Cataluña: la manipulación del debate y el triunfo independendista

Los independentistas volverían a ganar unas posibles elecciones en Cataluña, en caso de que el presidente Puigdemont, ante la imposibilidad de celebrar el Referéndum de independencia de Septiembre del año que viene, y ante el chantaje continuo que tiene que soportar de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) que es la que en estos momentos, marca la política que realiza la Generalitat, no tuviese más remedio que disolver el Parlament, y convocar una nuevas elecciones, que se convertirían en un triunfo de los independentistas hasta el punto que aumentarían hasta 72, el número de parlamentarios, y sobre todo darían la victoria a Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC).

Según la encuesta que publica El Periódico de Cataluña, y realizada por el Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Publica (Gesop), Esquerra con 48-50 escaños es la que consigue la mayoría absoluta para los independentistas, ya que el partido de Puigdemont se hunde hasta situarse en la quinta posición con 15-17 escaños para ceder al PSC el segundo puesto y primer partido de la oposición con 19-21 escaños, por delante de Ciudadanos (17-18) y la heredera de Catalunya Si que es Pot (15-16 ). La Cup, pasa a perder casi la mitad de sus escaños: de diez a seis.

Este parece ser el retrato de situación de Cataluña en la fecha en que se celebró la encuesta en plena movilización de la CIP, por las detenciones de quienes quemaron las fotos del Rey y por el nuevo enfrentamiento de la CUP con el Gobierno de la Generalitat, por el comportamiento de los Mossos. La encuesta está hecha después de la suspensión del Constitucional de la hoja de ruta del independentismo y de la declaración, ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de la presidenta del Parlamentm Carme Forcadell, por haber autorizado en contra del Alto Tribunal, la votación del inicio de la desconexión de Cataluña de España.

Precisión importante que no tiene que ver con la versión que la Generalitat ha enviado a parlamentarios de distintos países, insistiendo en que el problema está en que no se les deja debatir en el Parlamento libremente elegido por los catalanes de la independencia. Algo que no responde a la realidad, ya que la actuación contra Carme Forcadell, se ha producido por desobedecer una orden expresa del Constitucional para que no se votase el inicio del proceso de ruptura con España. Es la versión que ha defendido el vicepresidente del Parlamento José María Espejo-Saavedra (Ciudadanos), al asegurar este lunes ante la juez que advirtió a la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, de que cometía un “fraude de ley” si permitía votar en el pleno la hoja de ruta independentista.

De todas formas, los servicios exteriores de la Generalitat, siguen distribuyendo a través de sus “embajadas” por todo el mundo, que el actual conflicto ha estallado porque se impide el debate sobre en el parlamento, cuando el debate es lo único que puede disipar una solución que quiere ser impuesta por unos catalanes contra otros catalanes. Es tan evidente que Raúl Romeva que se presenta como ministro de Asuntos Exteriores de Cataluña declara al periódico británico The Guardian: “Forcadell está siendo procesada simplemente por permitir que un parlamento tenga un debate. Lo único que ha hecho Forcadell es permitir un debate, tal y como han solicitado 72 diputados que conforman una mayoría en el parlamento catalán”. En el Reino Unido, según el periódico británico, una moción de todos los partidos de la Cámara de los Comunes está recabando apoyos de los diputados, incluida la co-secretaria general del partido Verde, Caroline Lucas, para condenar el procesamiento de Forcadell.

Nada que ver con el extenso y detallado informe de Público, el diario on line de más prestigio y de más influencia en Washington, y en la red, que sostiene que “los separatistas catalanes desafían a España en busca de una utopía”.