Berlín; la matanza de Navidad… que puede repetirse

Los servicios de inteligencia europeos y norteamericanos insisten en que en las fechas que van desde esta semana hasta el final de las Fiestas Navideñas (día de Reyes), pueden repetirse atentados en Europa por parte de lobos solitarios adscritos al Estado islámico (DAESH), similar al que se ha producido.

Esos servicios de Inteligencia que ya habían prevenido a varios países europeos de una especial vigilancia durante estos días de fiestas cristianas ya que podía producirse atentados parecidos a los de Niza en mercados navideños, iglesias donde hubiese concentraciones de personas y otros concurridos lugares públicos (en España la Guardia Civil ha evitado, hace unos días, un atentado de este tipo contra turistas, en los alrededores del Acueducto de Segovia), han vuelto a recordar que la amenaza sigue activa y que puede reproducirse tragedias como la ocurrida en el tradicional mercado navideño de la Iglesia Memorial Kaiser Wilhel, todo un símbolo del Berlín Occidental.

Ante el monumento semi derruido, situado a escasos metros en donde se suele instalar el más popular de los mercados de Navidad de la capital alemana, se desarrolló este lunes una auténtica matanza, provocada por un camión-trailer, lanzado contra la muchedumbre que hacía sus compras navideñas y cenaba con amigos y compañeros de trabajo, conducido supuestamente por un refugiado pakistaní que llegó a Alemania en 2015, con antecedentes por pequeños delitos de robo, y que ha provocado hasta el momento, 12 muertos y medio centenar de heridos, muchos de ellos de extrema gravedad.

“Qué amarga ironía – editorializa el BID“, el más popular y de más tirada del país – que el templo, destruido en la guerra, fuera de nuevo testigo de un sufrimiento tan atroz. En el periodo del Adviento, en la presunta protección que brinda un mercado navideño, ha habido violencia, sangre, lágrimas y muerte. “Una auténtica pesadilla en unos días prenavideños, que es lo que describe el periódico, en un amplio despliegue informativo en el que se suma al duelo de las numerosas víctimas.

“La pesadilla se ha hecho realidad: Un atentado terrorista en un mercado de Navidad”, señala hoy el Frankfurter Allegemaine Zeitung. En las primeras reacciones no se ha utilizado la palabra “terrorismo”, pero es evidente que alguien quería imitar en Berlín, a los pies de la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, el atentado terrorista de Niza que el pasado 14 de julio, fiesta nacional en Francia, se cobró la vida de 48 personas. En Berlín, el autor del atentado no llegó a tanto, pero eso no es ningún consuelo para las víctimas. “Desde el ataque en Niza está claro que los mercados y las fiestas populares requieren medidas de seguridad especiales, y que en el futuro, en esas ocasiones habrá que instalar vallas de protección reforzadas con hormigón.

“En los mercados de Navidad en todo el país (ya se han instalado hoy mismo barreras de cemento y adoquines en Dresde alrededor de algunos mercados) las medidas a seguir son seguramente otras, puesto que no en todas partes puede descartarse una situacióńn de riesgo en todo momento. La política, la policía y los servicios de inteligencia siempre dan advertencias al respecto de lo que hay que hacer. ”No obstante – resume el FAZ”- en Francia, el miedo ya se ha extendido, y lo mismo ocurrirá en Alemania. “Y eso que Alemania estaba preparada para la posibilidad de sufrir un atentado similar al de Niza, hasta el punto que hace unos días la policía detuvo a un niño de doce años que pensaba inmolarse en uno de esos mercadillos y de ahí, según la prensa alemana, la reacción profesional y sosegada de los dispositivos de seguridad y de los políticos.

Estábamos preparados sostiene el Deutschlandfunk, “En varias ocasiones se ha logrado impedir ataques con explosivos que, previsiblemente, habrían tenido consecuencias catastróficas. Aun así, más de uno habrá tenido la sensación de que Alemania se había librado hasta ahora por los pelos de algo mucho peor. Eso se debe a que el sangriento horizonte de lo imaginable ha ido ampliándose cada vez más con horrores como los de Nueva York, Londres, Madrid, Niza y París.

“En todo caso, hay que decir que aquellos que han evitado reacciones viscerales, empleando en todo momento el término “terrorismo” de forma cautelosa y remitiéndose a las investigaciones en curso, han actuado de forma responsable. Otros, Trump inclusive, han sido más rápidos y no han dudado en seguir adelante con su agenda política, señalando con el dedo el atentado de Berlín. Pero también eso sigue un patrón prediseñado palmo a palmo por los terroristas y por quienes se benefician de ello”.

Los servicios de inteligencia estaban alertados y ellos a su vez habían alertado a los gobiernos europeos. Estados Unidos, incluso había advertido a sus ciudadanos a finales de noviembre de no acudir a mercados de Navidad y fiestas en Europa durante el periodo previo a las Navidades. Lo ha vuelto a advertir, aunque eso, a veces no puede evitar la matanza como la de Berlín.