Sánchez, cercado en todos los frentes, resiste y dará el “Sorpasso”

Pedro Sánchez, cercado en todos los frentes, el frente del Comité Ejecutivo que preside y que acaba de dar un golpe de estado contra él con la dimisión de la mitad más uno de sus miembros; el frente del Comité Federal que, en principio, dentro de 72 horas, el Sábado 2 de Octubre se reúne para intentar arreglar lo que en estos momentos se presenta como imposible: cerrar la profunda crisis que está viviendo el partido, ante el desafío que ha planteado Pedro Sánchez con la celebración de un “Congreso express” y unas primarias para renovar la secretaría general del partido, antes de que se haya resuelto la gobernabilidad del país, y encontrar un camino que permita recuperar la unidad, en un partido que, desde el abandono del marxismo, en la etapa de Felipe Gonzalez, no había vivido una situación tan crítica como la actual.

Tan crítica que, a pesar de la dimisión de una mayoría de su Ejecutiva, Sánchez se ha negado a aceptar la posible formación de una gestora que, en principio, tendría que hacerse cargo del partido, con lo que automáticamente cesaría como secretario general. En una comparecencia, confusa y tensa el hombre de más confianza de Sanchez ha dado a entender que pese a estar cercados el secretario general aguanta y resiste. Este jueves reunirá lo que queda de la ejecutiva para convocar un convocar un Comité Federal que a su vez convoque un Congreso en el que los militantes elijan a un nuevo secretario general, elección a la que concurrirá, confiado, como hace dos años en el apoyo de los militantes ya que es el primer secretario general elegido por las bases.

Sin hacer, todavía, un análisis críticos de los malísimos resultados del PSOE en las autonómicas de Galicia (con un partido roto que hubo que cambiar al candidato por supuestos delitos de corrupción y de tráfico de influencias, e, incluso las listas, desde Ferraz) y Euskadi dónde el PSE, de ser un partido gobernante, o, alternativa de poder siempre, se ha instalado en la irrelevancia, con Podemos además situado por delante, sin hacer, como dicen toda la ciudadanía, un mínimo análisis de los resultado. En este escenario, el sector de la Ejecutiva socialista más cercano a las posiciones de Sánchez, ha dado un salto en el vacío y ha propuesto un congreso y, unas primarias, para la secretaría general, que ha roto el poco consenso que existía entre los barones territoriales y el actual secretario general que les ha ido retirando la palabra a los disidentes, conforme arreciaban las críticas.

Ahora, cercado por los barones; atacado en el grupo parlamentario dónde existe el peligro de que empiecen a no obedecer las órdenes del portavoz, Antonio Hernando, que, precisamente, el martes tuvo que oír de todo, por parte de once diputados que se expresaron con una contundencia en contra de la dirección actual, desconocida en los últimos años en el grupo parlamentario, (Pedro Sánchez no asistió, probablemente, porque sabía que el conflicto era inevitable), y criticado por todos los que han sido secretarios generales del PSOE, desde Felipe González a Zapatero, pasando por Joaquín Almunia y Pérez Rubalcaba, Sánchez, como adelantó este cronista está dispuesto, a pesar de todas las dificultades, a luchar hasta el final ( ver republica.com “Sánchez, dispuesto a morir matando“).

Con varias operaciones en marcha, al final la mitad más uno de la Ejecutiva, han decidido presentar la dimisión de sus cargos con lo que se fuerzan la formación de una gestora que tomaría el control de la organización, tras la obligada salida del secretario general, algo a lo que se ha negado Sánchez. Simultáneamente se preparaba que fuera el Comité a Federal (290 miembros) de este sábado el que decidiese si, efectivamente, rechaza la celebración de ese Congreso express, antes de resolver el problema de la gobernabilidad del país. Contando con que ya Sánchez ha anunciado que no dimitiría si su propuesta es rechazada, con lo cual, volvería a ser candidato a las generales del 18 de diciembre.

En medio de este laberinto Sánchez insiste en que quiere formar gobierno con Podemos y Ciudadanos, algo imposible porque los dos se han negado por incompatibilidad de programas y porque Iglesias no sólo impone un trato de Gobierno de Coalición, con los Referéndums de independencia incluidos para las llamadas Nacionalidades históricas, sino con una lista de peticiones que, todavía no ha sacado del cajón. Para demostrar quién manda, Podemos ha roto su acuerdo de investidura con García Page en Castilla la Mancha y en varios pueblos de Extremadura dónde gobierna Fernández Vara.

Felipe González que este miércoles ha tenido una agria polémica con Sánchez al que acusa de haberlo engañado porque le dijo que en la segunda votación en la investidura de Rajoy se abstendría, arremete también contra ese gobierno Frankenstein o Walt Disney. “Yo no creo que pueda formarlo. Y creo que puede caer en la trampa de que le voten para pasar la investidura, pero luego va a tener que formar un Gobierno con 85 diputados, y no. Pero, ¿puede formarse ese ejecutivo alternativo?. Claro que sería posible. Pero no un gobierno de coalición con anteproyectos, no con proyectos”.

¿Es que se puede hablar de un gobierno de coalición- se pregunta González- para ofrecer un proyecto a España cuando hay dentro de esa coalición muchos componentes que ni siquiera creen que España sea un espacio público compartido y que están dispuestos a cuestionarla.?. “Cuestionarla que es cuestionar a los españoles, cuestionar los derechos, las libertades, la igualdad de trato de todos los españoles. Eso no es un proyecto de país, es un proyecto de reino de taifas, que cada uno lo asumo. Pero no es un proyecto que identifica al PSOE”.

Al final, el ambiente dominante en muchos sectores socialistas es que no será ni Iglesias, ni Unidos Podemos, ni siquiera Podemos quienes den el “Sorpasso” sino el propio Pedro Sánchez….