir en una Europa dividida y amenazada por los populismos, por las repercusiones que puede tener el Brexit en la economía nacional, por las consecuencias que puede producir entre los españoles que viven en el Reino Unido, por las consecuencias que puede tener para el turismo dada la importancia que el turismo británico tiene en nuestro balance turístico (16 millones de turistas británicos visitan cada año nuestro país), y  por las consecuencias que se pueda producir en la colonia británica en España (más de 600.000 ciudadanos) que confiesan preferir ver un atardecer en el Mediterráneo con un vaso vino en la mano que la permanencia en un pueblo gris de Birmingham o Bristol, donde la monotonía es el normal régimen de vida, especialmente para los jubilados y pensionistas.

En cuanto a grandes magnitudes, España sería la octava economía de Europa más afectada por el Brexit, según un informe de la Agencia Standard and Poor’s (S&P). La agencia de calificación subraya que España tiene amplios intereses financieros y de inversión directa en el Reino Unido, en particular a través de subsidiarias de grandes bancos comerciales y compañías de telecomunicaciones. S&P apunta que las exportaciones de bienes y servicios al Reino Unido representan el 2,7 % del PIB español, una décima por debajo de Alemania y de la media de las 20 economíaíasí que ha tenido en cuenta la agencia (2,8 %).

Por su parte el gabinete de Mariano Rajoy ha elaborado el correspondiente informe en el que han intervenido la Representación Permanente de España ante la UE, con la participaron de varios Ministerios, así como la Embajada de España en Londres. De él puede deducirse que los efectos pueden ser muy dolorosos. Por eso, nuestro país es partidario de un Brexit lo más suave posible, aunque dice claramente que Londres, después de la salida de la Unión, no puede recibir un trato mejor que el de ahora. Del informe se desprende que el Brexit puede afectar dolorosamente hasta a un millón de españoles. El PIB del país puede disminuir entre un 0,2 y un 0,4%, lo que supone pérdidas de entre dos y cuatro mil millones de euros y, además, España tendrá que contribuir con 888 millones de euros más al presupuesto comunitario.

El Brexit repercutirá en los resultados de importantes de la economía española: agricultura, pesca, automocióńn y, turismo ya que nuestro país es el destino favorito de las vacaciones de verano de los británicos. Pueden verse afectadas las empresas españolas grandes y conocidas. El informe dice que hasta un 12% de los ingresos del Banco Santander y un 30% de las ventas de Telefónica se generan en Gran Bretaña. El informe destaca que el Brexit es más que amenazas puramente económicas. No se sabe cómo será el movimiento de personas y productos entre España y Gibraltar. Puede también afectar en la colaboración científica e intercambio de estudiantes. Se desconoce también el destino de 600.000 jubilados británicos que viven en España y de españoles que viven en Gran Bretaña.

Por todo ello, Madrid opta por un Brexit suave. Los autores del informe quieren que Madrid respalde a Bruselas en las negociaciones y ejerce presión para que se garanticen los intereses y los derechos de los españoles en las Islas. Hay que mantener el movimiento libre de personas que beneficiará también el turismo español. El Gobierno Rajoy teme que el Brexit surta “efectos mútiples” y “muy negativos” para España, siendo ésta su conclusión principal. Pero el Brexit también podría tener efectos positivos. España aboga por captar la instalación de instituciones financieras que trabajan en Londres. Por último, España podría aprovechar la ocasión para relanzar su propuesta de co-soberanía y doble nacionalidad para los gibraltareños (que votaron en contra del Brexit). Madrid no olvida que el Brexit convertirá nuevamente la muy conflictiva frontera de Gibraltar en “una frontera exterior”.