Cataluña: “Ofertón” de Rajoy y desprecio de la Generalitat

Veinticuatro horas después del asalto a la sede del Partido Popular en Barcelona por parte de miembros de la CUP (Candidatura de Unidad Popular), el partido que está marcando la línea estratégica de la escisión de Cataluña de España y de la independencia, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy se ha presentado en la Ciudad Condal con lo que, en ciertos ambientes, han bautizado como el “Ofertón”: mil millones al año de inversión en infraestructuras en la comunidad catalana, hasta el año 2020. La mayor cifra inversora que jamás se haya hecho en ninguna otra comunidad autónoma española.

La presentación de este ambicioso plan se ha hecho con toda solemnidad, con entrevista previa del presidente del Gobierno en La Vanguardia, ante la sociedad civil catalana y con la ausencia del presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que se encuentra en Estados Unidos explicando el proceso político catalán y el plan de escisión de España, y, repitiendo eso, como ha hecho en Harvard, de que la Constitución española es como la turca, por el papel que se le asigna al Ejercito. Por su parte, el vicepresidente Oriol Junqueras, especialmente invitado, se ha negado a asistir al acto en lo que constituye ¡todo un detalle! ante el “Ofertón” que Rajoy traía de Madrid en plena efervescencia independentista.

El detallado plan en el que se incluye 1.900 millones de euros en esta legislatura a Rodalies ( Riodalies de Catalunya es una marca comercial usada por la Generalidad de Cataluña y Renfe Operadora para los servicios de cercanías), ha sido recibido por la Generalitat con total escepticismo, hasta el punto que ha exigido una “clausula de antiincumplimiento”, y por parte del Gobierno se ha encuadrado como parte de la llamada “Operación dialogo” iniciada por la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría. La vicepresidenta ha establecido un despacho en Barcelona y se ha ido entrevistando estos meses con los representantes de los partidos políticos, sindicatos y sociedad civil catalana, en un intento de acercamiento para frenar el plan independentista, que sigue adelante especialmente de cara al exterior, con una actividad frenética por parte del inhabilitado Artur Mas, el denominado ministro de exteriores Romeva y el propio presidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

El Gobierno catalán ha recibido hasta con un cierto desprecio el “Ofertón” de Rajoy y su portavoz Neus Munté ha acusado indirectamente al presidente del Gobierno de no haberse enterado de nada.” Si alguien cree que la demanda que existe en Cataluña es un tema económico, el desconocimiento que demuestra sobre los últimos anos es absoluto”, ha advertido la portavoz, que ha vuelto a insistir en que desde el Gobierno “echamos en falta credibilidad” en las promesas lanzadas desde Madrid porque “se han acumulado incumplimientos y no ha pasado nada”.

Ante la desesperada llamada del presidente ante una amplia representación de la sociedad civil ha hecho un llamamiento a recuperar la “concordia” y ha reclamado su ayuda para ganar “la batalla de la moderación, la serenidad y la sensatez” frente a los planes independentistas del Gobierno de la Generalitat. Rajoy ha ofrecido para ello un “diálogo sensato”, ya que es tiempo, ha subrayado, de “reconstruir los puentes, sellar las grietas y mirar hacia adelante. Hasta eso, ha querido matizar la portavoz, y ha dicho que “no podemos aceptar de que en Cataluña no haya clima de concordia” y, “que el 80% de los catalanes estén a favor del referéndum no supone precisamente una falta de concordia o moderación. La concordia está en este 80%”.

En resumen el “Ofertón” para muchos ha llegado demasiado tarde porque, a estas alturas, el independentismo está dispuesto al choque de trenes, pase lo que pase. Para otros, todo el esfuerzo que se está haciendo puede interpretarse como una cesión en unos momentos en los que el independentismo ya está en un camino de no retorno…