Sánchez entre un Gobierno Frankenstein y un Gobierno Walt Disney

En plena crisis del PSOE por la lucha existente entre el secretario general Pedro Sánchez y los barones críticos, encabezados por la presidenta andaluza Susana a Díaz, y de Podemos, dónde las viejas heridas entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón se han abierto, e igual que en el PSOE se ha iniciado también una dura lucha por el poder, el candidato Sánchez pretende intentar una segunda investidura con Podemos y los nacionalistas y la abstención de Ciudadanos. Esa alternativa, a la que se refirió este cronista la primera semana de Septiembre, como respuesta que estaba manejando Sánchez a la fallida investidura de Mariano Rajoy el día 2 (ver Republica.com “Investidura frustrada y ciudadanía cabreada”) parece que es la que quiere intentar de nuevo, con alguna variante, el candidato socialista.

En aquel momento, no dejaba de ser significativo que horas antes de la votación de la investidura de Rajoy, se filtrase la información de un posible gobierno PSOE-Podemos (156 diputados, catorce menos que la candidatura del Presidente en funciones del Gobierno que sería rechazada) con la abstención de Podemos. Un Gobierno que parecía más una maniobra para en caso de fracaso, y ese fracaso estaba cantado, porque Ciudadanos decía que jamás formaría parte de ese pacto, repartir las responsabilidades y culpas de una terceras elecciones, y que éstas no recayesen solamente en Sánchez por negarse a abstenerse y propiciar un Gobierno PP. Días después del fracaso de la investidura de Rajoy, Ciudadanos que estuvo a punto de romper el pacto con el PP a raíz del caso “Soria” y, posteriormente, del “caso Rita Barberá”, dejó muy claro que no había ninguna posibilidad de acuerdo con Podemos, y mucho menos, para propiciar un Gobierno con el PSOE.

Sin embargo, desde Podemos se iniciaba toda una ofensiva para convencer a Sánchez de la posibilidad de ese “Gobierno de progreso” que ellos mismos boicotearon en la frustrada investidura de Sánchez, sacando a relucir además, el conciliador discurso de la “cal viva” de Pablo Iglesias, frente a la sorpresa de un Iñigo Errejón que no podía creerse esa ruptura total con un aliado con el que él había estado negociando desde hacía semanas. Pero Iglesias, que no quería ese pacto con el PSOE, porque ya estaba de lleno en la Operación “Unidos Podemos” y, en el sorpasso, decidía dinamitar todo el camino andado por Errejón. Intentar ahora, de nuevo, a estas alturas, un Gobierno con Podemos, al que se unirían algunos nacionalistas que defienden el derecho de autodeterminación, no deja de ser un triple salto mortal en el vacío sin red. Sería un pacto entre un partido, PSOE, metido en una crisis que todavía no se sabe cómo puede acabar, con otro partido, inmerso en otra crisis entre unos que son partidarios de que triunfe el miedo sobre el sentido común, y otros que creen que lo más importante no es el sentido común, sino seducir al electorado… Entre unos que lo que quieren es terminar con el PSOE y otros que necesitan utilizarlo.

Ese es el panorama que han confirmado fuentes socialistas y que es el que el secretario general del partido, Pedro Sánchez propondrá el próximo 1 de Octubre al Comité Federal del partido en el que volverá a exigir el “No” a Rajoy, nada de abstención, y luz verde para intentar liderar un Gobierno alternativo, un ”Gobierno de cambio” con Podemos. Un Gobierno que, apoyado en 85 escaños, han venido diciendo los críticos, es muy difícil que pueda gobernar”. Si además, su principal aliado, Podemos, está más interesado en que se produzca el ”sorpasso” a nivel nacional (puede producirse el domingo 25 a nivel autonómico, en Galicia y en Euskadi), es difícil el entendimiento. Un entendimiento, por lo demás, complicado porque ni los socialistas se fían de Podemos, ni los de Podemos se fían del PSOE. No sólo estaríamos ante lo que Rubalcaba ha llamado un “Gobierno Frankenstein”, sino ante un “Gobierno Walt Disney”, un Gobierno basado en un mundo de fantasía, dónde casi nada es verdad pero con una apariencia de liderazgo indiscutible .Para el mundo del entretenimiento está bien, para el de la política, es más discutible, aunque se plantee, con toda seriedad, en un Comité Federal del PSOE.

Un Comité Federal que además analizará los resultados de las elecciones autonómicas vascas y gallegas de las que tendrá que responder Pedro Sánchez, y de eso se van encargar todo un sector del partido que le ha combatido desde el primer día, y que ahora se siente ninguneado e ignorado, hasta el punto que quieren terminar con él como sea y empleando todos los métodos, incluido el “golpe de estado” y la traición de parte de los suyos… Todo para que, a finales del mes de Octubre, se convoquen las terceras elecciones generales a celebrar el próximo 18 de Diciembre, porque lo del Gobierno Disney parece una simple cortina de humo.