¡Ojo! El plato del acuerdo PNV-Socialistas, estaba precocinado

El Pacto entre el PNV y el partido socialista de Euskadi, que se ha firmado este martes en el Parlamento vasco y que ha producido todo tipo de reticencias en el Partido Popular y, en ciertos sectores del partido socialista, estaba precocinado por Pedro Sánchez y su equipo desde el mes de Septiembre. Tras los fracasos electorales en las autonómicas de Galicia y Euskadi, los resultados fueron mucho peores que los que pensaba el secretario general del PSOE, que se negó a dimitir entonces, pero que tuvo que hacerlo en el mes de Octubre, tras la reunión de un tormentoso Comité Federal en el que perdió la votación para la convocatoria de un Congreso exprés extraordinario. Desde esos fracasos electorales se venía hablando con el PNV.

De ahí, el escaso papel que la Gestora socialista que preside Javier Fernández ha tenido en el acuerdo, un acuerdo que todos coinciden que es muy importante para Euskadi y para España, y que al final, ha recibido el visto bueno de la gestora porque los socialistas siempre han “considerado positivo el entendimiento y el diálogo en Euskadi con el nacionalismo moderado que representa el PNV”. Un pronunciamiento que no oculta la indignación con los dirigentes vascos, de los miembros que están dirigiendo actualmente el PSOE, especialmente Javier Fernández y el portavoz, Mario Jiménez, un hombre de la presidenta andaluza, Susana Díaz.

La escasa intervención de la Gestora ha sido confirmada por la secretaria general del Partido Socialista de Euskadi, Idoia Mendía, miembro destacado del antiguo equipo de Sánchez, al confesar este martes a Carlos Alsina, director y presentador del programa “Más de Uno” de Onda Cero, que el presidente de la Gestora, Javier Fernández, se enteró del acuerdo con el PNV “un poquitín antes” que la prensa. Es decir cuando todo estaba ya cocinado y a punto de servirse en público. Una costumbre, la del precocinado, nada usual en la cocina y en la gastronomía vasca.

Por si faltara poco, el primero en reaccionar, cuando todavía los miembros de la Gestora no se habían repuesto de la noticia, ni conocían el texto completo de los 70 folios del acuerdo, fue precisamente Pedro Sánchez, con un tuit en el que el exsecretario general del PSOE trasladaba su reconocimiento al PSE por su acuerdo con el PNV. “Mi reconocimiento al PSE. La responsabilidad que asumís es importante también para el país. Vuestra suerte es la de todos”. El partido en Euskadi había echado un órdago a la Gestora y lo había ganado. Teniendo en cuenta que la investidura de Iñigo Urkullu es este jueves, ni a la Gestora ni al Comité Federal que, en teoría tiene que aprobar ese tipo de acuerdos, le daba tiempo a reaccionar y no tenía más remedio que dar el visto bueno o abrir otra crisis interna en el partido, una vez calmada las aguas tras las sanciones a los diputados que votaron No a la investidura de Mariano Rajoy.

No han podido matizar siquiera lo más discutido del acuerdo, en el que se reconoce el derecho que tiene el PNV a debatir sus puntos de vista sobre Nación y sobre el derecho a decidir, dentro de la legalidad y en el borrador de anteproyecto que se redactará en el plazo de ocho meses para, después, ser sometido a Referéndum, como se hizo con el Estatuto de 1979.

En este sentido el PNV y el PSE, apuestan en ese texto por promover una reforma de la Constitución “para mejorar y garantizar el autogobierno que demanda la sociedad vasca”. “El modelo autonómico vigente en el Estado español precisa de una reformulación que ponga en valor el autogobierno vasco y sus singularidades históricas, jurídico-institucionales y culturales propias”, sostienen. Además, abogan por una actualización del Estatuto, respetuosa con la legalidad vigente; se comprometen a poner en marcha una ponencia para su actualización y, en ese contexto, aceptan debatir sobre cuestiones como el “reconocimiento de Euskadi como nación” y del “derecho a decidir”, o la “definición del modelo institucional del país” en referencia a eventuales cambios en la Ley de Territorios Históricos.