Iglesias convierte la crisis de Podemos en un cuento de Navidad

La pelea interna en Podemos que dura ya semanas, empezó, por lo menos oficialmente para la ciudadanía, con la preparación del Congreso de la Refundación que se celebrará en Febrero, y continuó más tarde con el enfrentamiento en Madrid de las candidaturas afines a Pablo Iglesias (Ramón Espinar) y a Iñigo Errejón (Rita Maestre). Siguió con el triunfo a los puntos de la candidatura de Iglesias frente a la de Errejón (apenas dos puntos de diferencia) sobre la forma de votar en el futuro Congreso, y en principio se cerró en un capítulo decisivo, con el cese de José Manuel López como portavoz de la Asamblea de Madrid, 24 horas después de que Iglesias, con su triunfo por los pelos, prometiese unidad e integración. Una ofensiva en twitter (#Iñigoasino) contra el secretario político y número 2 del partido, reabría el debate, un debate inspirado y conocido por Iglesias, según su jefa de gabinete Inés Montero, y este miércoles lo ha pretendido cerrar el propio Iglesias con un cuento de Navidad, cuento que desde Dickens, tiene un cierto aire de tristeza y dramatismo.

Pablo Iglesias, que maneja bien el relato (ha llegado a utilizar al gran y efectivo Mario Benedetti para sus mensajes e, incluso a su propio perro, con el que suele hablar mucho) ha querido, esta Navidad utilizar a Teresa Torres Peral, una extremeña de 76 años, conocida, dice él, como la “abuela de Podemos”, que ha decidido, según cuenta, tomar cartas en la crisis interna que vive el partido. Lo ha hecho, relata el secretario general de Podemos, a través de un mensaje de Navidad que le ha enviado a él, en el que le riñe por no haber conseguido unir a los distintos dirigentes de la formación y, por el enfrentamiento que tiene con Íñigo Errejón.

“Es que a mi marido -dice la carta leída por Iglesias en un vídeo, distribuido en twitter- lo tengo desesperado con todo esto que está pasando. Es que tenéis un lío que yo no lo comprendo con tanto problema como tenemos en este país .Y no estáis todos a una, como en Fuente Ovejuna. Podéis coger lo mejor de cada programa, podéis coger lo que más sentido común tenga entre todos”. Pablo Iglesias, es el más criticado por la supuesta abuela porque, dice ella, “es el que tiene la fuerza, el que tiene ese poder que de alguna manera (tenía) el anterior Pablo Iglesias. Porque estoy segura de que si Pablo Iglesias, el que fundó el PSOE, estuviera aquí, también sería de Podemos”.

“¿Vamos a echarlo todo a estropear por esa tontería de “yo quiero estar en primera fila”? Pero, ¡Dios mío, en qué país vivimos! Que vosotros que sois nuestra esperanza estáis ahí hablando de tonterías con todo lo que hay de autovías, de pensiones, de tal, y no de este tres cuartos al pregonero que os copian todo lo que decís”. Iglesias asegura que ha reflexionado y que ha llegado a la conclusión de que debe pedir perdón y, lo ha hecho, a través de una carta en la que admite estar “avergonzando” a los votantes. Para tratar de que las aguas vuelvan a su cauce, el secretario general de Podemos pide a sus fieles que dejen de “responder a acusaciones”, aunque se tenga razón.

“Presumimos siempre de que nuestros debates son públicos y no hemos tenido problemas en hacerlos explícitos en todas partes. Creo que hoy eso se ha vuelto en nuestra contra; seguramente por nuestras propias torpezas. Si los medios de comunicación y las redes sociales siguen siendo el escenario donde intentamos lavar nuestros trapos sucios, destruiremos Podemos”, dice Iglesias en su mensaje difundido a través, de lo mismo que critica: Twitter. Twitter, que desde la fundación del partido, ha sido la mejor y más efectiva arma utilizada por los del partido morado, hasta el punto que han intentado, denigrar y descalificar a cualquiera que haya hecho la menor crítica, y convertido, ahora, también, en la principal arma para dar a conocer a la ciudadanía la grave crisis que vive el partido al que han votado cinco millones de españoles que tienen el derecho a saber qué está pasando en esta lucha por el poder, entre facciones y entre camaradas.

“Yo también he cometido algunas veces el error de responder a compañeros que me interpelaban en las redes sociales o en los medios “razona Iglesias”. Os pido perdón porque yo también me he equivocado. Lo que pensábamos que podía ser un debate sano se ha convertido en la mejor arma de nuestros enemigos”. Iglesias dice asumir las distintas corrientes de pensamiento en el partido y las “diferencias estratégicas sobre cómo afrontar el futuro” pero asegura que se centrará en llegar a “acuerdos“ y que, si se “debe elegir” entre distintas listas en el congreso de Vistalegre, intentará que después sigan “caminando juntos y unidos”, la gran clave de todos los debates, unos debates que no tienen nada que ver con las ideas, ni con futuros proyectos para ganar elecciones.

Tan juntos y unidos que, ese nuevo espíritu, no ha llegado a la Asamblea de Madrid donde, este miércoles, se votaba el cese del errejonista José manuel López, planteada por el pablista, Ramón Espinar. Han ganado los pablistas por un solo voto de diferencia. Lo que demuestra que la lucha continúa y que la integración, es un término que, por lo menos Iglesias ni entiende, ni tiene la menor intención ni de entenderlo, y mucho menos, de ponerlo en práctica.