Iglesias-Errejón: “No habrá paz para los malvados…”

Iñigo Errejón, hasta  ahora número dos de Podemos, da todo por perdido y lo único que trata es de conservar una parcela importante  de poder en el Consejo Ciudadano, el máximo órgano de dirección del partido morado, y salvar a algunos de los suyos de una posible purga que parece  inevitable, a pesar de los insistentes gritos de “Unidad y Humildad” que ocuparon todo el interés de la  Asamblea de Vistalegre II  el pasado fin de semana.

En lo que puede ser su última comparecencia como portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, Iñigo Errejón, que ha aparecido en el Parlamento acompañado de Pablo Iglesias, ha informado de que anoche tuvieron ambos una larga reunión, que la reunión continuará  la tarde de este martes y que le había exigido (no se sabe el termino exacto si es “exigido” o “pedido”)  a Iglesias que  la composición de la Ejecutiva, recoja proporcionalmente los nuevos equilibrios del comité de dirección (el Consejo Ciudadano) entre pablistas y errejonistas, tras los resultados de las primarias. Lo que supondría alrededor de un 40% de los puestos para los miembros de su equipo.

“Yo encabecé una iniciativa que decía que la Ejecutiva tenía que reflejar más o menos los equilibrios y eso es en torno a un 60% (pablistas) – 40% (errejonistas)”, ha manifestado ante la prensa. “Me parecería saludable que la Ejecutiva lo reflejara, pero no me corresponde tomar a mí la decisión”, ha señalado, en un tono muy diferente al que ha venido exhibiendo estas últimas semanas, cuando decidido plantarle cara a Iglesias, presentar unos documentos alternativos y su propia lista, aunque no quiso competir por la secretaría general a la que se presentaba sólo Pablo Iglesias, frontal  parlamentario de Podemos Andalucía Juan Ignacio Moreno que retó incluso a Iglesias a un debate, que nunca se produjo.

Todavía duran los ecos de la Asamblea de Vistalegre II, pero  las decisiones ya están tomadas por Iglesias,   aunque quiere revestirlas de negociaciones con Errejón y con el voto del Consejo Ciudadano, en el que tiene mayoría, y una mayoría aún más reforzada si se apoya, como parece, en la Izquierda Anticapitalista, uno de cuyos miembros, Pablo Echenique ocupará el puesto número dos, como secretario de organización. Desaparece la secretaría política de Errejón y la portavocía en el Congreso es muy posible que la ocupe la jefe de gabinete de Iglesias y su pareja sentimental, Irene Montero, en una operación que se presenta como “operación feminización”.

En todo este escenario, se equivocan los que pensaban que habría recuperación de Errejón (lo ha insinuado,  incluso, el propio Iglesias con unas alabanzas a su compañero, que no suele prodigar), sin valorar que en este tipo de partidos y de política, no es fácil la recuperación ya que se aplica la medicina de quienes, en el entorno del líder, creen que hay que aplicar a los  “malvados”. Y entre los malvados, Errejón, por lo menos para el entorno del líder y para su principal consejero, Juan Carlos Monedero, ocupa un lugar importante Errejón y Tania Sánchez, ambos. Y la medicina es la desaparición de todo, o de casi todo. Es la receta de la excelente película de Enrique Urbizu que interpreta José Coronado y que lleva por título. “No habrá paz para los malvados”.

En eso, está Pablo Iglesias y su entorno; ese entorno que en su momento denunció Luis Alegre.