Una sentencia que produce alarma social

El Tribunal de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca ha decretado la libertad provisional sin fianza para el marido de la infanta Cristina de Borbón, el exduque de Palma Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe VÍ y su socio, Diego Torres. La polémica sentencia de la Audiencia de Palma, que probablemente, producirá una notable alarma social, se produce tras la absolución de la infanta Cristina y en medio de una notable polémica sobre la falta de independencia de la Fiscalía y con una remodelación general de los principales fiscales del país, entre ellos, los más conflictivos, como el encargado de la lucha contra la corrupción.

Ante la suave petición del fiscal Horrach que se ha Ilimitado a solicitar el ingreso en prisión de Urdangarin y Torres bajo fianzas de 200.000 y 100.000 euros, el tribunal ha desestimado la petición de la Fiscalía Anticorrupción y ha decretado la libertad provisional sin fianza para el marido de la Infanta y su exsocio, si bien el primero tendrá que comparecer ante un juzgado en Suiza, donde reside, los días 1 de cada mes. A diferencia del exduque, el tribunal sí que ha decretado la retirada de su pasaporte a Torres.

De este modo, y de acuerdo con las sentencias hechas públicas el pasado viernes los dos principales acusados, Urdangarin y Torres, condenados a más de cinco años, situación en la que en estos momentos hay muchos españoles en prisión, ambos socios condenados, eluden el ingreso inmediato en la cárcel, sin tener pagar siquiera una fianza hasta que la sentencia sea firme por parte del Tribunal Supremo, puesto que todavía cabe recurso ante esa última instancia, a menos que quieran acudir incluso al Tribunal de Estrasburgo para que emitan una sentencia en la que se incluya para los dos un sonado homenaje.

Quizás el efecto inmediato fuera de España sea de sorpresa porque desde que se conoció la sentencia el pasado viernes medios informativos de todo el mundo han dado por hecho que así como la hermana del rey Felipe VI la infanta Cristina de Borbón había sido absuelta, su marido Iñaki Urdangarin y cuñado del Jefe del Estado, entraría en prisión. Es más, son muchos los medios que han hecho todo tipo de especulaciones sobre las prisiones en las que podría entrar, entre ellas la de Badajoz, por estar cerca de Portugal a donde pretende instalarse la infanta Cristina o la cárcel de mujeres en la que cumplió condena el exdirector de la Guardia Civil, Luis Roldán, uno de cuyos pabellones habría sido especialmente acondicionado, los últimos meses por Instituciones Penitenciarias.

Todos esos medios no van a entender de que condenado a una pena superior a cinco años, el marido de la Infanta no entre en prisión y pueda eludir la cárcel cuando su actuación ha puesto en peligro a la Monarquía española hasta el punto que, como dice el periódico belga Le Soir forzó la dimisión del rey Juan Carlos de Borbón en el verano de 2014. “La Monarquía española se ha visto fuertemente conmocionada por el escándalo Nóos precisamente, señala el periódico, en los momentos más difíciles de la crisis económica española, hasta el punto que las revelaciones sobre las prácticas de Urdangarin conllevaron un desplome de la popularidad de la institución. Para muchos analistas en España, este escándalo fue decisivo para la abdicación de Juan Carlos”.

Son varios los medios que comentan positivamente el comportamiento, del actual Rey ya que desde su llegada al trono, Felipe VI defendió la necesidad de que la Corona su mostrase ejemplar. La infanta Cristina y su marido fueron despojados por el rey Felipe del título de Duques de Palma de Mallorca en 2015 en cuanto fueron procesados, y le solicitó a su hermana la renuncia a sus derechos dinásticos, algo que ella, con orgullo se negó. El pasado viernes, la Casa Real española se limitó a expresar su respeto absoluto a la independencia del poder judicial‘.”Esta declaración discreta – subraya el periódico francés Les Echos – es conforme con la línea establecida por el Monarca que había marcado sus distancias respecto de su hermana desde el inicio del asunto y que ha pretendiido defender la transparencia y la ética de la Casa Real”.

La gravedad del escándalo protagonizado por la infanta Cristina y su esposo Iñaki Urdangarin es que, como recuerda Financial Times, el caso se dio a conocer en el punto álgido de la reciente crisis económica española, y se convirtió en el símbolo de los excesos de la élite del país durante los años del boom previos a la recesión. Ha sido la primera vez que un miembro de la Familia Real española ha tenido que sentarse en el banquillo por presuntos delitos y la sentencia fue en cierto modo “la primera de una serie de importantes decisiones judiciales que se dictarán este año en España relacionadas con presuntos delitos cometidos por políticos, banqueros y otros personajes públicos”.

Por eso mismo a la opinión pública internacional, después de todo lo publicado, no entenderá que Urdangarin pueda eludir la pena de prisión, siendo como es la primera sentencia de esa larga lista de sentencias que se esperan.