Podemos, tres años después, “no está para fiestas”…

El 17de enero de 2014, hace ahora tres años, un grupo de universitarios encabezados por Pablo Iglesias, Miguel Urban, Jorge Moruno, Teresa Rodríguez, Juan Carlos Monedero, e Íñigo Errejón, la mayoría de ellos procedente de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, se presentaban en el Teatro del Barrio (Lavapiés), como “iniciativa” en un intento de hacer realidad el espíritu del 15- M. Faltaban solo unos meses para las elecciones europeas.”Dijeron en las plazas que sí se puede, y nosotros decimos hoy que podemos. Seré candidato si consigo un mínimo apoyo popular de 50.000 personas”. Al día siguiente, Iglesias había conseguido el doble: 100.000.

Fue el comienzo de Podemos. Hoy, tres años después, es el tercer partido del país que gobierna en las principales ciudades españolas, apoya al PSOE en algunas autonomías y cuenta con Unidos Podemos y las confluencias con cinco millones de votos y 67 escaños en el Congreso de los Diputados. Ha hecho un primer Congreso Vistalegre I y prepara un segundo, Vistalegre II, que se celebrará en el mes de febrero y al que llega después de sus primeros éxitos electorales, dividido y enfrentado entre quienes fueron sus principales fundadores, especialmente, entre Iglesias y Errejón, con dos conceptos de partidos totalmente distintos. Uno, el de Iglesias mas vertical y con un poder mas centralizado y con más dedicación a la calle y a la protesta, y el otro, mas horizontal y más centrado en las Instituciones.

Este tercer aniversario que se celebra en pleno debate interno sobre la refundación del partido, es, también, una lucha por el poder y ese debate ha trascendido del interior del partido para pasar a las redes sociales y ocupar importante espacios en los medios. En medios naciones e internacionales. Estos días, dos periódicos franceses, Le Monde y Liberation situados en la franja del centro-izquierda o la izquierda sin matices, y uno alemán, Frankfurter Rundschau, se ocupan ampliamente de la situación en la que se encuentra un “Podemos en el que todo va mal”, según Le Monde y que tres años después del inicio de su nacimiento “se debate entre las peleas de egos y las divergencias de opinióń entre sus jefes, Pablo Iglesias e Iñigo Errejón”, según Liberatión. “El partido anti austeridad que, en otoño del 2015, parecía estar a punto de cambiar el juego político español está en plena crisis. Un enfrentamiento sin precedentes opone su secretario general, Pablo Iglesias, al ñúmero dos, Iñigo Errejon, cada uno esperando redefinir el proyecto político de la formacióń en vista de la asamblea ‘refundadora’ que debe tener lugar en Madrid en febrero. Son dos amigos pero sobre todo dos visiones que se enfrentan.

El Sr. Errejon, considerado, según Le Monde, como más moderado, quiere ‘reforzar el espacio tradicional de la izquierda’. El Sr. Iglesias, partidario de una línea mis radical, prefiere recuperar la calle. Segú́n él, Podemos no debe en ningúń caso renunciar a ‘construir un movimiento popular’ porque supo ‘atraer electores cansados de la política tradicional’. Los resultados de las legislativas del 26 de junio, dice el periódico han sido extremadamente decepcionantes. Desde que el conservador Mariano Rajoy se convirtió́ de nuevo en Primer Ministro el 29 de octubre, el bipartidismo, señala Le Monde “parece haber retomado el control como si nada hubiese pasado”.

Liberation parte de un ejemplo claro: “ Tome un partido que acaba de nacer, añada un éxito electoral vertiginoso hasta el punto de convertirse en la tercera fuerza del Parlamento, sume el hecho de que se compone de familias distintas y a veces antagónicas, y obtendrá una situación explosiva. Es la que conoce hoy Podemos, la formacióń que salió́ de la “indignacióń ciudadana” que le dio la vuelta al tablero de ajedrez nacional, expresando un potente desencanto hacia la clase política tradicional. En el primer plano mediático, o a través de las redes sociales, los dos pesos pesados del partido reinterpretan sin pudor la guerra fratricida entre Abel y Caín.

Íñigo Errejón, el número 2, le lanzó las siguientes palabras a Pablo Iglesias en Twitter “Nadie es indispensable. Y digo bien nadie, Pablo”. La respuesta del segundo al primero: “Si continúas así, Íñigo, no llegarás muy lejos”. Desde las fiestas de Nochevieja, los “pablistas” y “errojonistas” se despedazan a golpe de declaraciones hirientes y ataques insultantes. Los cinco millones de votantes de Podemos, los dirigentes y los miembros de la “Asamblea ciudadana”, una especie de órgano director compuesto por 62 miembros, se muestran estupefactos: ¿están desgarrando su partido desde el interior dos cofundadores que se habían proyectado siempre públicamente como “hermanos del alma?”.

El paródico alemán Franfurter Rundschau no se anda con rodeos y asegura que “Podemos no tiene ganas de fiesta”.”En el tercer aniversario de la fundación del partido, señala, parece estar quebrándose con el debate sobre su estrategia a seguir en el futuro. La formación política es el resultado de un experimento de populismo por parte de politólogos”.